Por Juan Peyret

Un vendedor ambulante llegó a ser el jugador más valioso de la temporada pasada en la NBA. Un chico que vendía CDs y DVDs en Atenas hace un par de años, hoy tiene un contrato que supera los 200 millones de dólares. Un joven hijo de inmigrantes, víctima del racismo en su infancia, es la persona más admirada de Grecia actualmente. Giannis Antetokounmpo no es un cuento de hadas, es una historia real.

En los años ’90 todo marchaba muy bien económicamente para los griegos, pero su desprecio por los inmigrantes, principalmente negros, era más que notable. De hecho, todos los estudios de la Unión Europea sobre racismo sitúan a Grecia con los índices de racismo, xenofobia y antisemitismo más altos del viejo continente.

En este contexto, Charles y Verónica, inmigrantes nigerianos provenientes de Lagos, llegaron a Atenas en 1991 y decidieron tener a sus hijos en Sepolia, pero el estilo de vida de esa familia era diferente al de las demás. Thanasis (1992) y Giannis (1994) en sus infancias se dedicaron a ser vendedores ambulantes de CDs y hasta relojes para conseguir, al menos, 10 euros para comer y así ayudar a sus padres. En más de una ocasión, el alero de los Bucks dijo que siempre se expuso a los insultos y que se iba a dormir sin la garantía de que su padre y madre estuvieran al día siguiente. El miedo a la deportación era constante.

Pasaban los años y la situación era la misma: seguían viviendo a escondidas para que no los expulsaran del país, y a eso se le sumaba la responsabilidad de cuidar a sus 2 nuevos hermanos: Francis y Alex. No obstante, en 2007, el entrenador del Filathlitikos Spiros Velliniatis lo vio jugar y decidió sumarlo al club a sus 13 años. Giannis aceptó con la condición de que les dieran trabajo a sus padres y, por lo menos, contar con un sueldo para poder darle de comer a una familia de 6 personas.

Antetokounmpo debutó en primera a los 17 años, en la segunda liga griega de básquet, y un torneo le bastó para que el Zaragoza le diera un contrato para jugar en la liga española. Así, el club adquirió sus derechos deportivos y federativo en 2012, aunque no llegó a jugar para ellos. El gran movimiento mediático que causó el interés de varios clubes europeos y franquicias, lo benefició para conseguir la nacionalidad griega, junto con su familia, y eligió integrar el Draft de la NBA. El 27 de junio de 2013 fue elegido por los Milwaukee Bucks en el puesto 15.

En 2013, en su primera temporada en la NBA y ya siendo oficialmente griego, fue convocado por la selección sub-20 para el campeonato europeo de ese año, y Grecia terminó en el quinto lugar. En ese torneo, Antetokounmpo fue elegido en el NBA All-Rookie Team.

Desde que llegó a Estados Unidos, no paró de brillar. Fue elegido como el mejor jugador joven en su segunda temporada, mejoró su rendimiento, se destacó entre los mejores aleros de la prestigiosa liga, alcanzó las 1.000 asistencias y una efectividad en los tiros superior al 50% a los 23 años (logro que sólo había conseguido Magic Johnson) y fue el jugador más valioso (MVP) en el campeonato 18-19, con un promedio de 27.3 puntos, 12.9 rebotes y 6 asistencias por partido. Incluso, llegó a ser capitán del mejor equipo de la Conferencia del Este (Team Giannis) en el Juego de las Estrellas contra el Team James. Todos estos motivos hicieron que los dirigentes de Milwaukee Bucks le ofrecieran el mejor contrato de la historia de la NBA (247 millones de dólares divididos en 5 años de contrato) para retenerlos en sus filas.

Con la Selección de Grecia no tuvo la misma suerte: en el Mundial de 2014 alcanzó el octavo puesto, en la EuroBasket 2015 quedó eliminada contra España, la última campeona, y no clasificó a los Juegos Olímpicos de Río 2016. Este año, en China, Giannis tendrá revancha en su mejor momento con país. Grecia integra el grupo F, que jugará en la ciudad de Nanjing, junto con Nueva Zelanda, Brasil y Montenegro.