Tomás Pescio: “Espero que me recuerden como una buena persona”

Por Felipe Campanelli 

Nació en Ushuaia, conquistó la Copa Libertadores de futsal con San Lorenzo y continuó su carrera en España. Hoy juega en Independiente y busca volver a la Selección argentina, mientras recuerda los sacrificios que acompañaron su recorrido. Tomás Pescio aprendió que perseguir un sueño también significa dejar cosas atrás. Construyó una carrera que lo llevó a competir en el máximo nivel del futsal. En el camino hubo títulos y nuevas oportunidades, pero también distancia, salidas pérdidas y momentos lejos de las personas que lo acompañaron desde el comienzo. Hoy, en Independiente, todavía tiene objetivos por cumplir.

– En tu etapa en San Lorenzo, ¿Además de la Libertadores, qué es lo que más te marcó?, ¿qué es lo que sentiste en San Lorenzo que te ayudó bastante? 

– Para mí, que soy un chico de muy lejos, me sirvió mucho lo que es el club. Es decir, la verdad que la calidad de la gente que está dentro del club, más allá de lo que es el plantel de futsal, me sirvió un montón, porque me ayudaron un montón, la gente del Poli de Roberto Pando. También, más que nada, mis compañeros, que me atraparon, me ayudaron, me enseñaron un montón y, dentro de lo que se puede llamar, es una familia, porque me hacen sentir en casa estando muy lejos de ella. Y para mí eso fue un sostén muy grande y, nada, también un golpe de realidad de lo que era todo lo que es el amateur para ser profesional.Tuve muy grandes compañeros, como Damián, como Gonzalo Paolo, como Galle, como Ninja también, que jugué el otro día contra él, que son grandísimos profesionales, que yo los miraba por la tele. Y, nada, compartir no sólo cancha, sino el vestuario y el día a día con ellos fue, fue la verdad que una experiencia muy linda.

-Claro, pero después de San Lorenzo saliste campeón de la Libertadores y ahí te llamaron en España, en el Wanna Pigs.

-Sí, sí, en el Wanna Pigs salí. Nosotros ganamos la Libertadores en el 2021, en Uruguay. Un año más tarde, en 2022, ganamos la Copa Argentina y la liga, Torneo Nacional. Y ahí, en enero, me fui. El primero de enero salí para España.

– ¿Cuando fuiste para Zaragoza, fuiste solo o con algún familiar?  

-Solo, solo, por suerte me pasó más o menos parecido que en San Lorenzo. Caí en un grupo de personas muy buenas. Justo, me tocó compartir y vivir, convivir, en realidad, con uno de los chicos con los que estoy jugando ahora en Independiente, que es Mateo Flores Iengo, y otro chico que al día de hoy lo considero uno de mis más amigos también. Le tengo mucho cariño, que es Adrián Rivera, que es un jugador del Porto Murcia. Yo conviví con ellos en la primera etapa que llegué a Zaragoza y, la verdad, me hicieron la vida mucho más fácil y me ayudaron a adaptarme a la ciudad, al país y a lo que es el futsal español.

- Cuando llegaste a Zaragoza, ¿te instalaste en una residencia o en el plantel ahí o cómo fue?

-En una casa. Me mandaron a un departamento muy lindo, muy cerca del club también, en el que estábamos los tres: Mateo Flores, Adrián Rivera y yo.

-¿Y cuál es la diferencia principal que notás en el futsal de allá con el de acá?

-A nivel torneo, es la infraestructura y la organización, creo yo. Vos viajas a jugar, los fines de semana jugás de visitante, jugás de local, te trasladas en colectivo o en tren. Los estadios también, yo creo que hay una mejor infraestructura a nivel estadios y todo. Si bien acá hay estadios muy lindos también, yo creo que allá se ve más, y yo creo que a nivel infraestructura se nota bastante eso. Y a nivel de juego, yo creo que es un poco más pausado, que se puede llegar a jugar más. Acá el futsal es muy, muy intenso, que eso está bueno también, es mucho más friccionado, todos los equipos te presionan. Allá pasa que no hay tanta presión y se exprime más el juego, te dejan jugar más. Lo que sí pasa en España, por ejemplo, capaz que hay ocho o siete equipos que son muy buenos y ahí se nota mucho la diferencia, que son todos, tienen catorce jugadores que son muy buenos, que marcan mucho la diferencia y mantienen un nivel de intensidad y de calidad dentro de la cancha casi todo el partido. Entonces, como que ahí es muy difícil presionar.

-¿Por qué  jugador de futsal?

-Pasa que, al ser de Ushuaia, se practican mucho los deportes de indoor, todo lo que es cerrado, de techo. El fútbol 11 se juega, pero capaz que se juega pocos meses en el año y, encima, no es muy competitivo. Capaz el futsal es más chico, hay muchos equipos, competís, sabés que hay muchos equipos a lo largo del país. Está bueno y, bueno, desde ahí empecé a jugar al futsal. Igualmente, mi deporte favorito es el básquet.

-¿Vos qué pensas que hubieses sido si no eras jugador de futsal, hubieras estudiado alguna carrera o trabajo?

-Yo había empezado a hacer el CBC de Abogacía en la UBA y, nada, tuve que dejar porque se me cruzaban mucho los horarios. Bueno, también tenía mucho en la cabeza estudiar para ser profesor de Educación Física, pero después se me complicó mucho con el tema horario y me fui afuera, así que se me pasó. Era bastante chico. Ahora me arrepiento y pienso que lo podría haber hecho también.

-¿No te dijeron nada en casa por dejar?  

-Sí, sí, se enojaron un poco, pero bueno, nada, me apoyaron. Eso es algo que tengo que agradecerle mucho a mis viejos, que siempre me apoyaron en todo.

-¿Ellos son tus sustentos más que nada? 

-Sí, sí, obvio. Ellos son los que siempre me dijeron que le dé para adelante. Con sus buenas y malas, ellos siempre estuvieron ahí.

-¿Crees que un jugador de futsal en Argentina puede vivir de eso exclusivamente de este deporte?

-Yo creo que sí, que se puede y todavía se puede seguir mejorando. Ese es el tema, porque es un deporte muy lindo y se puede seguir dándole visibilidad.

-¿Qué le dirías a un chico que recién está empezando a jugar al futsal y piensa que no va a poder llegar a ser profesional?

-Yo le diría que busque ejemplos, que se agarre de alguien o de algún camino que crea de sí mismo y que, si él le pone voluntad, le pone profesionalismo, se entrena, él va a poder llegar a donde él quiera. Obviamente, viene mucho de las condiciones, pero si está arrancando y tiene la posibilidad de arrancar, es porque tiene algo para estar ahí. El tema también es, cuando vos llegás, seguir perfeccionándose y seguir entrenando, seguir mejorando, escuchar a los más grandes, escuchar a los entrenadores, absorber conocimientos. Entonces, yo le diría que sea inteligente, que escuche, que aprenda, que se perfeccione y que, nada, que se puede y que va a tener un lindo trayecto si él se lo propone.

-¿Cuál sería tu próxima meta en el futsal, sacando este campeonato con Independiente?

-Ahora mi objetivo de este año es ganar algo con el Rojo. Se nos escapó el otro día la Copa Argentina. Y nada, trabajar para ver si llega algo de la Selección, siempre ese es el objetivo más grande. Seguir trabajando, tratar de buscar un hueco y nada más que tratar de volver a Europa ahora.

-¿Y un sueño, alguna copa que quisieras ganar?

-Y me encantaría poder ganar algo con la Selección y, nada, ganar algo ahí. La copa más linda es el Mundial, pero bueno, primero, paso a paso: entrenar, hacer las cosas bien en tu club y a ver si llega otra citación.

-¿Cómo recordas tu debut con la camiseta de la selección Argentina?

-Mi debut fue algo espectacular. Fue el mismo día de mi cumpleaños, el 17 de julio de 2022. Me acuerdo que estaba todo tímido, ni siquiera dije que era mi cumpleaños. Fue un día hermoso, la verdad, en Rosario, en la cancha Provincial de Rosario. Es lo mejor que hay, creo que es el sueño que todo jugador tiene desde que arranca a jugar.

-¿Cómo quisieras que las personas recuerden a Tomas Pescio?

-La verdad, como una buena persona. Yo me considero un buen amigo que siempre trata de estar para cuando necesitás ayuda, para lo que me necesiten. Así que, nada, espero que me recuerden como una buena persona, como un buen amigo.

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