Por Lautaro Vázquez
En la última reunión de Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se confirmó que la Recopa de Campeones, triangular entre los ganadores de la Copa Argentina, Supercopa Argentina y Supercopa Internacional, se jugará en 2027. La competencia había sido propuesta a finales de 2025 para disputarse este año, pero finalmente fue postergada para la próxima temporada.
Ahora que la AFA oficializó que la competencia se jugará en la siguiente temporada, resurgieron las dudas sobre el formato del torneo, los cupos y su reglamento. Empezando por la existencia de la competencia, ya carece de sentido debido a que sería una especie de supercopa entre los campeones de las supercopas, algo que, a primera vista, resulta inédito.
En el formato hay varios grises. Por ejemplo, el campeón del Trofeo de Campeones, que enfrenta a los ganadores del Apertura y del Clausura, ya tendría asegurado un cupo en esta Recopa sin clasificar directamente. Uno de los lugares es para el campeón de la Supercopa Argentina, que enfrenta al ganador del Trofeo de Campeones con el campeón de la Copa Argentina. Esto quiere decir que, gane o pierda esa final, el campeón del Trofeo de Campeones terminará clasificando a la Recopa, ya que el ganador de la Copa Argentina ya tiene un cupo directo por haber ganado esa competencia. Entonces, sería más sencillo establecer que el ganador del Trofeo de Campeones clasifique directamente.

Lo mismo se puede analizar con el cupo para el campeón de la Supercopa Internacional, que enfrenta al ganador del Trofeo de Campeones con el primero de la tabla anual. Si el campeón del Trofeo de Campeones consigue ganar la Supercopa Internacional y la Supercopa Argentina, el cupo de la Supercopa Internacional debería ir al subcampeón de esa final. En cambio, si pierde, ya tendría asegurado el cupo por lo explicado en el párrafo anterior.
Entonces, el primero de la tabla anual ya tendría asegurado un cupo en la Recopa en consecuencia del resultado de la otra copa, dado que, aunque pierda, clasificaría igual a la Recopa de Campeones porque el ganador del Trofeo de Campeones ya está clasificado por el lado de la Supercopa Argentina.
Lo más lógico para este torneo, que ya de por sí genera dudas por ser una especie de supercopa entre supercampeones, sería que clasifiquen los ganadores del Trofeo de Campeones, de la Copa Argentina y el campeón de Liga, es decir, el primero de la tabla anual. Esto evitaría las incongruencias de las clasificaciones a este nuevo torneo.
En cuanto al reglamento, la AFA decidió que se otorguen tres puntos por victoria, cero en caso de derrota y, si ocurre un empate, el partido se definirá por penales. El ganador de la tanda recibirá dos puntos y el perdedor, uno. Esta también es una resolución particular, ya que puede ocurrir que un equipo llegue al último partido con el título asegurado independientemente del resultado de la tanda de penales y, aun así, tenga que disputarla. Las probabilidades de que suceda no son altas, pero tampoco son bajas, lo que deja en duda el trabajo realizado en base a la organización del torneo.
Lo que genera más revuelo es que se sume un nuevo título al fútbol argentino. La AFA otorga siete trofeos por temporada: Torneo Apertura, Torneo Clausura, Copa Argentina, Campeón de Liga, Trofeo de Campeones, Supercopa Argentina y Supercopa Internacional.

Hoy a la tarde Estudiantes de la Plata y Rosario Central se enfrentarán por la Supercopa Internacional. Algunos de los fanáticos le dan más valor al partido por el rival, debido a la polémica en su anterior cruce, que por el título en sí. Además, Juan Sebastián Verón, presidente del club platense, sintetizó en la previa: “Mañana salgo para Santiago del Estero. Es una final y hay que respetarla, pero el partido del jueves por Libertadores es más trascendental”.





