Boca, lesiones que son amores

Por Valentina Vanadia

Una remontada en un Maracaná repleto de brasileños y algunos hinchas Xeneizes, lleno de tensión y nervios hasta el pitido final. De la mano de Leandro Paredes, recién recuperado de un desgarro y sellando el gol de la victoria, Boca Juniors superó por 3 a 1 a Vasco Da Gama, con un global de 3 a 2. Luego de 21 años, y sin saber su rival, el club al mando de la presidencia de Juan Roman Riquelme ya tiene su lugar en la final de la Copa Sudamericana 2026. 

El Gigante de la Colina había ganado en la ida por 1 a 0 en La Bombonera, pero Boca luchó hasta el último minuto para poder defender su 100% de efectividad en la Sudamericana -ganó en la Copa Sudamericana 2004 y 2005, únicas dos que disputó además de la actual- y buscará su tercer título.

El 20 de octubre de 2026 quedará grabado para los hinchas, como lo fue el 24 de mayo del 2007, otra vuelta marcada, pero tocaba en Asunción ante Libertad. El conjunto dirigido por Miguel Angel Ruso concreto un 2 a 0 en el Estadio Defensores del Chaco por los cuartos de final de la Copa Libertadores 2007. Después de un primer partido igualado, en Paraguay Rodrigo Palacio y Riquelme, quien volvía de su reciente lesión de un desgarro en el muslo que casi le impide poder jugar, se encargaron de definir los tantos de la noche para encaminar el equipo hacia las semifinales ante Cúcuta Deportivo.

Pasaba algo parecido siete años antes, el 24 de mayo del 2000, por el mismo torneo y la misma instancia definitiva. Esta vez ante su clásico rival, River Plate. Un River a cargo de Américo Gallego, quien ironizó el regreso de Martin Palermo, delantero del Xeneize que llevaba seis meses sin jugar tras una rotura de ligamentos cruzados de su rodilla, : “Si ellos ponen a Palermo, yo pongo a Enzo (Francescoli)”. 

En la primera parte, Boca cayó 2 a 1 en el Monumental, es decir tenía que ganar si o si en la vuelta, en su cancha. Riquelme una vez más fue parte, marcando un gol de penal y otro gol de Marcelo Delgado. Sin embargo, lo destacado estuvo al final. Martin Palermo ingresó desde el banco de suplentes y selló el triunfo con un zurdazo raso al palo derecho del arquero para clasificar a las semifinales de la Copa Libertadores 2000 y, nuevamente ante un club de Brasil, Palmeiras. 

Este 20 de octubre se suma a las tantas remontadas de Boca Juniors. Algunas con similitudes, otras con sus diferencias, no obstante el Xeneize clasifica. 

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