jueves, junio 4, 2026
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Willian Pacho: el líder silencioso que conquistó Europa y dejó a Ecuador en lo más alto

Por Blanca Duarte

Mientras Budapest se rendía ante el nuevo rey de Europa y las cámaras perseguían a las estrellas del Paris Saint-Germain que festejaban una noche eterna de gloria tras vencer al Arsenal, un sudamericano volvió a posicionarse en el centro de la historia.

En la noche más importante del fútbol europeo, Willian Joel Pacho Tenorio levantó la Champions League por segunda vez consecutiva y transformó una hazaña inédita en costumbre. Si en 2025 había derribado una barrera al convertirse en el primer ecuatoriano campeón de Europa, este 30 de mayo decidió ir todavía más lejos: conquistó nuevamente la Orejona y se convirtió en el primer futbolista de su país en ganar dos veces el torneo más prestigioso a nivel de clubes.

Pero la dimensión de Pacho no puede medirse únicamente a través de los títulos. Porque el defensor no fue actor secundario dentro de la era dorada del PSG, fue uno de sus pilares. Mientras las luces enfocaban a Dembélé, Vitinha o Kvaratskhelia, el ecuatoriano construyó su lugar desde el silencio, la regularidad y la autoridad.

Porque hay defensores que juegan bien y hay otros que ordenan equipos.

A los 24 años, Pacho se transformó en el jefe de una defensa repleta de figuras. Aunque la cinta le pertenezca a Marquinhos y a Hakimi, dentro de la cancha su voz se volvió una referencia permanente. Transmite una sensación cada vez más extraña en el fútbol moderno: seguridad.

Su importancia quedó reflejada en los detalles. Fue uno de los futbolistas con más minutos disputados en la temporada (1560), una pieza prácticamente irremplazable para Luis Enrique y el central elegido para liderar una de las líneas defensivas más sólidas del continente. En un equipo acostumbrado a vivir bajo la presión de ganar, Pacho respondió como si llevará toda una vida jugando finales.

Nada de eso ocurrió por casualidad.

Su recorrido está lejos del camino tradicional de las grandes estrellas sudamericanas. No apareció en las portadas de los diarios de adolescente ni protagonizó traspasos millonarios desde temprana edad. Formado en las inferiores de Independiente del Valle, institución donde debutó, dio el salto al Royal Antwerp de Bélgica cuando todavía era un desconocido para buena parte de Europa. Allí ganó una liga y una copa nacional. Luego llegó al Eintracht Frankfurt, donde apenas necesitó una temporada para llamar la atención de los gigantes europeos.

El PSG apostó por él en 2024 como una inversión a futuro. Dos años después, aquella apuesta parece una evidencia por su rendimiento y adaptación. El club encontró mucho más que un defensor con condiciones físicas privilegiadas. Encontró un futbolista capaz de sostener una idea de juego.

Pacho reunió todo lo que Luis Enrique pretende de sus centrales: inició ataques, asumió riesgos con la pelota y fue capaz de sobrevivir en espacios abiertos. Esto explica que haya completado los 17 partidos de la última edición de Champions League.

Su crecimiento también explica una transformación más profunda dentro del conjunto parisino. Durante años, el club intentó conquistar Europa acumulando nombres: Messi, Neymar, Zlatan y Mbappé, entre otros. Pero el proyecto encontró estabilidad cuando dejó de depender exclusivamente del talento individual y comenzó a construir un equipo.

En ese nuevo PSG, el ecuatoriano se volvió indispensable y no necesitó goles decisivos ni gestos exóticos para ganarse un lugar. Lo hizo a través de una virtud que muchas veces pasa desapercibida: la confianza. Entrenadores, compañeros e hinchas sabían qué esperar de él cada partido, y casi siempre cumplía.

Quizá por eso su historia resulta tan singular. No llegó a Europa con el cartel de superestrella ni con millones de seguidores esperando cada movimiento.

Lo que comenzó como el sueño de un chico de Quinindé terminó transformándose en una referencia para todo un país. Durante décadas, Ecuador produjo delanteros, mediocampistas y futbolistas capaces de destacar en las principales ligas del mundo. Sin embargo, ningún ecuatoriano había logrado ocupar un rol tan determinante en un campeón de Europa.

Pacho no solo abrió una puerta. La derribó.

El PSG encontró la gloria con Luis Enrique. Ecuador encontró un símbolo. Y mientras el club parisino celebra su segunda Champions consecutiva, Willian Pacho sigue escribiendo algo todavía más grande: una carrera que ya dejó de ser una sorpresa para convertirse en legado.

Julian Nagelsmann, el prodigio que quiere devolver a Alemania a la cima

Julian Nagelsmann, DT de Alemania
Julian Nagelsmann, DT de Alemania

Por Victoria Tourn

La carrera de Julian Nagelsmann va contra el reloj. Mientras la mayoría de los hombres de 38 años todavía están viendo cómo cerrar su etapa como futbolistas, él ya pasó por los clubes más grandes de Alemania y hoy tiene el trabajo con más presión de su país: dirigir la selección nacional.

Su historia no empezó con trofeos, sino con un gran golpe. A los 20 años, jugando para la reserva del Augsburgo, una grave lesión en la rodilla lo obligó a retirarse antes de debutar en Primera. En ese momento, el mundo se le vino abajo, pero fue Thomas Tuchel quien le dio una oportunidad para analizar rivales. Ahí nació el técnico que hoy conocemos, alguien que Jürgen Klopp resumió al decir que es un joven muy seguro de sí mismo.

No es el típico entrenador serio y aburrido. Con su metro noventa de estatura y pelo claro, Nagelsmann es quien llega a los entrenamientos en una Harley-Davidson o en skate, y quien en sus vacaciones prefiere hacer paracaidismo o esquí antes que quedarse descansando. Su pelo siempre despeinado refleja la intensidad con la que vive el fútbol.

A los 28 años, cuando asumió en el Hoffenheim, se convirtió en el técnico más joven de la historia de la Bundesliga. No le tuvo miedo a los jugadores que eran mayores que él. Los convenció usando la tecnología: instaló pantallas gigantes en el campo de entrenamiento para mostrarles los errores en el momento.

Pero esa seguridad extrema también le trajo problemas. En el Bayern Múnich, su estilo moderno, su forma informal de vestir y sus ganas de controlarlo todo chocaron con los líderes del vestuario. La forma en que lo echaron del Bayern fue difícil de creer: se enteró de que estaba despedido por las redes sociales mientras estaba de vacaciones esquiando en Austria. A eso se le sumó su divorcio tras 15 años de pareja. De repente, pasó a ser el centro de las noticias, no solo por lo deportivo, sino también por su vida privada.

En vez de esconderse, aceptó el desafío más grande de todos: tomar las riendas de una selección alemana que venía de tocar fondo tras quedar eliminada en la primera ronda de los últimos dos Mundiales.

La apuesta de la Federación Alemana por “Baby Mourinho”, apodo que le puso Tim Wiese, es total. Aunque su contrato inicial era corto, los resultados y su forma de renovar el vestuario convencieron a todos, y ya extendió su vínculo hasta el Mundial 2026. Su sistema 4-2-3-1 busca que el equipo recupere agresividad y también darles lugar a los más jóvenes, como Lennart Karl. Su impacto fue rápido: logró triunfos clave contra potencias como Francia y Países Bajos, que le devolvieron la ilusión a la gente.

Liderar la selección es la gran revancha de Nagelsmann. Su filosofía es simple: el fútbol es un 30% táctica y un 70% psicología. Por eso se enfoca en la cabeza del jugador más que en cualquier esquema. La meta es que Alemania deje de vivir de los recuerdos y vuelva a dar miedo por su juego actual.

El Mundial 2026 es el objetivo final para demostrar que su juventud es un motor y no un problema. Ganar ese trofeo sería la cura definitiva: la forma de que, por fin, esa rodilla rota deje de doler.

Alemania, una potencia mundial entre la historia, la cultura y el deporte

Selección Alemania 2026
Selección Alemania 2026

Por Mateo Vegezzi

Con sus 84,7 millones de habitantes, Alemania es el segundo país más poblado de Europa, por detrás de Rusia. Más allá de sus éxitos deportivos, con cuatro Copas del Mundo y los siete campeonatos mundiales de Michael Schumacher en la Fórmula 1, la nación posee una enorme riqueza histórica y cultural.

Su capital, Berlín, es la ciudad más poblada, con casi cuatro millones de habitantes, seguida por Hamburgo y Múnich. A nivel intelectual, ha sido cuna de mentes brillantes como Albert Einstein, cuyas teorías transformaron la física moderna, junto con Karl Marx, filósofo y creador del marxismo.

La historia de Alemania estuvo marcada por dos guerras mundiales. La más trágica fue la Segunda Guerra Mundial, provocada por el régimen nazi de Adolf Hitler, que sembró el terror en Europa. Tras la derrota, el país se convirtió en el epicentro de la Guerra Fría, simbolizada por los 155 kilómetros del Muro de Berlín. Este dividió al país entre la República Federal Alemana (RFA) y la República Democrática Alemana (RDA) hasta su histórica caída en noviembre de 1989, que dio paso a la reunificación.

La gastronomía alemana varía según la región. La cerveza es la bebida nacional por excelencia y cada zona defiende su estilo: la Kölsch en Colonia, la Altbier en Düsseldorf o la Weissbier (de trigo) en Baviera.

El pan es otro pilar fundamental, con más de 3.000 variedades. Destaca el ritual del Abendbrot (pan de la noche), compuesto por panes artesanales acompañados de embutidos, quesos y manteca. Asimismo, la charcutería es legendaria, con más de 1.500 tipos de salchichas (Wurst), entre las que sobresalen la Bratwurst (a la parrilla), la Weißwurst (blanca de Baviera) y la omnipresente Currywurst, ícono de la cocina urbana berlinesa.

Las fiestas en Alemania son una parte esencial de su identidad. Más que simples eventos recreativos, son celebraciones de la historia y las tradiciones locales.

Entre las más conocidas destacan:

  1. Oktoberfest (Múnich): es la fiesta popular más grande del mundo. Aunque suele asociarse con octubre, comienza a mediados de septiembre. Destaca por su vestimenta tradicional: el Dirndl (vestido femenino) y los Lederhosen (pantalones de cuero masculinos).
  2. Karneval (Colonia, Maguncia y Düsseldorf): oficialmente inicia el 11 de noviembre a las 11:11, pero sus jornadas más festivas tienen lugar en febrero, especialmente durante el Rosenmontag (Lunes de Rosas). Es famoso por sus desfiles de carrozas desde las que se lanzan caramelos (Kamelle) a la multitud.
  3. Mercados de Navidad (Weihnachtsmärkte): desde finales de noviembre, las ciudades se iluminan y se llenan del aroma del Glühwein (vino caliente con especias) y de artesanías hechas a mano.

En el ámbito deportivo, Alemania es una potencia mundial. Es una nación que ha ganado la Copa del Mundo tanto en categoría masculina (cuatro títulos) como femenina (dos títulos). A nivel de clubes, el Bayern Múnich es el máximo referente, con seis Champions League y 35 Bundesligas, y ha contado en su historia con figuras como Thomas Müller, Philipp Lahm, Gerd Müller, Manuel Neuer y Oliver Kahn.

En automovilismo, el dominio alemán es uno de los más exitosos gracias a los siete títulos de Michael Schumacher y los cuatro de Sebastian Vettel. Además, Mercedes-Benz fue la gran dominadora de la era híbrida de la Fórmula 1, al conquistar ocho campeonatos consecutivos de constructores. En tenis, Steffi Graf consiguió 22 títulos de Grand Slam y completó el histórico Golden Slam en 1988.

Kimmich, el estratega silencioso de la selección de Alemania

Joshua Kimmich
Joshua Kimmich

Por Lisandro Torres Pagani

“Él siempre quiere jugar, no importa si entrena mal, si está cansado o si tiene algún problema. Su mentalidad es lo más importante, es un luchador incansable y siempre está listo”. Esa fue la frase que utilizó el entrenador Pep Guardiola para describir a Joshua Kimmich, un jugador que pareciera estar siempre un segundo por delante del resto. El director técnico español agregó: “Es el jugador más inteligente que he dirigido”. Esto demuestra que, aunque no es el más alto, ni el más fuerte, ni el más llamativo, hay algo en su forma de ver el fútbol que le permite tener el control absoluto de los partidos.

Joshua Kimmich es la figura de la selección alemana, conocido por su versatilidad, pases precisos, disparos desde afuera del área y agresividad en la marca. Juega en el Bayern Múnich y, para muchos, es considerado como uno de los mejores mediocampistas del mundo de los últimos años.

De contextura delgada y estatura media, Kimmich no intimida desde lo físico. Su rostro serio, casi siempre concentrado, y su cabello rubio y corto le dan prolijidad. Pero esa apariencia engaña: dentro de la cancha, su energía es inagotable. Corre con una intensidad constante, como si cada pelota fuera la última, y su figura firme refleja una seguridad silenciosa.

Llegó a ser comparado con el exjugador alemán Philipp Lahm por su versatilidad, ya que puede desempeñarse tanto en el mediocampo como de lateral derecho. Además, por su liderazgo, ha sido subcapitán del Bayern Múnich, por detrás de Manuel Neuer, y es capitán de la selección de Alemania desde el año 2024.

 

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Existe una faceta menos visible del mediocampista. Lejos del ruido de los estadios y de la presión constante por el alto rendimiento, su vida gira en torno a un círculo íntimo que lo mantiene conectado con lo esencial. Su familia ocupa un lugar importante: es padre de una niña y tres niños, y suele mostrarse presente junto a su esposa, Lina Meyer. La pareja mantiene su vida familiar en estricta privacidad, por lo que los nombres de los niños no suelen exponerse públicamente.

Quienes lo conocen fuera del campo hablan de alguien reservado, incluso algo tímido. No busca exposición innecesaria ni construye un personaje mediático. Prefiere los espacios tranquilos, la rutina ordenada y el tiempo con los suyos. Esa misma disciplina que se ve en su juego se refleja en su vida cotidiana: todo tiene un balance.

También tiene una mirada comprometida con lo que pasa más allá del fútbol. En momentos más complejos, como en la pandemia, impulsó colectas solidarias junto con su compañero Leon Goretzka, con una página web llamada “We Kick Corona”, que recaudó millones de dólares para hospitales. Asume ese compromiso con la misma precisión y disciplina que muestra dentro del campo.

Es una combinación entre un estratega dentro de la cancha y una persona consciente fuera de ella. Lo vuelve más interesante porque Kimmich no necesita levantar la voz para hacerse notar ni en el vestuario ni en la vida. Para él, todo tiene una misma regla que aplica en su juego y en su manera de subsistir.

Cabo Verde y su histórica pero particular participación en el Mundial

Por Pedro Fay

Los jugadores de Cabo Verde que no nacieron en el país y que representarán al seleccionado en el Mundial que se desarrollará en Estados Unidos, México y Canadá son el reflejo más claro de una identidad construida a partir de la diáspora. En total, 26 futbolistas fueron elegidos por el entrenador Pedro Leitão Brito, nacido en la Isla de Boa Vista en 1970, quien dirige al seleccionado desde 2010 y que, por primera vez en la historia, lo llevará a una Copa del Mundo.

Más allá del logro deportivo, lo que define a este plantel es un rasgo común: casi todos sus integrantes nacieron fuera del territorio caboverdiano, pero eligieron representar al país de sus raíces familiares. Europa y América aparecen como los grandes orígenes de esta generación histórica.

Entre los futbolistas nacidos en Portugal y Estados Unidos se destacan Márcio da Rosa (Portugal, Chaves) y Carlos Santos (Estados Unidos, San Diego), dos ejemplos que reflejan cómo la selección se nutre de diferentes sistemas formativos alrededor del mundo. La base más numerosa del plantel proviene de Europa, especialmente de Francia, Portugal e Irlanda, donde la comunidad caboverdiana es históricamente muy fuerte.

En la defensa aparecen Steven Moreira (Francia, Noisy-le-Grand), Wagner Pina (Portugal), Sidny Lopes Cabral (Francia), Logan Costa (Saint-Denis) y Roberto Lopes (“Pico”, Crumlin). Este sector del equipo representa una mezcla de escuelas técnicas europeas, con fuerte disciplina defensiva y alto nivel de competencia desde categorías juveniles.

El mediocampo, uno de los puntos más fuertes del equipo, también está marcado por la diáspora. Allí se encuentran Jamiro Monteiro (Rotterdam), Telmo Arcanjo (Lisboa), Laros Duarte y Deroy Duarte, todos formados en academias de alto rendimiento en Europa, donde el desarrollo técnico y físico es constante desde edades tempranas.

En la delantera, Cabo Verde combina distintos estilos ofensivos y trayectorias internacionales. Integran el ataque Willy Semedo (Montreuil), Garry Rodrigues (Rotterdam), Nuno da Costa (Praia), Dailon Livramento, Gilson Benchimol y Hélio Varela. Cada uno aporta características distintas: velocidad, desequilibrio, potencia y capacidad de definición.

Cabo Verde logró la clasificación tras una gran campaña en las Eliminatorias Africanas, donde sumó puntos clave tanto de local como de visitante y en la fase decisiva mantuvo regularidad y consiguió el resultado necesario en la última jornada para asegurar su clasificación directa. De esta manera, los africanos compartirán el grupo H junto a España, Uruguay y Arabia Saudita.

Esa conexión fue determinante a la hora de elegir representar al país africano. Algunos incluso tuvieron la posibilidad de vestir otras camisetas nacionales, pero optaron por el origen de sus padres y abuelos, priorizando la identidad por encima de la conveniencia deportiva.

El resultado es una selección que representa mucho más que un equipo de fútbol. Es una construcción colectiva de historias migrantes, de sacrificio familiar y de pertenencia cultural. Cabo Verde demuestra que la identidad no depende del lugar de nacimiento, sino del lazo que se mantiene con las raíces.

Pedro Leitão Brito, mayormente conocido como Bubista, nació el 6 de enero de 1970. Es el entrenador del seleccionado africano desde el 2020 luego de ser asistente entre 2007 y 2013. 

En este Mundial histórico, el equipo no solo competirá por resultados deportivos, sino también por algo más profundo: representar a millones de caboverdianos dispersos por el mundo que hoy ven en esta selección una forma de volver a casa, aunque sea a través del fútbol.

No olvidar para vivir sin tenerle terror a vivir

Por Thiago Maison

1 de junio de 1978. Llegaba el acto de apertura del Mundial y el pueblo argentino estaba fascinado por un hecho inédito, como lo era ser sede de la cita máxima del fútbol. Una sociedad que hacía poco más de dos años había sufrido un nuevo golpe a sus derechos y su democracia, aunque aún no conocía en profundidad la ferocidad y la inhumanidad que atravesaban los sucesos que aborrecían su cotidianeidad.

Jorge Rafael Videla, el presidente de aquel gobierno de facto instaurado el 24 de marzo de 1976, dio comienzo a la Copa del Mundo con un discurso que delimitó sus intenciones de manera implícita. Para él, una supuesta verdad de cara al resto del mundo, mientras que para los argentinos era una cortina que los separaba indirectamente de lo que sucedía a sus espaldas.

Al darle inicio al certamen, tras una increíble ceremonia con, por ejemplo, desfiles y números gimnásticos, la voz del mandamás argentino hizo retumbar entre las tribunas del estadio Monumental que la paz, la unión y la convivencia de distintas ideologías eran su hipotética bandera, lo que le permitió ganarse el aplauso unánime. Todo eso, a menos de un lustro de haber derrocado a María Estela Martínez de Perón, quien gobernaba el país tras el fallecimiento de Juan Domingo, su esposo, y había creado la Comisión de Apoyo al Mundial ‘78.

La misma fue discontinuada por decisión de Videla, que impulsó la creación del Ente Autárquico Mundial ‘78, con Omar Actis a la cabeza. Sin embargo, a pesar de haber sido designado como jefe del proyecto, el general fue asesinado de manera extraña en un crimen que nunca tuvo su debida resolución, sumado a que aún hoy se mantiene viva la sospecha de que fue la consecuencia de una brutal interna en las fuerzas armadas. Tras este cuanto menos misterioso suceso, el contraalmirante Carlos Lacoste, mano derecha del jefe de la milicia Emilio Massera, quedó a cargo del rol vacante.

Todo funcionaba acorde a lo que los altos mandos de la nación pretendían. Un evento del más alto calibre deportivo estaba en sus manos. En Argentina todavía no habían descubierto la otra cara de la moneda, sino que lo que todos sabían era solamente la punta del iceberg. Y, por si fuera poco, en aquella apertura le demostraron al mundo, que conocía más de cómo se vulneraban los derechos de los argentinos que los propiamente nacidos en este suelo -por lo que Johan Cruyff y Paul Breitner, dos figuras de Holanda y Alemania respectivamente, decidieron no participar del Mundial-, que su sangre estaba congelada, por lo que no les movía ni un pelo disimular su cínico y cruel accionar.

“Esa paz dentro de cuyo marco el hombre puede realizarse plenamente como persona, con dignidad y en libertad, en el marco de esta confrontación deportiva caracterizada por su caballerosidad, en el marco de la amistad entre los hombres y los pueblos y bajo el signo de la paz, declaro oficialmente inaugurado este onceavo campeonato Mundial de Fútbol 78″, concluyó Videla. Jugó con la felicidad de un pueblo entero, que abrazó acaloradamente a ciudadanos de decenas de países sin saber que quien más necesitaba un abrazo era él.

Los ojos miraban perdidamente un campo de fútbol. Su verde césped, que tenía a Alemania y Polonia como protagonistas tras el acto de inicio. Aún con miles de personas allí y ninguna mirada hacia los exteriores ni las monstruosidades que ocurrían a diario, hubo un futbolista que acompañó a las Madres de Plaza de Mayo que realizaban su recorrido habitual de los jueves: Ronnie Hellström, arquero de Suecia.

Él mismo declaró que decidió ir con las mujeres que clamaban por la aparición de sus hijos ya que se lo había pedido su conciencia, un concepto que con el correr de los años ha aparecido en los argentinos, pero que en aquel entonces escaseaba sin dudas. Y era normal que así fuera, porque todo se ocultaba y eso provocaba que se prolongara una mentira que finalmente sí tuvo patas cortas como el resto.

Desde el comienzo del sexto mes de 1978 pasaron 24 días para que la Selección argentina se consagre campeona mundial en su tierra. Con una alegría inmensa y una sonrisa que se dibujaba en el rostro de alrededor de 27 millones de personas, los militares continuaban sus macabras tareas en las condiciones soñadas para cualquier despiadado. Prácticamente todo el país se había centrado en el delirio futbolístico mientras tantos compatriotas transitaban, incluso, sus últimos segundos de vida.

Afortunadamente, tras ese primer título del mundo, el pueblo argentino subió a un tren que únicamente vendía pasajes de ida. Incluía un cambio progresivo pero eterno. Lento, pero seguro. El rompecabezas que habían armado los altos mandos de la dictadura mágicamente dejaba de encajar. Los crímenes de lesa humanidad, las barbaridades y salvajadas que cometían, comenzaban a merodear a base de susurros entre los hogares. Con miedo y el máximo recaudo posible, pero siempre con el sueño de dejar de sufrir por incompetentes que llegaban para interrumpir los derechos ganados.

No era la primera vez que sucedía, sino que ya era moneda corriente. Argentina entendió que a la gente solo la ayuda la gente. Y cuando se menciona al país, se incluye a todos los ciudadanos que diariamente trabajan por llevar un plato de comida a su casa, o que simplemente luchan con la incertidumbre de conseguir un techo bajo el que dormir y no pasar frío.

No fue de la noche a la mañana. Prácticamente cinco años pasaron hasta la caída del gobierno militar. Aún así, el pueblo juró con gloria morir. Por eso, aquella desalmada serie de sucesos fue el motor de todo un país para salir adelante. Para comenzar a decir basta. Para vivir sin tenerle terror a vivir.

Tantos obstáculos. Miles de momentos complejos. Pero ninguno bastó para que la tormenta arrase con una sociedad entera. Argentina siempre curó sus heridas lentamente, con la memoria como estandarte y el olvido como posible condena a la repetición. Al gran pueblo argentino, salud.

Colombia: experiencia, talento y la ilusión de hacer historia

Por Santiago Fleitas

La Selección de Colombia llega al Mundial 2026 como uno de los equipos más experimentados del torneo. Con una edad promedio cercana a los 30 años (29,54), el conjunto combina futbolistas de amplia trayectoria internacional con una nueva generación de jugadores que buscan consolidarse en la élite. Tras varios años de reconstrucción, el equipo volvió a posicionarse entre los protagonistas del fútbol sudamericano y afronta la Copa del Mundo con expectativas renovadas.

Uno de los aspectos más destacados del plantel colombiano es la presencia de referentes que han marcado una época en el fútbol del país. Entre ellos sobresale James Rodríguez, capitán y símbolo de la selección durante más de una década. El mediocampista continúa siendo una pieza clave por su capacidad para organizar el juego, asistir a sus compañeros y aportar experiencia en los momentos decisivos. 

A su lado aparecen otros nombres importantes como David Ospina, histórico arquero y uno de los jugadores con más presencias en la selección nacional.

La clasificación al Mundial fue el resultado de un proceso que mostró solidez y regularidad. Con el argentino Néstor Lorenzo, Colombia logró competir de igual a igual frente a las principales potencias de Sudamérica y recuperó una identidad futbolística basada en la intensidad, la presión y la calidad técnica de sus mediocampistas y delanteros. El equipo consiguió resultados destacados durante las Eliminatorias, lo que fortaleció la confianza de un grupo que aspira a realizar una gran campaña.

En el aspecto ofensivo, Colombia cuenta con futbolistas capaces de desequilibrar en cualquier momento. La velocidad por las bandas, la movilidad de sus delanteros y la capacidad para generar situaciones de gol convierten al equipo en un rival peligroso. Además, varios de sus jugadores actúan en ligas de primer nivel en Europa y América, lo que aporta competitividad y experiencia internacional al plantel.

Sin embargo, la edad promedio elevada también representa un desafío. Algunos referentes atraviesan la etapa final de sus carreras y deberán administrar el desgaste físico que implica una competencia tan exigente como un Mundial. El cuerpo técnico buscará equilibrar la experiencia de los veteranos con el entusiasmo y la energía de los jugadores más jóvenes para mantener la intensidad durante todo el torneo.

Gustavo Puerta, futbolista de Racing Santander, es el jugador más joven de la convocatoria de Colombia. El próximo 23 de julio cumplirá 23 años.

Por otro lado, el jugador más veterano de la lista de convocados de la Selección Colombia es el arquero David Ospina, quien cuenta con 37 años, al haber nacido el 31 de agosto de 1988. Le sigue de cerca, con la misma edad pero nacido unos meses después (marzo de 1989), el también guardameta Camilo Vargas.

A lo largo de su historia, Colombia ha participado en distintas Copas del Mundo y ha dejado actuaciones memorables. Su mejor desempeño llegó en Brasil 2014, cuando alcanzó los cuartos de final y maravilló al mundo con un fútbol ofensivo y atractivo. Aquella generación, liderada también por James Rodríguez, marcó un antes y un después para el fútbol colombiano y elevó las expectativas de millones de aficionados.

De cara al Mundial 2026, la selección colombiana intentará superar sus antecedentes y consolidarse entre las mejores de la competición. La combinación de experiencia, talento y ambición convierte al equipo en uno de los candidatos a sorprender durante el torneo. Si logra mantener el nivel mostrado en la clasificación y aprovechar el liderazgo de sus figuras, Colombia tendrá argumentos para soñar con una participación histórica.

La ilusión de todo un país vuelve a estar depositada en una generación que mezcla pasado y presente. Con referentes consagrados y jóvenes en crecimiento, Colombia buscará demostrar que está preparada para competir contra cualquier rival y dejar su huella en la máxima cita del fútbol mundial.

Un rival desconocido y una incógnita cultural

Por Rocío Gonzalo, Francisco Rodriguez, Román Novas y Santiago Casal

Cuando hablamos de Medio Oriente, suelen venir a la mente extensos desiertos, antiguas civilizaciones y conflictos que ocupan las noticias internacionales. Sin embargo, en el corazón de esta región se encuentra Jordania, un país que guarda una historia, una cultura profundamente arraigada y una identidad única. Así es la historia del país que será rival de Argentina en la fase de grupos de la Copa del Mundo en su primera cita mundialista.

La capital del país asiatico es Amán, funciona como el principal centro comercial, industrial y administrativo del país. Ubicada entre Siria, Irak, Arabia Saudita, Israel y Palestina, Jordania ocupa una posición estratégica. Fue construida sobre siete colinas y alberga importantes vestigios históricos como la Ciudadela de Amán y el Teatro Romano, símbolos de un pasado que sigue presente en la vida cotidiana de sus habitantes.

La sociedad jordana se caracteriza por la fuerte influencia de las tradiciones árabes e islámicas. Valores como la familia, el honor y la hospitalidad ocupan un lugar central en la vida de las personas. Al mismo tiempo, el país ha incorporado a lo largo de los años comunidades circasianas, armenias y chechenas, enriqueciendo su diversidad cultural. La religión musulmana forma parte de la vida cotidiana, aunque también posee lugares de gran relevancia para otras religiones, como el río Jordán y el Monte Nebo, vinculados a importantes relatos bíblicos.

A diferencia de otros países de la región, el sistema político consiste en una Monarquía constitucional, es un modelo de tolerancia que actúa a menudo como mediador en conflictos regionales. En 1946 Jordania se convirtió en un estado independiente y soberano con el nombre de “Reino Hachemita de Transjordania”, generado a raíz de la división de la región realizada por Reino Unido y Francia tras la Primera Guerra Mundial. Desde 1948, Abdalá I tomó el título de Rey y actualmente, Abdalá II ostenta amplios poderes legislativos y ejecutivos. El país ha desempeñado frecuentemente un papel de mediador en conflictos regionales y se ha destacado por promover la tolerancia y el diálogo.

A pesar de encontrarse en una zona marcada por tensiones y conflictos, Jordania es considerada una de las naciones más seguras de Medio Equipo 4 // Rocío Gonzalo, Francisco Rodriguez, Román Novas y Santiago Casal Oriente. Además, ha recibido a millones de refugiados provenientes de países vecinos, especialmente de Siria, Irak y Palestina. Esta situación ha influido notablemente en la composición demográfica y cultural del país, lo que lo convierte en un espacio de encuentro entre distintas comunidades.

La economía jordana enfrenta importantes desafíos. Al tratarse de un territorio mayormente desértico, posee recursos naturales limitados y dependen en gran medida de las importaciones de hidrocarburos. Sin embargo, cuenta con importantes reservas de fosfatos, uno de sus principales productos de exportación, además de sectores en crecimiento como el comercio, los servicios y el turismo. Su moneda oficial es el dinar jordano, tiene vigencia desde 1950 y, en comparación al dólar y al euro, posee un alto valor en el mercado.

Uno de los problemas más importantes que enfrenta el país es la escasez de agua. Según UNICEF, se encuentra entre las naciones con menor disponibilidad de agua por habitante en el mundo. El crecimiento de la población y la llegada constante de refugiados han aumentado la presión sobre este recurso esencial. El país impulsa proyectos masivos, incluyendo la construcción de grandes plantas desalinizadoras en el Mar Rojo y el desarrollo de nueva infraestructura para transportarla y para garantizar el abastecimiento a futuro.

A pesar de estas dificultades, desde 2010 “La perla de Oriente Medio” continúa fortaleciendo sus vínculos con la comunidad internacional. Es miembro fundador de la Liga de los Estados Árabes y de la Organización para la Cooperación Islámica, además de mantener estrechas relaciones comerciales con la Unión Europea y otros socios estratégicos.

Sin embargo, la verdadera riqueza de Jordania no se encuentra únicamente en sus indicadores económicos o políticos, sino en su patrimonio histórico y cultural. Desde la majestuosa ciudad de Petra, tallada en roca arenisca hace más de dos mil años, hasta las tradiciones que se transmiten de generación en generación, el país conserva una identidad que combina el legado del pasado con los desafíos del presente.

Jordania es mucho más que un país de Medio Oriente o un futuro rival futbolístico. Es una nación que ha sabido preservar sus raíces mientras avanza hacia la modernidad, conocer su historia permite descubrir una realidad compleja, diversa y profundamente humana.

 

*Foto portada creada con IA

Adrián Ciliberto, vicepresidente de Riestra: “Tenemos el main sponsor que quisiera cualquier club”

Por Ariel Negri

“Nos dijeron que en 10 años íbamos a estar en Primera y nos reímos, nosotros no aspirábamos ni a la B”. Así relata Adrián Ciliberto, actual vicepresidente de Deportivo Riestra, la llegada de la empresa Speed Unlimited al club en 2014. El Malevo de Pompeya pasó de la última división de la AFA a la Primera, con su último ascenso en el 2023. Con la reciente participación en la Conmebol Sudamericana, el directivo analiza la actualidad del club, comenta cuáles son los roles de su patrocinador principal y explica las polémicas curiosidades relacionadas -o no- al marketing, desde las famosas pretemporadas hasta el debut del streamer Spreen.

Adrián forma parte de la comisión directiva de Riestra desde 2006, con el mismo grupo que continúa hasta la actualidad. En ese momento, el club estaba en la D y peleaba por no ser desafiliado de la AFA, pero desde lo anímico (porque plata no tenían) pudieron acomodar al equipo y mantener la categoría. A partir de ahí empezaron a buscar sponsors y a intentar profesionalizar la institución de alguna forma. Sin embargo, se mantuvieron en la categoría más baja de la Asociación del Fútbol Argentino hasta la llegada de Víctor Stinfale, ex abogado de Diego Maradona y la cara visible de la marca de energizantes Speed.

-¿Cuál fue la clave de esta gestión para pasar tan rápido de la D a la Primera y poder mantenerse allí?

-El proyecto grande arrancó en el 2014, que es cuando se sumó el main sponsor Speed. Hasta ese momento nosotros éramos los utileros, los que hacíamos el comedor y los que armábamos todas las listas de los equipos, todo lo hacíamos nosotros. A partir de ese momento se empezó a notar un cambio porque vino una empresa. Se armó otra estructura de entrenamiento y pasamos de entrenar en el predio de acá o alquilar alguno cerca a entrenar en La Candela, histórico predio de Boca. Notamos un cambio muy grande, hasta te puedo contar que mi mamá lavaba la ropa, por ejemplo, y vos ahí ya tenías la utilería armada, dos preparadores físicos, de todo. Pasamos de ser cuatro personas a un equipo que se dedicaba directamente al fútbol profesional. Fue un orden de trabajo. Y de ahí en más empezó la escala ascendente hasta llegar acá. La empresa en un momento nos dijo: “En 10 años vamos a estar en Primera”, y nosotros nos mirábamos. En 2014 dijo eso. Nos reíamos nosotros, no aspirábamos ni a la B. Tuvimos un descenso en el medio, pero siempre la respuesta de Speed fue decir: “Vamos a seguir adelante, vamos por la revancha”. La empresa siempre fue positiva en esto. Usa Adidas porque Adidas es líder.

-¿Qué importancia tuvo Víctor Stinfale en todo este cambio?

-Toda la importancia es de él. Él es un líder en todo sentido. Es el número uno en marketing, pero también sabe mucho de fútbol. Nosotros como comisión directiva tenemos bajo perfil, no nos interesa lo que nos ponen, sabemos lo que hacemos y lo importante que somos para el club en el trabajo diario, desde arreglar el baño, que esté bien la cancha, atender juveniles y eso también es la esencia del club. Justamente lo que yo siempre defiendo, que no somos una SAD. El Club Riestra es eso. Tenemos un gran main sponsor que se ocupa del fútbol y a nosotros que somos hinchas, más allá de dirigentes, nos salvó. Nunca esperábamos estar en Primera, y gracias a la mentalidad ganadora que tiene Víctor estamos donde estamos, porque tiene un empuje y un cerebro para esto. Ahora estamos trabajando con los refuerzos. Sabemos que nos jugamos seis meses importantísimos de estos diez años porque si caemos, no sé si después sigue habiendo esa energía para retomar el ascenso. Entonces sabemos que en estos seis meses nos jugamos los diez años de líder que fue Riestra ascendiendo.

-De la mano de Stinfale viene la figura de Maradona. ¿Qué se siente que haya quedado de alguna forma identificado con Riestra?

-Es hermoso. Maradona es ídolo mío, ídolo de todos. Cuando vino acá a la cancha me temblaban las piernas de verlo, saber que él hablaba de Riestra. Aparte era una persona dentro del fútbol muy distinta a la que era afuera. Acá cuando venía y no entraba el periodismo, era feliz. Él era feliz dentro de la cancha y nosotros lo queríamos ahí. Lo tenías acá frente a frente y lo mirabas y no sabías ni qué decirle. Tenía un aura, un respeto. El tipo lo más bien, se reía y siempre contaba anécdotas. Me pasó una vez estando en La Candela que estaba él hablando, yo llegué y no lo fui a saludar. Pasaron dos horas y ni me acerqué hasta que vino Víctor y nos dijo: “Dale, vayan a saludarlo”. Verlo con la chombita de Riestra cuando estuvo allá pateando los tiros libres, enseñándole a los jugadores, y compartir un asado con él, con las anécdotas que tiene, es increíble. Para nosotros fue lo máximo.

-Jugaron la Copa Sudamericana, algo histórico para el club. ¿Fue importante en cuanto a ingresos económicos?

-No, los ingresos parecen importantes, pero también los gastos son importantes. Los viajes, pero también el operativo, que están arriba de los 100 millones de pesos. Para nosotros es un montón porque no recaudamos mucho en entradas. Por ejemplo, en San Lorenzo hubo que tapar todos los escudos de San Lorenzo. Lo vieron todos que estaba la bandera blanca y negra tapando el escudo, y mucha gente del Ciclón nos criticó: que éramos unos maleducados, que era una falta de respeto decían en las redes. Pero eso era reglamentario. También pasás de dos ambulancias a cuatro con diez socorristas, que nosotros acá tenemos un gasto de 600 mil pesos por partido y pasamos a tener un gasto en ambulancia de 8 millones. Va sumando y son gastos. Igual nadie te quita jugar una Sudamericana, íbamos felices a jugarla, pero te entra plata y te sale también. Después tenes que tener cuidado con las multas porque las multas son bravas. La única multa que recibimos fue por un puntero láser apuntándole al arquero. Hicimos el descargo diciendo que un puntero láser es un lapicito chiquitito, ¿cómo lo divisas entre toda la gente?

-Las famosas pretemporadas durante los veranos, ¿es marketing? ¿Es decisión de Speed, de la comisión directiva o del cuerpo técnico?

-Las pretemporadas son decisión del cuerpo técnico de la empresa que maneja esto, porque se hacen desde el primer año que llegaron. Siempre hacen la pretemporada, por una cuestión que tienen ellos de logística, en Pinamar, entonces siempre una semana se va al mismo lugar. Lo que llama la atención es siempre ese día especial que se hace el turno, la rutina esa que empieza a las 3 de la mañana. Eso no es parte del marketing, eso es una rutina que la hace el BOPE, que es la policía de Río de Janeiro. Es una rutina más psicológica que física, porque arrancan a las tres de la mañana con silbato, todos corriendo, yo te levanto a vos, vos me levantas a mí, y si hay alguno que se queda la idea es que ayuden al otro. Es como un día de supervivencia. Es un trabajo a conciencia todos los años que después explota como marketing porque es llamativo y sirve llamar la atención, pero el trabajo es un trabajo psicológico, anímico y supervivencia.

-¿Qué importancia tuvo ese marketing y que tan bien le hizo al club?

-El marketing sabemos que es llamar la atención, que hablen bien o mal, pero que hablen. A mí me pasa a veces que digo, tanto marketing que tenemos, se me da en visualizaciones y Tiktok número uno, pero en socios no me lo representa. ¿Es bueno o malo? Y hablan de Riestra… ¿Estoy conforme? Sí, porque el main sponsor no se queja y seguimos adelante. Como club no logramos hacer crecer la masa societaria y el objetivo es que si tenemos 10 millones de seguidores, que tengamos el 1% de socios, pero no lo logramos. Estamos en una zona también que no es fácil de recursos. Entonces nosotros lo tomamos también como una asistencia social, que la gente venga a la cancha, le damos la tribuna visitante a la gente de la zona para que venga gratis a compartir un partido. No ganamos plata pero buscamos en algún momento generar hinchas, porque es un club doble casaca: la mayoría son de Huracán, de San Lorenzo, de River o de Boca y que cuando estábamos en el ascenso venían a ver a Riestra. Hoy tenemos que lograr que sean de Riestra, sacar esa doble casaca. Apuntamos a que el fútbol juvenil y sobre todo los infantiles tengan ese sentido de pertenencia y mañana sean hinchas de Riestra. Apuntamos a que la tercera generación sea de Riestra solamente, no los doble casaca como son ahora. El eslogan nuestro no es de marketing, sino es del club: Riestra es familia.

-¿Y qué opinas sobre el debut del streamer Spreen en 2024?

-Spreen sí fue un tema de marketing y decisión de la empresa. No sé si estábamos de acuerdo o no, pero se hizo. Duró lo que duró y pasó lo que pasó. No me pareció una falta de respeto a los juveniles como dijeron porque fue una acción de marketing y el pibe no le quitó el trabajo a nadie, desapareció, no jugó más. Si vos me decís eso, entonces también es una falta de respeto que hoy los jugadores sean periodistas, y no estudien periodismo, porque todos los que te criticaban son pseudo periodistas. Entonces es lo mismo, los ex jugadores que hablan sí le están quitando el trabajo a los periodistas, este pibe no le quitó el trabajo a nadie. Se habló de Riestra hasta en Malasia o en África y bueno, que sigan hablando de Riestra, mal o bien pero que hablen, eso es marketing.

-Riestra convive con la etiqueta del “equipo del poder” por las supuestas ayudas arbitrales. ¿Cómo recibe esto el club?

-Lo de las ayudas arbitrales es discutible. Nos juzgan porque somos chicos. ¿Si este equipo chico tiene poder, entonces los grandes qué tienen? Me da bronca porque nosotros nos rompemos el lomo por el club, que tiene solo cuatro empleados pagos. Nosotros trabajamos todos ad honorem y nadie se lleva plata de Riestra ni nos interesa. Laburamos las 24 horas por el club porque nos gusta, entonces nos duele cuando nos critican. Nunca salimos a contestar porque sabemos que en las redes podemos ser 5 contra millones. Por ejemplo, las medidas de la cancha son iguales, pero te dicen “el cajoncito”, y bueno, que vengan a ganar al cajoncito.

-¿Qué opinás de la gente que dice que Riestra es una Sociedad Anónima? ¿Por qué no lo es?

-Claramente Riestra no es una SAD. Riestra tiene el main sponsor que quisiera tener cualquier club que te solucione todos los problemas y que no participa tanto del día social. Ahora estamos con el tema de los refuerzos, pedimos los refuerzos y ellos los buscan, saben lo que quieren y nosotros acompañamos, pero las decisiones del club son nuestras y ellos no nos objetan nada, tenemos el mejor de los diálogos. Todos dicen que Riestra es una SAD, pero Riestra tiene su presidente y tiene su estatuto. Speed no participa de ninguna decisión del club, solamente en el trabajo en Primera.

-¿Qué pensás sobre los 30 equipos en Primera División?

-A nosotros obviamente los 30 equipos nos favorece. A mi me parece que está bien porque hay más competencia, inclusive estos torneos cortos le favorecen a todos los equipos, compiten todos por igual. Todos hablan de los torneos de Europa de 20 equipos pero en España salen siempre campeones el Barcelona y el Real Madrid, nunca un equipo medio, entonces acá tenés esa chance. Aparte desde Riestra nos dio la posibilidad de llegar a primera, no se si en 20 equipos hubiese llegado, entonces no estoy en contra de esto.

-¿Cómo lo ves a Riestra en las divisiones juveniles?

-En juveniles se notó mucho el cambio y lo sufrimos bastante jugando en Primera. Cuando arrancamos la mayoría de nuestra estructura era de Nacional B o de Primera B. Recién este año incorporamos un ayudante y al preparador físico y sumamos nutricionista y kinesiología, pero el primer año en Primera era el técnico y nada más. Se nos hace muy difícil en cuanto a estructuras y presupuestos porque tenemos muchos viajes, ir a Santiago del Estero o Mendoza ya te implica casi 16 millones de pesos entre hotel y micro. Estos gastos salen del club, de la cuota social de los chicos. Nosotros seguimos manteniendo el pago de cuota en juveniles: séptima, octava, novena e infantiles siguen pagando cuota. Hoy por hoy no podemos cambiar eso. El sponsor ayuda también. Cuando no tenemos, tenemos que recurrir arriba. La idea nuestra es en algún momento proveer jugadores a primera como cualquier club normal. De a poquito estamos logrando incorporar juveniles en el fútbol grande, como Benja Pérez, Sánchez Dari, Tiago Romero y Duarte. La idea es ser semillero, yo quiero como hincha y dirigente poder decir mañana jugamos con 11 chicos salidos del club, sé que estamos lejos pero obviamente que como club queremos eso.

-¿Cuál es el principal objetivo de Riestra de acá a fin de año?

-Salvarnos del descenso. Veníamos bien y este último semestre fue muy flojo, creo que muchos jugadores tocaron su techo y perdieron el nivel que tenían el año pasado. Estamos buscando refuerzos, estamos pidiendo bastante. No son baratos los jugadores de Primera, eso es lo que más nos sorprendió cuando subimos. Por ejemplo, sin decir nombres, si vos pagás 3, fuimos a buscar uno y nos pidió 50, y no pudimos traer ninguno de 50. Tampoco los vamos a traer, no tenemos un presupuesto muy grande y no podemos abrirlo más. Ahora el sponsor se va a arriesgar un poquitito sabiendo que nos jugamos mucho y va a buscar algún jugador con el sueldo más alto, pero es difícil también. Para mí son muy altos los valores del fútbol argentino.

Entre el equilibrio de mantener esa esencia de club de barrio y de seguir creciendo cada día con ayuda su sponsor, Deportivo Riestra atraviesa el mejor momento de sus 95 años de historia. El Malevo de Pompeya buscará mantenerse en Primera el próximo semestre y así seguir escribiendo su propia historia, con el objetivo de que en un futuro puedan aumentar su cantidad de socios e hinchas.

De las juveniles neerlandesas al Mundial con Curazao: la historia de Tahith Chong

Tahith Chong (Curazao)
Tahith Chong (Curazao)

Por Tobías Foigelman

Un joven alto, carismático y de inconfundible cabellera. Así podría describirse a Tahith Chong, un futbolista que comenzó su formación en los Países Bajos y que hoy está a punto de cumplir uno de los mayores sueños de su carrera: disputar una Copa del Mundo con Curazao, la tierra donde nació.

Su historia comenzó el 4 de diciembre de 1999 en Willemstad, capital de Curazao, donde vivió junto a su familia hasta los 10 años. Aunque el béisbol es uno de los deportes más populares de la isla, Chong se inclinó por el fútbol. Con el objetivo de desarrollarse profesionalmente, se mudó a los Países Bajos junto a sus padres y se incorporó a las divisiones inferiores del Feyenoord.

Desde muy pequeño sobresalió por encima de sus compañeros gracias a su talento, velocidad y habilidad con la pelota. Su crecimiento llamó la atención de las selecciones juveniles neerlandesas, que lo convocaron para integrar distintos equipos formativos. Con el paso de los años, su proyección aumentó al punto de que algunos observadores llegaron a compararlo con Arjen Robben por sus características ofensivas.

El salto más importante llegó en 2015, cuando el Manchester United decidió incorporarlo a su prestigiosa academia. Chong se trasladó a Inglaterra para afrontar un nuevo desafío y rápidamente se adaptó a su nueva vida. Su personalidad extrovertida le permitió integrarse con facilidad, mientras que dentro de la cancha continuó destacándose por su velocidad, desequilibrio y capacidad para jugar por las bandas.

En agosto de 2018 realizó su primera pretemporada con el plantel profesional bajo las órdenes de José Mourinho. Sin embargo, su debut oficial con el primer equipo llegó el 5 de enero de 2019, cuando el entrenador era Ole Gunnar Solskjaer.

Pese a las expectativas generadas en torno a su figura, Chong nunca logró consolidarse en el Manchester United. En busca de continuidad, fue cedido a préstamo a distintos equipos europeos, entre ellos el Werder Bremen de Alemania, el Club Brujas de Bélgica y el Birmingham City de Inglaterra. Precisamente en este último club mostró un buen nivel, lo que llevó al Luton Town a adquirir su pase en 2023.

Sin posibilidades de dar el salto definitivo a la selección mayor de los Países Bajos, Chong optó por representar a Curazao, el país donde nació. La decisión terminó siendo fundamental para el crecimiento del seleccionado caribeño. Durante las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026 se convirtió en una de las figuras del equipo y contribuyó a la histórica clasificación a la primera Copa del Mundo de la historia del país.

Actualmente, Chong milita en el Sheffield United y sigue desarrollando su carrera en el fútbol inglés. Mientras tanto, se prepara para afrontar el desafío más importante de su trayectoria: representar a Curazao en el Mundial y ayudar a que la pequeña isla caribeña siga escribiendo páginas inolvidables en su historia deportiva.