Bono: la figura marroquí y su cariño por Argentina

Por Sofía Metz

En el mundo hay muchos arqueros, pero pocos quedarán en la memoria de la gente y en los libros de historia: Yassine Bounou, o Bono, como le dicen, es uno de ellos. No solo destaca por su buen desempeño, sino que también llama la atención por su conexión con Argentina.

Nacido en Canadá y criado en Marruecos, hizo la mayor parte de su carrera en España, pasó por Atlético de Madrid, Zaragoza, Girona y Sevilla, club con el que consiguió dos Europa League, en 2020 y 2023.

Además, ayudó a su selección a llegar a semifinales del Mundial de Qatar de 2022 y fue clave para la clasificación de esta a los octavos de final del Mundial 2026, con una atajada descomunal en la tanda de penales. Una atajada, que a la mayoría le puede sorprender porque no se tiró, no voló. Se quedó parado y cubrió una de las mitades del arco, así paró la pelota, como si estuviera jugando en el barrio con sus amigos. Esta estrategia puede sonar extraña para muchos, pero no es la primera persona en implementarla. Hope Solo, ex arquera estadounidense, ya lo había hecho en cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Río 2016 frente a Suecia.

A lo largo de los años, Bono no solo se asentó como una figura importante en sus equipos y en su selección, sino que también compartió vestuario con muchos argentinos y uruguayos, quienes le inculcaron nuestras formas: el mate, la jerga. Le mostraron una nueva cultura. Nuestra cultura, que de a poco fue haciendo suya.

Por otro lado, su cariño venía desde antes, ya que de chico veía el fútbol argentino y es sabido que su máximo ídolo es Ariel “el Burrito” Ortega, incluso nombrando a su perro como él. En 2011, cuando River descendió, su interés por el club aumentó y en varias ocasiones ha dicho que le encantaría jugar ahí. En una entrevista con TyC Sports, en la cual también estaba “el Burrito”, contó que sus goles favoritos de él fueron el que le hizo a Ferro, en 1997 y uno que le convirtió a San Lorenzo en 2006. Además aseguró que solo jugaría en el club riverplatense si está al nivel, por lo que no lo haría solo por llevar el escudo.

Bounou no es un simple arquero más. Se destaca por su forma de atajar, pero su historia con Argentina va mucho más allá de lo futbolístico. No tiene que ver sólo con seguir nuestro fútbol, tiene que ver con esa nueva cultura que le mostraron sus antiguos compañeros y que él fue adoptando.

 

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