martes, mayo 28, 2024

De la Peña y su apuesta por la Legión Sudamericana

Por Juan Segundo Giles

Trabajo, intensidad, pasión, visión y ganas”. Estas cinco palabras fueron los pilares que necesitó Horacio de la Peña para crear y llevar a cabo uno de los proyectos más importantes, sino el más, del tenis sudamericano en los últimos años: el circuito DoveMen+Care Legión Sudamericana.

Los tenistas de América del Sur están acostumbrados a luchar más de una batalla a la vez desde el inicio de sus carreras. En primer lugar, la que se pelea dentro de la cancha ante sus colegas. Y, en segundo lugar, la extradeportiva, generada por las barreras económicas que tiene la región con respecto a Europa o Estados Unidos, entre otras potencias.

Previo a la pandemia, los tenistas se veían obligados a dar sus primeros pasos a miles de kilómetros de sus hogares, lejos de sus costumbres y seres queridos. Esto se debía a que Sudamérica estaba casi olvidada por el circuito Challenger, con solo trece torneos en 2019, por ejemplo. Por ello, los jóvenes debían hacer lo imposible para viajar a otros continentes ante la falta de competitividad en la región.


Eran 43 los tenistas dentro del Top400 previo al circuito en abril de 2021; un año después la cifra ascendió a 51, con 18 entre los 200 y 300 del mundo.


Sin embargo, en medio de un contexto de desesperanza e incertidumbre mundial debido a la pandemia por COVID-19, Horacio de la Peña (N°31 del ranking ATP en 1987) imaginó e ideó un proyecto innovador, quizás comparable con la Copa Ericsson (una gira de Challengers entre 1997 y 2001) y la Copa Petrobras (2004-2011), para aumentar sustancialmente el número de torneos en el continente y brindarles más oportunidades a los tenistas.

La presentación oficial se realizó el 16 de marzo de 2021 en el Racket Club, en la Ciudad de Buenos Aires (IG: Legionsudam). De esta manera, pasaron a ser 20 los torneos de este nivel que se disputaron en 2021, serán 26 los que se lleven a cabo en 2022, y 34 los confirmados para 2023. Y los resultados no tardaron en llegar, ya que eran 43 los tenistas dentro del Top400 previo al inicio del circuito de La Legión Sudamericana (abril de 2021); mientras que un año después la cifra ascendió a 51, con 18 entre los 200 y 300 mejores del mundo.

No obstante, la gira no abarca solo los torneos Challengers, debido a que el año pasado también se realizaron 12 torneos ITF (tercera categoría del tenis mundial) para hombres y otros 12 para mujeres. En medio del Challenger de Tigre II, séptimo torneo organizado por La Legión Sudamericana en el año, Horacio de la Peña habló en exclusiva con El Equipo y explicó la génesis, el presente y el futuro del proyecto.

– ¿Cómo se te ocurrió la idea?

-Sinceramente no fue una idea que tenía hace 10 años. Cuando se desató la pandemia, no había tenis, no se podía trabajar, y la primera sensación que tuve es que había que darle a la gente, había que regalar. Entonces fue que me puse a regalar tenis por internet. En un principio empecé a enseñar mediante los vivos de Instagram, y después, gracias a los contactos que me dejó el deporte, mostraba la experiencia de grandes exjugadores. Y todos ellos coincidían en que el tenis sudamericano corría con desventaja, lo cual me resultó llamativo porque yo no me había dado cuenta. Por eso me pregunté: ‘¿Por qué no aprovechamos la imagen de los grandes campeones para que haya un circuito en la región?’.

 

– Sin embargo, de la idea al hecho hay un largo camino, ¿Cómo fue el proceso?

-Afortunadamente no tuve muchos obstáculos en el camino porque todos me abrieron las puertas rápidamente. Lo primero que hice fue armar el producto, las posibles sedes y fechas. Posteriormente, llamé a los empresarios de Unilever y se lo presenté a DoveMen+Care porque sabía que ellos se estaban metiendo en el tenis. Y una vez que les gustó la idea me comuniqué con los dirigentes de ATP (institución que regula el tenis internacional) para informarles que estábamos muy cerca de cerrar una serie de torneos, y ellos me dijeron que era lo que estaban buscando y que me iban a apoyar.

– ¿Por qué el nombre “La Legión”?

-Fue por un tema de marketing. Me gustaba mucho La Legión Argentina, ya que es prácticamente una marca en el país. Y pensé que si a eso le sumábamos nombres pesados como Fernando González, Nicolás Massú, Nicolás Lapentti, Santiago Giraldo o Luis Horna, entre otros, ya se formaba La Legión Sudamericana.

– ¿Qué te dijeron los extenistas que llamaste en un principio?

-Que la idea era espectacular, pero que estaba re loco. Pensaban que era imposible que funcionara porque requería de mucha plata y era un proyecto muy ambicioso.

– ¿Cómo se define la inclusión de una sede al circuito?

-La idea original es darles a los legionarios que nombré anteriormente la producción de los torneos. Primero porque son expertos en tenis, tienen nombre y experiencia. Y en el caso de Argentina y Brasil me interesaba mucho que las federaciones progresaran. Entonces, como ya estaban los jugadores involucrados, la ganancia iba a ser para las federaciones, y ellas elegirían las sedes. Más adelante, cuando ya el proyecto comenzó a ser un éxito, me llamaron de varios clubes para sumarse. Actualmente tengo más peticiones que semanas disponibles en el calendario.

– Además, no solo organizás, sino que también te gusta estar en los torneos…

-Hay que estar, no es que me guste. Si querés que los tenistas estén cómodos, que el staff funcione correctamente y que el público la pase bien, tenés que estar pendiente de todos los detalles. La gente tiene que ver que sos el primero en llegar y el último en irte.

– Los jugadores están agradecidos por las oportunidades que les brindas, ¿sentís ese cariño?

-Una de las razones por las cuales le pongo tantas pilas es porque siento un cariño enorme. Los padres de los chicos se acercan y me agradecen por las oportunidades que el circuito les da a sus hijos. Es como si estuviéramos por primera vez todos alineados para ayudar al tenis sudamericano. Los que organizan, los que juegan, la prensa, las instituciones. No es solo un beneficio personal, es colectivo. Es por esto que las puertas están abiertas para cualquier dirigente que quiera sumarse a ayudar.

– ¿Cuáles son los objetivos a mediano y largo plazo?

-En la primera etapa, el objetivo principal es mantenerse, que el castillo que parecía imposible de construir no se desmorone de la noche a la mañana. Además, que La Legión Sudamericana se encargue de los Challengers y las federaciones pasen a coordinar los Futures. Y en la segunda etapa, una vez que los tenistas sudamericanos mejoren en el ranking, buscaremos sumar torneos de canchas rápidas. Pero con tiempo, porque si agregamos ese tipo de competiciones en el calendario, los estadounidenses vendrían a jugar y se llevarían los puntos que podrían aprovechar los sudamericanos.

Sin prisa y sin pausa, el circuito DoveMen+Care Legión Sudamericana no para de crecer. Igual que lo hacen los cientos de tenistas de la región que se foguean y escalan puestos en el ranking gracias a las oportunidades que el proyecto genera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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