Por Nahuel Savelli
Silvina Forrester decidió crear la Fundación de hockey inclusivo, que fomenta el deporte entre personas con discapacidad intelectual. Lo pensó por su hija Clara, con Síndrome de Down, porque entendía que jóvenes como ella merecían la oportunidad de practicar un deporte en equipo. “Esta experiencia fue tan positiva para ella no solo desde el hockey sino desde la parte social, hábitos y felicidad que, con Peter, mi marido, quisimos abrirlo a la comunidad”, destaca.
Empezó como un simple espacio para que Clara se entrenara junto con otros chicos. Creció tanto su idea que hoy tiene réplicas en catorce provincias del país, lo que derivó en crear un torneo Nacional. Hoy más de un centenar de chicos de diferentes edades practican dos veces por semana en el Polideportivo Onega y en el Pomar del barrio Villa Devoto, en la Ciudad de Buenos Aires. Más allá de los entrenamientos técnicos en la cancha, la fundación expande activamente su mensaje a través de visitas de concientización en escuelas, clubes de barrio y profesorados, impulsando el desarrollo motriz y la autonomía de los jóvenes.

Además, la Federación Internacional de Hockey (FIH) decidió organizar el primer mundial de Hockey ID organizado en Bélgica y Países Bajos. Argentina fue una de las participantes de este certamen, en el cual adoptaron el nombre de Lionas y Liones, que forman un solo equipo mixto.
El seleccionado tuvo la presencia de seis jugadores bonaerense y cuatro cordobeses. Su entrenador principal estuvo a cargo por Ignacio López acompañado por las asistentes Dolores Miranda, Vanina Bertorello y Julieta Irazoqui, y la jefa de equipo Silvina Forrester que destacó que el Mundial es un logro enorme, sobre todo porque todos tienen derecho a todo.
El equipo nacional disputó ocho partidos contra potencias como Países Bajos, Inglaterra o España. A pesar de no haber logrado clasificar a la fase final, cosechó un triunfo histórico frente a Chile por 3 a 1. Asimismo, recibieron el premio al Espíritu Deportivo, destacándose por los valores del respeto, compañerismo, inclusión y juego limpio.

El proyecto que denominan Lionas y Liones, fue reconocido en el 2021 por el Comité Olímpico como el deporte inclusivo más destacado del año. Incluso, la Legislatura Porteña lo declaró de interés socio-deportivo para la Ciudad de Buenos Aires.
Silvina también resalta el valor que tiene para las familias contar con un lugar de reunión como este. El entorno actúa además como un valioso grupo de contención para las madres y padres, brindándoles un espacio propio para compartir vivencias y forjar amistades. “La crianza siempre es más difícil cuando se tiene un hijo con discapacidad. Mi objetivo es que la gente no se tope con barreras, sino que sienta la empatía y el cariño genuino al sumarse a esta iniciativa”.
Como fundadora de este proyecto tuvo la oportunidad de ser una de las ocho personas elegidas por el Jurado de Honor en el 2024 como ganadora del Premio Abanderados. Esta distinción reconoce a los argentinos cuyas iniciativas están generando un impacto en sus comunidades.
A mediano plazo, la fundación proyecta estandarizar su metodología de entrenamiento para transferir el modelo a nuevos municipios del país. Asimismo, la comisión directiva trabaja en la gestión de alianzas con empresas privadas y organismos estatales para asegurar el financiamiento de los viajes competitivos, la compra de materiales técnicos y la capacitación de más profesionales en hockey inclusivo.





