Mikel Merino, el polivalente de España que entra para anotar

Por Matías Moroni

Un gol no es solo una pelota que atraviesa la línea de un arco de fútbol. Según el momento, cuando el esférico vence a un arquero puede cambiar el rumbo de un partido, de un torneo y hasta de un país. Tener un jugador con la capacidad de generar ese grito sagrado con tan solo dos minutos en el campo es una cualidad que ansía cualquier equipo. España tiene un nombre propio con ese atributo en este Mundial: Mikel Merino.

El jugador de Arsenal convirtió el 2-1 ante Bélgica para darle a “La Roja” el pase a las semifinales de una Copa del Mundo por segunda vez en su historia. En la instancia anterior, ante Portugal, el centrocampista anotó el tanto para clasificar a España a los cuartos de final. ¿La coincidencia? En los dos partidos, Merino ingresó en el minuto 85 por Dani Olmo y le dio la clasificación a su país a la siguiente ronda a minutos de haber ingresado.

El oriundo de Pamplona ya le había bordado una sonrisa a los españoles en la Eurocopa 2024 disputada en Alemania. Merino aprovechó su 1,88 m de altura con un testazo al minuto 119 del partido, ante los locales, y selló la clasificación de “La Furia” a las semifinales del certamen, el cual acabaría ganando.

Esta aptitud goleadora se puede explicar de diversas maneras. La más predominante es la confianza que le ha dado Mikel Arteta, entrenador de Merino en el Arsenal, cuando lo ha utilizado en varios partidos de delantero centro desde comienzos de 2025. “Es bueno que tenga esa capacidad para marcar goles, para percibir el peligro, y para llegar a los espacios adecuados en el momento oportuno. Le pides que juegue de “nueve” y lo hace a la perfección”, señaló el entrenador de los “Gunners” sobre la posición donde empezó a colocar a Merino el año pasado.

Los números respaldan esta decisión de su entrenador. En la Real Sociedad, su anterior club, Merino promedió un gol cada nueve partidos. Aunque esos números para un mediocampista central son muy buenos, en Inglaterra, el vasco promedia un gol cada cinco encuentros. Lo que avala la metamorfosis por la que pasó Merino bajo las alas de Arteta.

Pero su labor no fue siempre de atacante. A sus 20 años, en 2016, fue transferido al Borussia Dortmund proveniente del Osasuna, club donde debutó como profesional. En Alemania, Merino fue dirigido por Thomas Tuchel, ahora entrenador de Inglaterra, quien lo ubicaba de defensor central. La razón principal de esta decisión era la gran salida de pelota que aportaba un jugador de esas características, quien además, con sus casi dos metros de altura, le brinda poderío aéreo a todos los equipos donde juega. 

Luis De Fuente, entrenador de la selección española, llenó de elogios a un jugador tan polivalente como Merino en conferencia de prensa post partido ante Bélgica:  “Es un futbolista completísimo. Es muy versátil. Lo hace todo bien. Tiene un entendimiento del juego excepcional. Tiene la visión que necesita el equipo y la calma para interpretar los momentos del partido. Y por último, tiene una actitud ante la vida y ante el fútbol de compromiso y de generosidad”.

Esta actitud ante la vida que remarca el seleccionador español abarca momentos difíciles por los que atravesó el surgido en el Osasuna este año. A fines de enero, Merino sufrió una fractura en el pie derecho que lo marginó de las canchas hasta comienzos de mayo.”El hecho de estar aquí era algo impensado hace unos meses”, expresó el español luego de anotar el gol decisivo ante Portugal en los octavos de final. 

Por otro lado, “el de los goles importantes” está viviendo la cara más amarga del éxito de un deportista. Merino se está perdiendo los primeros meses de su hijo Marco, nacido el pasado 9 de mayo. “Tener a mi mujer y a mi hijo lejos hace que el Mundial, que es lo más bonito que te puede pasar como futbolista, pierda un poco de brillo”, confesó el goleador español.

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