Por Federico Chanique
Las raíces de lo que hoy se conoce como Club Atlético Temperley comenzaron a nacer entre 1909 y 1910, cuando un grupo de vecinos y comerciantes de la zona se reunió sobre la calle 9 de Julio, entre Dorrego y Brandsen, para buscar nuevas distracciones, y encontró el fútbol.
Esos adolescentes, que tenían entre 13 y 16 años, jugaban bajo el nombre de Centenario Foot-Ball Club, en homenaje a los 100 años de la Revolución de Mayo. Además, la vestimenta representaba los colores del país, ya que era celeste y blanca. Ese proyecto fue el impulso para que Salvador Müller, Domingo Paglia, Antonio Scardini, Félix Paglia, Arturo Cordero y Alejandro y Carlos Tagliani fundaran el Club Atlético Temperley el 1 de noviembre de 1912.
En sus inicios ocupó el “Campo Huergo”, un terreno cercano a donde hoy se ubica el Hospital Español. Entre sus principales objetivos estaba conseguir una alineación fija para competir en la división Intermedia, en la que jugó solo tres años. El club mantuvo una idiosincrasia barrial que tuvo un éxito sin precedentes: el 13 de abril de 1924 inauguró el estadio Alfredo Beranger, con capacidad para 26.000 personas, y ese mismo año logró el único subcampeonato de su historia en Primera División.

Primera alineación oficial, 27 de abril de 1919.
Pese a este crecimiento, la regularidad no fue una característica del Gasolero a lo largo de los años: acumuló una serie de ascensos y descensos sin un rumbo claro. Sin embargo, su gran masa societaria, que llegó a tener entre 7.500 y 9.000 socios activos, siempre fue un sostén importante, y lo fue también para enfrentar una de las peores crisis de su historia.
El Gasolero quebró el 28 de agosto de 1989, por orden del juez José María Durañona. A pesar de la crisis, la institución siguió en pie, al igual que su participación en los torneos de la AFA. Sin embargo, dos años después, el 11 de junio de 1991, el mismo juez decretó el cierre oficial del club, su desafiliación de la AFA y su exclusión de todas las competencias: en ese momento, Temperley dejó de existir. Pero sus hinchas no. Una colecta entre todos los socios y una lucha insaciable permitieron que, cinco meses y diez días después, el 21 de noviembre de 1991, el Club Atlético Temperley volviera a fundarse. Luego, en un lapso de ocho años, el Gasolero alcanzó nuevamente el ascenso a la Primera B Nacional y concretó así su resurgimiento.
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De esta manera, el Gasolero construyó su propia historia con base en el barrio, el sacrificio y el espíritu que lo consolidaron como uno de los grandes equipos del ascenso. Jugadores históricos como Gabriel Hauche, Maximiliano Núñez o Julio Ricardo Cruz surgieron de sus inferiores para triunfar en el resto de la Argentina. Hoy, el Club Atlético Temperley cumple 114 años de historia, impronta y lucha de sus hinchas, que lograron devolverle la vida a un club que vio la oscuridad.





