Por Federico Ferster

El 1° de septiembre del 2006, en la ciudad de Saitama, Japón, se jugó uno de los partidos más recordados por el básquet de nuestro país. Argentina y España se chocaban por las semifinales del Mundial en un encuentro electrizante de principio a fin. Tras 40 minutos de un básquet muy intenso, los europeos se llevaron el pasaje a la final tras ganarle 75-74 al combinado “Albiceleste”. Cuantas veces habrá pasado por las cabezas de los argentinos y del propio Andrés Nocioni ese triple que pegó en el soporte del aro y privó a la Generación Dorada la segunda final mundialista consecutiva.

El partido comenzó con una Argentina muy fina para tiros de tres puntos y cuidando la zona de la pintura. Emanuel Ginobili fue quién más lastimó durante el partido para el seleccionado argentino, aportó 21 puntos además de cuatro rebotes, cuatro asistencias y tres robos. Por parte de España la remontada surgió en manos del Paul Gasol, hermano de Marc que también jugó ese partido y estará en la gran final de este domingo, que aportó 19 puntos, 11 rebotes, dos asistencias y tres tapones.

Los europeos se fueron al descanso ganando 40 a 38 ante el equipo de Sergio Hernández, sí el mismo entrenador que hoy está en el banco de suplentes argentino. El ataque por ataque se hizo una constante en Japón. Ambos intentaban, aunque siendo poco efectivos, Argentina terminó anotando el 35.8% de sus tiros mientras que España rondó el 44%.

Juan Ignacio “Pepe” Sánchez clavó un triple a falta de 1:38 para finalizar el partido que dejó a la “Albiceleste” 70-73. España fue a la línea de tiros libres y anotó uno de sus dos tiros, mientras que Argentina de la mano de Ginobili convirtió un doble para ponerse 72-74 con 30 segundos por jugarse. Luis Scola desde la línea de tiros libres empató el partido en 75 a falta de 22 segundos. “Pepe” intentó un robo pero los árbitros marcaron falta sobre Juan Carlos Calderón que desde la línea erró el primero y convirtió el segundo para ponerlo 75-74 a 19 segundos del final.

“Pepe” Sánchez tomó la pelota, luego de pasar la mitad de cancha se la dio a “Manu” que tras estudiar la situación penetró y al cerrarse la defensa española, abrió la pelota para un “Chapu” Nocioni que se relamía para un tiro de tres puntos. En la cabeza de todos sucedió, pero la realidad mostró que la pelota naranja pegó en el soporte y salió. España era la finalista del Mundial 2006 y se enfrentaría a Grecia mientras que Argentina competiría ante Estados Unidos por el tercer puesto.

Del 2006 habrá tres sobrevivientes: Scola- Hernández por el lado argentino y Marc Gasol por el español. Beijing será testigo de una final ante los dos mejores equipos de la competencia, no sólo por ser los que llegaron a la instancia definitiva, sino por el gran nivel de básquet reflejado a lo largo de siete partidos, no por nada llegan invitos al último encuentro. En Europa quieren repetir la historia. Argentina quiere seguir escribiendo la propia. El domingo se sabrá quién tuvo mejores herramientas para escribir un nuevo capítulo entre dos de los mejores equipos FIBA del siglo 21.