Yo juego para vos, mamá

Por Alen Franco

N.d.R: Este texto no fue escrito por el protagonista sino por el autor desde la piel de Diego Maradona en base a entrevistas, testimonios, declaraciones de la leyenda del rock nacional sumado a escasas licencias poéticas que no alteran la esencia de su mensaje.

Busco la pelota alta y me van con una plancha. Me dan un indirecto a favor. Minuto 89´. Gritaba el estadio lleno. Unos a favor, otros en contra. Le dejo la pelota en mitad de cancha a Oscar (Ruggeri) para que saque. Ya lo teníamos, estábamos 2 a 1. Le estábamos ganando a esos asesinos. Eran esos hijos de puta que mataron a nuestros pibes. Le agradezco siempre a Dios que los muchachos me hayan entendido. Porque ahora está el video de cómo grito, pero yo no lo hice por la cámara, eh. Realmente era ese sentimiento que había que tener, porque no era solo fútbol. Nosotros tenemos los colores de la bandera. Representamos a la bandera y al país. Teníamos que entender que estábamos hablando por los pibes que ya no estaban. Igual te digo que ninguno estaba nervioso. Y si alguno lo estaba, no nos mostrábamos así. Todos firmes para jugar.

El Cabezón se la jugó atrás a Nery (Pumpido), y ahí la tuvo hasta casi los 90. Pelotazo a que la pelee Jorge (Valdano). La ganó el inglés pero se fue al lateral para nosotros. Ya estaba el tiempo cumplido pero el botón no pitaba el final. No importaba, pedí la pelota y se la tiré al Negro (Enrique) que lo veo correr. El aire estaba re pesado. No sé cómo pero se fue hasta al córner a toda velocidad a bancarla. Mientras él la tenía yo me iba acercando para ver si la podía agarrar. Mientras me acercaba miré la tribuna y vi a la gente. Había ingleses casi desnudos que usaban su bandera como calzón. Raro. Casi irrespetuosos. 

En eso la perdió Héctor y la agarró Shilton. Que llorón Shilton. Me acuerdo todavía como me pedía que confesara la mano en el primer gol. ¿Mira si voy a regalar un gol en un Mundial? Igual fue de cabeza eh, no la toco con la mano. Ahí la revienta casi hasta nuestro arco y gana de arriba El Cabezón. Qué defensa que teníamos, ninguno te dejaba tirado. Con ellos a la guerra. Y te repito, estábamos en guerra. Teníamos que hacerlo por las Malvinas. 

Yo estaba en mitad de cancha cuando veo al árabe (en realidad el árbitro Ali Bin Nasser es de Túnez) pitar el final. Qué horrible suenan los silbatos de fútbol, pero qué lindo fue ese sonido agudo con el que explotamos todos los argentinos. Giraba buscando a quien abrazar, era una alegría enorme la que se sentía. De repente ya me rodeaban los camarógrafos con todos sus flashes. Entre las luces lo veo a Oscar, imaginate la sonrisa lo gigante que era si ya su cabeza es enorme. Lo abracé y ahí sentí solo desahogo, habíamos defendido como corresponde al país. Yo en la cancha me bancaba todas las patadas y golpes, pero el golpe que habíamos sufrido como país me dolía mucho más. Era un tema sensible para mí. Y no solo eso, la gente siempre hablaba mierda de mí. Muchos periodistas decían que jugaba mal y yo estaba con el tobillo hecho una pelota pero dejaba todo por jugar. 

Nos empezamos a ir para el lado de los bancos y lo veo a José María (Muñoz) acercarse y ahí lo que me hizo me quebró. La victoria era para mi país, pero mi alegría se la dedicaba siempre a una sola persona. El Gordo lo sabía y me acerca el micrófono con el que andaba para decirme: “Saludá a tu mamá”. Pensé que me jodía pero me repitió que le hable. 

Con desconfianza dije “Hola, má…”, pero era verdad. Ahí estaba ella del otro lado de la radio para responderme. Su voz diciéndome “Hola, mi amor” me partió el alma. Yo la quería al lado mío a mi vieja. Todo en mi vida siempre fue gracias a ella y todo lo que hizo. “Tota, te amo”, me salía decirle. Empezaba a quebrarme más así que pedía perdón para el que me escuchaba y a José María que estaba ahí. Los momentos donde mejor me va son en los que quiero a mi mamá conmigo. Y más porque sé que si yo sufro por lo que dicen, La Tota sufre el doble. Cuando le atacan al nene ella la pasa mal. Pero ese día “el nene” la rompió. Solo le hablaba al micrófono para decirle que la quiero, que todos los goles que hice son para ella. Y escucharla decirme que me ama es hermoso. Y ella me seguía cuidando a miles de kilómetros. Si me dijo: “Andá a descansar, hijo, que hoy me hiciste la madre más feliz del mundo”. Y, ¿cómo le explico yo? ¿Cómo le explico a la viejita que todo es por ella? Puedo putearme con ingleses, pelearle a los brazucas, irme contra los corruptos de la FIFA. Pero es como le dije en ese momento: “Yo juego para vos, mamá”.

Mi corazón siempre latió por ella, por mi reina, mi novia, mi vida eterna a mi amada Tota. Para toda la vida. Nos vemos en el cielo mamá.

 

Fuentes:

https://www.infobae.com/2011/11/24/618839-la-emotiva-carta-que-diego-maradona-le-dedico-su-madre/

https://www.clarin.com/deportes/murio-diego-maradona-video-emotiva-charla-dona-tota-mundial-86_0_91TPaBHin.html

https://www.plus.fifa.com/es/player/797d23f9-e0dd-403c-9009-0b7c13526745?catalogId=3e760034-8966-404b-9c4c-214a2dec6bf1&entryPoint=Default

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