Por Mateo Abelenda
Este 1 de noviembre se jugará el segundo Superclásico del año en La Bombonera, por la decimoquinta fecha del Torneo Clausura. Hace 45 años, el fútbol argentino vivió un año muy particular. En esa temporada, River y Boca se enfrentaron cuatro veces: dos por el Metropolitano y dos por el Nacional.
El “Xeneize” sumó a Diego Armando Maradona, procedente de Argentinos Juniors, por 10 millones de dólares y, un mes después, el “Millonario” trajo a Mario Alberto Kempes desde el Valencia de España por 3,5 millones de dólares. Boca tuvo muchas figuras, como Hugo “Loco” Gatti, Vicente Pernía y Francisco “Pancho” Sá, con Silvio Marzolini en el banco. Por el lado de River estaban Ubaldo Fillol, Daniel Passarella y Norberto Alonso, y como entrenadores, Ángel Labruna y Alfredo Di Stéfano.

La presencia de Maradona y Kempes también generó una comparación entre los dos futbolistas en los medios de la época. Ambos eran figuras reconocidas y su llegada a los clubes más populares del país aumentó la expectativa por los Superclásicos. Así, además de la rivalidad histórica entre River y Boca, los enfrentamientos tenían otro atractivo: ver quién lograba destacarse en el duelo entre dos de los grandes nombres del fútbol argentino.
La primera vez que se vieron las caras fue el 10 de abril en La Bombonera, por la décima fecha del Torneo Metropolitano. Ese clásico se lo llevó Boca, que le ganó 3-0 a River con dos goles de Miguel Brindisi y otro de Maradona, que en su primer Superclásico dejó a Ubaldo Fillol y a Alberto Tarantini en el piso para marcar el tercer gol.
El segundo encuentro fue tres meses después en el Monumental, por la vigésima séptima fecha del Metropolitano. Terminó 1-1, con goles de Kempes para los dirigidos por Ángel Labruna y de Maradona para el equipo de la Ribera. Boca terminó consagrándose campeón de ese torneo, que fue el primer y único título del “Pelusa” con la camiseta xeneize.
El tercer Superclásico fue el 27 de septiembre en el Estadio Alberto J. Armando, por la tercera fecha del Torneo Nacional correspondiente al interzonal. Ese partido tuvo una particularidad: se cambió el horario por la carrera de Carlos Reutemann y se terminó jugando a las 10 de la mañana. River ganó 3-2, con goles de Kempes, Daniel Passarella y Jorge García para el “Millonario”, y de Maradona y Ricardo Gareca para el conjunto de Silvio Marzolini.
El cuarto y último enfrentamiento fue el 1 de noviembre en el Estadio Antonio Vespucio Liberti, por la décima fecha del Torneo Nacional correspondiente al interzonal. Ese clásico terminó 2-2, con goles de Juan José López y José María Vieta para River, y un doblete de Diego para Boca. También hubo expulsiones: Passarella, del equipo de Núñez, y Hugo Perotti, del conjunto de Marzolini. Ese torneo lo terminó ganando el equipo de Di Stéfano, tras vencer a Ferro en la final.





