Por Santiago Prato
Mientras la mayoría de las selecciones conforman sus planteles mediante ojeadores o divisiones juveniles, Cabo Verde, ubicada en el puesto 64 en el ranking FIFA, recurrió a una estrategia poco habitual. La federación usó las redes sociales, específicamente LinkedIn, para localizar futbolistas de ascendencia caboverdiana que residían en el exterior.
El caso de Roberto “Pico” Lopes es una de las anécdotas más peculiares. Nacido en Dublín, llevaba una vida común: de lunes a viernes trabajaba de asesor hipotecario en un banco y los fines de semana jugaba de manera semiprofesional en la liga irlandesa. En 2018 fue contactado por Rui Águas, entrenador del seleccionado en ese entonces, tras descubrir que tenía sangre de la excolonia portuguesa por parte de su padre.
El mensaje fue redactado en portugués, por lo que Lopes, al no entender el idioma, lo ignoró e incluso pensó que podía tratarse de una estafa. Pero nueve meses después la Confederación Caboverdiana de Fútbol volvió a contactarlo, esta vez en inglés: “Hola Roberto, ¿has tenido la oportunidad de pensar lo que te dije?”. “Debería haber usado el traductor de Google antes”, recordó el defensor de 34 años. Aceptó la convocatoria, debutó en 2019 y hoy sueña con meter al conjunto africano en los octavos de final del Mundial 2026.

Este episodio refleja el método al que recurrió la selección actualmente dirigida por Pedro Leitão Brito. El archipiélago cuenta con una población de 580.000 habitantes repartidos entre diez islas ubicadas en el Océano Atlántico. Al tener más de un millón y medio de caboverdianos en la diáspora, iniciaron una búsqueda centrada en países de Europa. Principalmente en Portugal (del que se independizó en 1975), Francia, Países Bajos e Irlanda.
La fórmula fue un éxito: 14 de los 26 convocados no fueron surgidos en tierras propias. Gran parte son del territorio neerlandés, como Jamiro Monteiro, Garry Rodrigues, Deroy Duarte, Laros Duarte, Sidny Lopes Cabral y Dailon Livramento. También aparecen los de suelo galo Logan Costa, Steven Moreira y Willy Semedo. Del país luso Wagner Pina, Telmo Arcanjo y Hélio Varela. Completan la lista dos excepciones: Carlos Joaquim Antunes dos Santos, de Estados Unidos y el propio Pico, irlandés de nacimiento.

La apuesta está dando sus frutos. Los Tiburones Azules vienen protagonizando una de las historias más emotivas de esta Copa del Mundo al meterse en los dieciseisavos de final con tres empates. Dos de ellos fueron contra campeonas de la máxima cita (0-0 ante España en su debut y 2-2 frente a Uruguay) y el restante con Arabia Saudita, lo que les permitió clasificarse segundos en el Grupo H y dejar afuera a los Charrúas.
Es el tercer país con menor cantidad de habitantes en disputar la justa mundialista en la historia y el segundo más pequeño en superficie, con 4.003 kilómetros cuadrados. Se afilió a la Fédération Internationale de Football Association en 1986, el mismo año en el que La Albiceleste consiguió el título en México, y ahora se prepara para enfrentar a la vigente campeona.




