Los conflictos internacionales están embarrando el Mundial 

Por Ignacio Laviana

Desde la asunción de Donald Trump como presidente de Estados Unidos el 20 de enero de 2025, la implementación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas – ICE según su sigla en inglés – ha causado temor en la población extranjera. Con el comienzo del mundial y la llegada de los seleccionados participantes, los controles fronterizos se incrementaron incluso con los protagonistas de la cita deportiva más importante del año. 

El seleccionado de Irán deberá hospedarse en Tijuana, México, y viajará a Estados Unidos tres veces para jugar los partidos correspondientes a la fase de grupos (sus rivales serán Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto) ya que los permisos que le otorgaron sólo lo autorizan a estar en el país de día. De esta forma, el traslado implicará un mayor desgaste para los jugadores en comparación a sus rivales. Esta decisión diplomática ¿no es una forma de hacer trampa por parte del actual presidente estadounidense? 

Como si los iraníes no tuvieran otras preocupaciones – están siendo bombardeados desde febrero de este año por el país anfitrión por la disputa del Estrecho de Ormuz, conflicto armado que también involucra a otros participantes de la Copa del Mundo como Jordania y Turquía, en menor medida – la FIFA les revocó las entradas a los simpatizantes del país de Oriente Medio. Fuera de la cancha ya hemos vislumbrado varias agresiones por parte de la organización, ¿se mantendrán durante los próximos 37 días? 

Otra de las problemáticas tuvo como protagonista a Omar Abdulkadir Artan, el árbitro somalí que iba a ser el primero de su país en dirigir en esta competición. El motivo de la deportación fue que encontraron antecedentes graves y relación con el terrorismo, no obstante, le habían otorgado un visado diplomático para su ingreso al país norteamericano. ¿La FIFA no sabe quiénes son sus empleados o Estados Unidos señala con el dedo a las minorías que no le gustan? 

A modo de compensación, la UEFA anunció que Artan estará a cargo de pitar en la final de la Supercopa de Europa entre el Paris Saint-Germain, campeón de la Champions League, y el Aston Villa, ganador de la Europa League. 

Por último, la figura de Irak, Aymen Hussein, estuvo demorado y fue interrogado durante siete horas en el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago. Según las autoridades, se confundieron de persona. Luego del mal trago, el seleccionado asiático cayó ante Venezuela por 2-0 en el último amistoso antes de que establezca su base de entrenamiento en el Condado de Greenbrier. 

Nuevamente la FIFA demuestra que los intereses económicos y comerciales son sus prioridades y están por encima de lo que a una gran parte de la población nos conmueve: lo que pasa en el campo de juego.

Más notas