martes, febrero 27, 2024

El taekwondista Samorano y su sueño de ser campeón en Tokio

Por Bautista Olmos

Juan Samorano es el único taekwondista clasificado a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 y sueña con traer la medalla de oro para Argentina: “Siempre me preparo para ser campeón y pienso trabajar más duro que nunca para conseguirlo”. El oriundo de Merlo siente que vive el mejor momento de su carrera profesional y explicó que está muy fuerte y seguro de sí mismo.

Samorano reveló que recibió una toalla fría recostada en su nuca cuando le notificaron la postergación del evento, que finalmente será entre el 24 de agosto y el 5 de septiembre del 2021 por culpa del coronavirus. “Necesitaba un buen descanso para relajar la cabeza y el físico después de un clasificatorio tan intenso que quedé muy golpeado”, manifestó Juan acerca del torneo que ganó en Costa Rica el pasado 11 de marzo y que le posibilitó el pasaje a Japón, donde por primera vez el taekwondo será incluido como deporte paralímpico.

“Sentí mucha emoción y satisfacción por todo lo que trabajé junto a mi entrenador Eduardo Guzmán”, entre patada y patada reflexionó el deportista de 38 años sobre el campeonato preolímpico que consiguió en el Palacio de los Deportes de la Provincia de Heredia, en tierras costarricenses, tras vencer en la final al cubano Adrián García Rodríguez por 16-14. Además, entre todos sus colegas, solo Juan utilizó el clasificatorio para escribir su apellido en el cuadro final de los Juegos Paralímpicos y aclaró: “Había una unión tan fuerte en el equipo que mis compañeros se pusieron muy contentos por mi logro”.

Previo a convertirse en un integrante de la Selección Argentina, Juan Samorano sufrió un trágico accidente que cambió su vida rotundamente hace 13 años. “Yo trabajaba fijando carteles en la vía pública y una noche volviendo al galpón, el conductor se quedó dormido y chocó la camioneta. Yo salí con medio cuerpo por la ventanilla, el chico me jaló hacia adentro, pero ya me había arrancado el brazo derecho contra el guardarraíl”, relató conmovido el escalofriante suceso.

En 2009, Samorano se refugió en las peleas y comenzó su rumbo como taekwondista. Su nivel mejoraba lucha tras lucha hasta que en 2014 padeció un freno de tres años debido a un cambio de reglas que no le permitían a discapacitados enfrentarse ante convencionales. Además, reveló que pasó momentos durísimos en los que engordó “85 kg en esos tres años”. No obstante, cuando su entrenador personal le explicó sobre la existencia del parataekwondo recuperó la ilusión, inició una dieta y volvió a trabajar no solo su técnica sino también su táctica.

“Un día conseguimos una pelea frente a Facundo Novik y cuando le gané la gente empezó a conocerme de nuevo”, sostuvo Juan, quien tras esa lucha logró participar del clasificatorio de los Juegos Panamericanos de Lima 2019 en República Dominicana. Ganó en Santo Domingo, viajó a Perú y allí se colgó la medalla de bronce, un hito que él describió como un antes y un después para su carrera.

“En principio quedé disconforme porque me preparé para la dorada y no lo concreté por un error mío”, declaró el atleta con total sinceridad. Pero luego, cuando volvió al país comprendió su hazaña y lo disfrutó al máximo con su familia. Samorano apenas tenía dos viajes internacionales y tras el tercer puesto, el Cenard le abrió las puertas para conocer el mundo con la Selección Argentina. “La medalla que logré fue como haber traído la de oro, sabía que lo mejor estaba por venir y eso sería la clasificación a Tokio”, dijo el taekwondista.

Hoy le toca pelear frente a un enemigo invisible y pasa la cuarentena obligatoria en su casa con su mujer y sus tres hijos: Iara, Morena y Fabricio. “Nos ayudamos entre todos para que esto no sea una tortura”, declaró entre risas. Sus rutinarias publicaciones en Instagram entrenando con Fabricio demuestran su predisposición para mezclar sus dos pasiones: el taekwondo y la familia.

En estos meses de aislamiento social, Juan participó en varias charlas virtuales “para chicos de todas las edades que deben crecer con una disciplina por intermedio de juegos y así evitar el aburrimiento”.  Allí también explica cómo debe entrenarse un luchador en su casa y la importancia mental y física de realizar deporte en esta delicada situación que vive el planeta Tierra. Asimismo, respondió sobre su rutina de ejercicios en medio de la pandemia por el COVID-19: “Lunes, miércoles y viernes realizo entrenamiento de combate mientras que los martes y jueves hago la parte física”.

Una historia de superación de un deportista que el año que viene cumplirá el objetivo de participar por primera vez de un Juego Paralímpico y con toda su ambición, Juan Samorano quiere soñar con los ojos abiertos hasta tener la medalla de oro colgada en el cuello.

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