Emanuel Moriatis: del sueño de ser campeón al desafío de construir su propio legado

Por Ambar Pereira

A los 13 años, Emanuel Moriatis encontró su lugar en el motocross. Lejos del camino habitual de los pilotos, continuó en los cuatriciclos, donde se consagró campeón argentino en 1996. Dos años después, a los 18, se subió por primera vez a un auto con techo. De esta manera comenzó una carrera que lo llevaría a lo más alto del automovilismo nacional.

Sus primeros pasos no fueron sencillos. Durante sus comienzos en el Turismo Nacional, la falta de resultados llegó a hacerlo dudar de su futuro. “En un momento pensé que esto no era para mí”, recuerda sobre aquella etapa en la que encontrar un buen auto y un equipo competitivo resultaba difícil. Después de probar distintas alternativas, consiguió un medio que le permitió demostrar su talento. En 2001 llegaron las primeras victorias y, al año siguiente, con 22 años, arribó al Turismo Carretera.

Llegar a esa categoría ya era un sueño cumplido. Sin embargo, cada logro alimentaba un nuevo anhelo. Primero ganó carreras, después peleó campeonatos y, finalmente, en 2009 alcanzó la consagración. Para Moriatis, aquel título representó mucho más que una victoria deportiva: fue la recompensa a años de esfuerzo. “Es como el título que uno cuelga en la pared y lo va a tener toda su vida”, recuerda sobre aquel campeonato que marcó su trayectoria.

Con los años, sus objetivos cambiaron. Consciente de que la etapa como piloto tiene un final, decidió crear Moriatis Competición junto con sus socios. La intención era compartir todo lo aprendido dentro y fuera de la pista, especialmente con los jóvenes que recién comenzaban a competir.

Conseguir presupuestos, cuidar la preparación física, trabajar la alimentación y afrontar las dificultades psicológicas también forman parte del camino. Por eso, su equipo busca acompañar a los pilotos más allá de lo deportivo y ayudarlos a crecer en las distintas categorías.

Su compromiso con el automovilismo también tomó otro rumbo cuando asumió la presidencia de APAT, entidad vinculada al Turismo Nacional. Después de la pandemia, se sumó a un grupo de trabajo para conducir una categoría que conocía más desde adentro. Aunque reconoce que organizar carreras es muy distinto de competir, encontró una nueva pasión.

Su prioridad es trabajar para que los costos no se conviertan en un obstáculo todavía mayor para los pilotos. Conseguir presupuesto, atraer patrocinadores y fortalecer el espectáculo son algunos de los desafíos que enfrenta desde la dirigencia. Para Moriatis el Turismo Nacional atraviesa un momento histórico,ya que asegura que la categoría vive “el mejor año de su historia”, con una importante presencia de pilotos de renombre y equipos competitivos. Su principal objetivo es sostener ese crecimiento y consolidar al TN como la principal alternativa antes del Turismo Carretera. 

Después de tantos años, Emanuel considera que cumplió sus sueños como deportista. Fue campeón y protagonista de un recorrido que hoy recuerda con satisfacción. Sin embargo, todavía quedan metas por cumplir. Desde su escudería, persigue un objetivo particular: conquistar un campeonato de Turismo Carretera como equipo. “Nos faltaría poder ganar un campeonato de TC como equipo”, reconoce.

El sueño ya no depende solamente de su talento al volante, sino del trabajo colectivo de quienes lo acompañan. Del joven que alguna vez dudó de su futuro al dirigente que busca abrirles camino a otros, Moriatis encontró una nueva manera de permanecer ligado a su pasión. Porque, aunque algunos sueños ya tienen un lugar en la pared, otros todavía esperan su bandera a cuadros.

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