Por Ignacio Vallejos Soto

Tras tres derrotas consecutivas frente a Suecia, Italia y Croacia, la Selección Argentina de Tenis quedó eliminada de la Copa Davis en la primera fase, disputada durante la tercera semana de septiembre. En el primer día de actividad los jóvenes hermanos suecos, Elias y Mikael Ymer (127°Y 96°), sorprendieron al vencer en los duelos de singles a Sebastian Baez (35°) y a Diego Schwartzman (17°) respectivamente, y le sacaron el polvo a las críticas sobre las derrotas de tenistas nacionales ante jugadores de rankings muy inferiores. 

A lo largo de la historia fueron cuatro los intentos más cercanos a levantar la ensaladera, pero distintas discusiones internas sabotearon la misión. Finalmente en 2016 se consiguió el tan ansiado objetivo. Con un referente claro como Juan Martin Del Potro y compañeros con la fortaleza mental necesaria para exhibir un nivel no habitual en sus carreras individuales en los partidos clave. Tras una fallida defensa del título en Parque Sarmiento al año siguiente, el por entonces capitán Daniel Orsanic cambió drásticamente la convocatoria y le dio comienzo a una nueva generación.

Del Potro decidió priorizar su carrera individual a comienzos de 2017 y Diego Schwartzman se convirtió en el tenista más relevante del equipo argentino, al alcanzar el 8° puesto del ranking ATP en octubre del 2020. Pero en contraposición con su crecimiento como singlista, cada serie de Copa Davis significa una enorme presión que aún no logró superar.

El Peque lleva 15 partidos disputados en el certamen mundial, con ocho derrotas -de las cuales 6 fueron con rivales de menor ranking-. Similar es el caso de Guido Pella, el único sobreviviente de la hazaña en Croacia e inactivo desde octubre de 2021 por una lesión en su rodilla derecha. El bahiense cuenta con seis derrotas en sus 14 partidos, y la mitad fue ante tenistas por debajo de su posición.    

Ya con la asunción de Agustín Calleri como presidente en la Asociación Argentina de Tenis y de Gastón Gaudio como capitán, posteriormente reemplazado por Guillermo Coria en marzo de 2022, llegaron las oportunidades para Sebastián Báez y Francisco Cerúndolo (29°). El primero de ellos llegó a la cima del ranking junior en 2018, año en que obtuvo el oro olímpico de la juventud en dobles. También en 2018 debutó y perdió tres de sus cuatro partidos de Copa Davis, con la ventaja de estar mejor posicionado que su rival en dos ocasiones. Por su parte, Cerúndolo tuvo su primera experiencia el pasado 16 de septiembre con derrota frente al italiano Jannik Sinner (12°) y tampoco tuvo suerte al día siguiente con el croata Borna Coric (28°).

Según la psicóloga deportiva Alejandra Salazar, este fenómeno se debe al aumento de la presión habitual del tenista cuando debe representar a su país. Al cargar con las expectativas de un público excepcionalmente nutrido, que además tiene la capacidad de opinar sin conocimientos profundos sobre el deporte, el jugador no logra contar con todas sus habilidades mentales en óptimas condiciones, lo que le imposibilita alcanzar su máximo potencial.

Bajo un concepto similar, Javier Frana -ganador del Roland Garros 1996 en la modalidad doble mixto y medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992- reveló que en este tipo de competencias el protagonista siente la compañía de un país entero, y que es importante administrar las energías para que ese factor genere un impacto positivo, para lo cual la presencia de Guillermo Coria como capitán puede ser de gran ayuda.

Ese factor que menciona Frana, pudo haber influido de forma negativa en Del Potro en las finales frente a España en 2008 y 2011. Pero, también el mismo que lo llevó a dar vuelta el partido frente a Marin Cillic en Croacia, dos sets abajo, en 2016. El que hoy le prohíbe a la Argentina pasar la primera ronda desde el triunfo en Zagreb y el cual es necesario mejorar para retomar los triunfos históricos que pueden acercar al equipo nuevamente a las instancias finales.