Por Matías Huentelaf
“Muchachos, la FIFA los va a querer cagar. No los quiero comprometer”, les dijo Diego a sus colegas que serían parte, el 12 de abril de 1992, del partido a beneficio para ayudar a la familia de Juan Gilberto “Búfalo” Funes, quien había fallecido tres meses antes, a los 28 años, debido a una insuficiencia aórtica.
Maradona no jugaba un partido oficial desde el 24 de marzo de 1991, cuando sufrió una caída por 4-1 frente a la Sampdoria. Una semana antes, en la victoria por 1-0 contra el Bari en el San Paolo —hoy Diego Armando Maradona—, el 10 había sido sorteado para el control antidopaje y el resultado se conoció luego de la derrota en Génova: positivo por cocaína. Fue suspendido provisoriamente y, posteriormente, la Federación Italiana le aplicó una sanción de 15 meses.
El “Búfalo” Funes había sido el autor de dos goles —uno en la ida y otro en la vuelta— que le dieron a River su primera Copa Libertadores, en 1986, frente al América de Cali. En 1990 tomó la decisión de cruzar de vereda rumbo a Boca. Sin embargo, no pasó la revisión médica: los cardiólogos encontraron que Funes sufría una insuficiencia aórtica que le producía un escape de sangre y le recomendaron retirarse del fútbol. Dos años después de aquel diagnóstico, el “Búfalo” falleció a los 28 años.
En ese contexto, Diego decidió realizar un partido a beneficio, pese a la amenaza de la FIFA de sancionar a los jugadores que se involucraran. Fiel a su estilo confrontativo, el partido tuvo lugar en la cancha de Vélez y, para esquivar las posibles sanciones de la entidad madre, jugaron 11 contra 12, los laterales se hacían con los pies y los árbitros estaban retirados. Maradona convirtió dos goles, su equipo ganó 5-2 y la recaudación fue de 110.000 dólares.
“Ojalá sus hijos tengan la educación que quería Juan y que su señora viva dignamente, sin tener que pedirle nada a nadie”, expresó el 10 una vez terminado el encuentro.
Juan Pablo Funes Bianchi, hijo del “Búfalo”, recordó otro de los gestos que tuvo Diego con la familia: “Se da todo lo del velatorio, vamos a San Luis, Maradona organiza el colectivo para que sus amigos fueran y ayuda económicamente a esa situación”. Además, agregó que fue “el gesto de amor, de amigo más grande que yo conocí de una persona que pudo haber hecho por mi familia”.
Aquella noche del 12 de abril de 1992 participaron: Nery Pumpido, el Checho Batista, Carlos Altamirano, el Mono Navarro Montoya, Fabián Cancelarich, José Luis Chilavert, Néstor Fabbri, Oscar Garré, Pepe Basualdo, Ricardo Gareca, Ricardo Giusti, Blas Giunta, el Negro Vázquez, el Beto Acosta, Pipo Gorosito, Diego Latorre y Oscar Ruggeri, entre otros.





