lunes, febrero 26, 2024

Cuba, la pequeña isla que es la potencia de Latinoamérica

Por Gianluca Melongo y Pedro Pérez Naveira

Cuba es el país latinoamericano con más medallas en los JJ.OO. Los atletas de esta isla caribeña han logrado formar parte de la élite deportiva internacional a pesar de las dificultades económicas y su poca densidad demográfica. Sus 226 medallas quedan muy lejanas para países con muchos más habitantes y recursos, Brasil ostenta 129 preseas, Argentina acumula 74 y México 69. El ascenso de Fidel Castro al poder y el impulso del deporte a través de la fundación de las escuelas es un punto de inflexión importante para la historia deportiva y social de Cuba.

Espacio Geográfico y cantidad de habitantes

La isla posee un territorio de casi 110 mil kilómetros, eso la posiciona en el puesto 104 a nivel mundial, esto sumado a una población total de poco más de 11 millones de personas que la ubican en la posición 85 en el mundo. Resulta difícil entender que este país se ubique en el escalafón 16 del medallero olímpico y tenga una ventaja tan amplia sobre otros países. Muy por encima de los 110 mil kilómetros de Cuba tenemos los 8 millones y medio de Brasil, los casi 3 millones de Argentina y los casi 2 millones de México.

Esto significa que el territorio cubano es equivalente al 1,29% del extenso espacio brasileño, casi el 4% en comparación con nuestro territorio y un 5,5% con respecto a México. Con más de 11 millones de personas, Cuba sigue estando por detrás de los otros países en la comparativa, Brasil contiene en su territorio más de 210 millones de almas, México por su parte tiene un total de 128 millones según las estimaciones y Argentina tiene un estimado de 45 millones.

Otra estadística que demuestra lo singular del “caso Cuba”, es el total de medallas cada 100/mil habitantes, poseen 1,99 condecoraciones. A Brasil se le atribuye una tasa de 0,06 preseas, Argentina expone un índice de 0,16 y México marca un total de 0,05 siendo incluso inferior a Brasil en este rubro. Esto muestra una diferencia abismal a favor de los centroamericanos, que dejan en claro su poderío desde las estadísticas.

Estos números nos marcan que la isla corre muy por detrás de otros países en la región, sin un territorio sumamente extenso, ni un gran número poblacional, Cuba encontró la manera de ser protagonista en los Juegos Olímpicos y ser considerada una “potencia” en determinados deportes.

 

Medallas de Cuba por disciplina 

El deporte por excelencia es el boxeo, poseen un total de 73 medallas en esta actividad, entre ellas 37 de oro, en esto son una potencia al ubicarse en el segundo puesto histórico detrás de Estados Unidos. En atletismo acumulan 11 condecoraciones doradas con un total de 42 subidas al podio. En lucha llegaron al escalón máximo 9 veces y lograron 24 distinciones. En judo los cubanos también se hicieron presentes y dejaron su huella con 6 oros y 36 medallas.

Cuba acumula grandes logros sobre todo en los deportes de contacto relacionados al combate, como los otros países, la isla también cuenta con sus propios héroes olímpicos, autores de grandes gestas que llevaron la bandera azul, blanca y roja a lo más alto en sus respectivas disciplinas.

Grandes deportistas olímpicos cubanos

Teófilo Stevenson

Este boxeador amateur obtuvo todos los títulos de la Asociación Internacional de Boxeo Aficionado (AIBA) y tres medallas olímpicas de oro, en Múnich 1972, Montreal 1976 y Moscú 1980. Conocido como“Pirolo” . 

Símbolo de la Cuba de Fidel Castro y admirado por Nelson Mandela, nunca compitió en el profesionalismo, Pese a recibir millonarias ofertas para entrar al pugilismo profesional e incluso combatir contra Muhammad Alí, Stevenson las desestimó y prefirió continuar en el amateurismo. 

Con sólo 20 años comenzó a imponerse como principal peso pesado del mundo durante los Juegos Olímpicos de Munich, al derrotar por el oro al Norteamericano Duane Bobick, conocido como “La esperanza blanca”  quien tenía en su haber 62 victorias consecutivas y estaba en espera de una oferta millonaria en el Boxeo profesional. 

Regla Torres

Fue nombrada mejor jugadora de voleibol del mundo en el siglo XX por la Federación Internacional. Esta integrante del equipo conocido como las “Morenas del Caribe” obtuvo en los 12 años que se mantuvo activa tres títulos olímpicos consecutivos, en Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000.

Su debut con el equipo nacional cubano, también conocidas como las Morenas del Caribe, se produjo en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 portando el dorsal número 10. 

Fue una estrella en un conjunto plagado de talento, alcanzando la medalla de oro, ganando todos los partidos de la competición, ante el equipo de la Comunidad de Estados Independientes, CEI, el equipo unificado de los estados miembros de la antigua URSS. De esa manera se convirtió, con 17 años, en la jugadora más joven de la historia en ganar una medalla de oro olímpica en el volley y ostenta el título de mejor jugadora del siglo XX.

Desde 1976 hasta 2004 siendo parte de los 10 mejores del medallero olímpico

En Montreal 76, por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos, hubo un boicot oficial, al que adhirieron 32 estados, en su mayoría de África. La razón fue que los países pidieron la exclusión de Nueva Zelanda, porque su selección de rugby había jugado frente a los Springboks en Sudáfrica, país excluido del COI por su política racista del apartheid. El COI no cedió a las presiones y mantuvo a la delegación neozelandesa. Cuba en estos juegos se colgaría 6 medallas de oro, terminando en el puesto 8 del medallero.

En los juegos de Moscú 1980 se dio una situación todavía más peculiar. En el auge de la Guerra Fría, Estados Unidos inició un boicot que fue acompañado por un total de 66 estados, lo que hizo que solo 80 se presentaran, la menor cifra desde Melbourne 1956. La actuación de Cuba daría como resultado 8 oros y su mejor ubicación en el medallero, alcanzando un histórico 4to lugar.

Para los Juegos de Los Ángeles de 1984, la Unión Soviética quiso replicar lo hecho por Estados Unidos 4 años antes e intentó boicotear los juegos. 17 países se unirían a la URSS y rechazaron la invitación del Comité Olímpico Internacional. Entre ellos estuvo Cuba que era el mayor socio de los soviéticos en la región y un protagonista clave en el conflicto de las dos potencias de esa época.

En los Juegos de Seúl 1988 se daría una situación similar, el conflicto entre las dos coreas daría paso a una nuevo debate político en el evento. El Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson reveló  que los norcoreanos reclamaban una olimpiada compartida al 50 % entre Seúl y Pionyang, a lo que el COI se negó por cuestiones logísticas.​ Los surcoreanos no estaban dispuestos a ceder más de lo imprescindible y Corea del Norte decidió no participar. Cuba se unió al boicot en solidaridad con su aliado, Etiopía y Albania tampoco fueron parte de la competición. 

Luego de 12 años sin participar en el evento, Cuba volvería en todo lo alto para Barcelona 1992, realizando su mejor desempeño a nivel medallas con 14 doradas y un total de 31, permitiendo al país latino llegar al 5to puesto del medallero.

Cuba dejaría de lado por el momento las tensiones históricas con Estados Unidos y se hizo presente en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, teniendo otra gran actuación con 9 medallas doradas y un total de 25. Esto dejaría a los centroamericanos en el puesto 8 del medallero, logrando una muy meritoria gesta ante los ojos del mundo.

Para Sidney 2000, Cuba seguiría demostrando ser el país más poderoso de América solo por detrás de Estados Unidos, en estos juegos realizaría una gran cosecha de 11 oros olímpicos y un total de 29 preseas, consiguiendo un 9no puesto.

Atenas 2004 podría catalogarse como el fin de la era dorada del olimpismo cubano, siendo este su última gran actuación, con 9 triunfos sobre un total de 27 distinciones, Cuba saldría del TOP10 pero solo por un puesto, finalizó 11vo con la misma cantidad de oros que el 10mo, Gran Bretaña.

En este ciclo Cuba obtendría 145 de sus 226 medallas en sólo 6 participaciones, siendo este período el más valioso del país a nivel olímpico, pudiendo competir codo a codo con los países más poderosos a nivel deportivo.

Época en las sombras y resurgimiento post Revolución Cubana

Así como Cuba tuvo su momento más brillante, también tuvo su momento de penumbra y eso fue un largo ciclo que sin un gran desarrollo y algunas abstenciones, Cuba estaría más de 60 años sin colgarse una medalla dorada. Este período inicia en Londres 1908 y da fin en Munich 1972 con la obtención de 3 preseas de oro. 

Un hecho trascendental en Cuba es la revolución que marcó la llegada al poder de Fidel Castro, desde el INDER (Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y la Recreación) afirman que el verdadero esplendor deportivo comenzó a partir del 1959 (coincidiendo con el triunfo de la Revolución Cubana). 

“Los clubes aristocráticos y las instalaciones deportivas fueron puestas al servicio del pueblo. Miles de maestros recibieron cursos de capacitación para impartir clases de educación física”

“En esa época también se creó el INDER con el fin de promover, organizar y dirigir las actividades deportivas en el país, como la Escuela Superior de Educación Física Comandante Manuel Fajardo, escuelas de iniciación deportiva, escuelas provinciales de educación física y el Instituto de Medicina Deportiva”

“Se fundó la industria de implementos deportivos, inexistente en el pasado. Gracias a este esfuerzo gigantesco, Cuba pasó a ocupar un puesto de vanguardia en los eventos deportivos internacionales en oposición al pobre papel que anteriormente desempeñaba”

Estos son fragmentos del propio INDER hablando del origen del gran ciclo olímpico que vivió Cuba durante los 70, 80, 90 y parte del nuevo siglo.

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