Jeremías Bus, un gladiador de oro

Por Ignacio Laviana

Jeremías Bus comenzó a jugar al handball a los seis años, en el Colegio Mariano Acosta de Quilmes gracias a un taller extracurricular. 14 años después, ganó la medalla dorada en los Juegos Suramericanos con el seleccionado argentino.

En aquel entonces el coordinador deportivo del club, Dardo Gotuzzo, lo becó durante un año y le permitió seguir practicando el deporte.

– ¿Cuál era tu sueño cuando arrancaste a jugar?

– Mi sueño siempre fue vestir la celeste y blanca. De chico veía jugar a referentes como los hermanos Simonet o los Pizarro. Me encantaba verlos y soñaba con algún día poder estar en ese lugar y representar a la Argentina. Siempre tuve esas ganas de seguir aprendiendo y creciendo, tanto como jugador como persona.

A mediados de 2022 decidió cambiarse de club en busca de un salto de calidad. Francisco Costa, amigo de su infancia, ya había abandonado el conjunto quilmeño para ser nuevo jugador de Ferro Carril Oeste y lo convenció de que vaya a probarse al equipo de Caballito. Desde el principio, Bus se sintió a gusto con el grupo de chicos y eso hizo que el cambio le resultara más ameno.

“Los amigos son fundamentales a la hora de practicar un deporte”

El joven destacó que las amistades hacen que los entrenamientos sean más divertidos y llevaderos. Además, resaltó el sentido de pertenencia que tienen todos los jugadores del verdolaga.

Su primera vez con el seleccionado nacional fue el mismo año que comenzó a vestir la camiseta de Ferro. El torneo Sur-Centro de Cadetes en Mendoza fue el primer paso para llegar a Los Gladiadores. “Desde ese momento evolucioné bastante, tanto en lo físico como en mi juego. Con los años fui sumando experiencia y aprendiendo cosas nuevas”.

También integró el plantel que el año pasado disputó el Mundial U19 en Egipto. Bus fue el tercer jugador más efectivo del torneo luego de convertir 31 de los 35 lanzamientos ejecutados y ganó dos veces el premio a Mejor Jugador del Partido. En la primera ronda perdieron por tan solo un gol ante Noruega, una de las mayores potencias mundiales. De aquella experiencia mencionó que aprendió a ser competitivo sin importar el rival que tuviera enfrente. Asimismo, agregó que se dio cuenta del alto nivel que hay a diferencia de la competencia local y que siempre hay cosas por aprender.

IG @cahandball

El 25 de agosto, la Confederación Argentina de Handball (CAH) anunció los 14 jugadores elegidos por Rodolfo Jung para disputar los Juegos ODESUR que tuvieron como sede a la provincia de Santa Fe y en el apartado de los extremos aparecía su nombre: Jeremías Bus – Ferro Carril Oeste.

“Cuando el DT dio la lista sentí mucha felicidad y orgullo por tener la posibilidad de vestir la celeste y blanca con Los Gladiadores. La verdad es que no me lo esperaba, así que escuchar mi nombre hizo que el momento fuera todavía más especial”, confesó uno de los seis debutantes argentinos.

En el certamen, con formato de todos contra todos, se enfrentó a Paraguay (27-17), Brasil (18-17), Perú (41-11), Uruguay (31-17) y Chile (27-27). Argentina se consagró campeona invicta, defendió el título obtenido en 2022 y aseguró su plaza para los Juegos Panamericanos de Lima 2027.

El extremo derecho del plantel de la Liga de Honor Oro de Ferro remarcó que su objetivo personal era jugar tranquilo y aportar al equipo desde donde le tocase. En el apartado grupal, la prioridad era ganar el clásico ante los brasileños y quedarse con la presea dorada.

Pero la consagración tan solo evidencia el esfuerzo de jugadores amateurs por hacer lo que les apasiona. “El proceso empezó en enero y, a medida que avanzó el año, se fueron sumando varios de los jugadores mayores. Cuando se empezó a acercar el torneo, aumentamos la cantidad de estímulos semanales y pudimos jugar algunos amistosos”.

– ¿Qué sentiste al ser campeón suramericano?

– Fue algo muy especial porque era uno de los objetivos que nos habíamos propuesto y pudimos cumplirlo. Lograrlo de local, con más de 3.000 personas alentándonos y apoyándonos, lo hizo todavía mejor. En lo personal, tener a mi familia acompañándome y, sobre todo a mi viejo, fue muy importante. Poder compartir ese momento con ellos y que estuvieran presentes en la premiación es algo que voy a recordar siempre.

– Y ahora, ¿con qué soñás?

– Hoy sueño con poder seguir creciendo y disfrutando del handball. Me gustaría seguir teniendo oportunidades con el seleccionado y poder representar al país en torneos importantes. También me gustaría seguir cumpliendo objetivos con Ferro, como los nacionales o Súper 8. Pero principalmente quiero seguir disfrutando del camino y aprovechar cada oportunidad que me toque.

Jeremías entrena dos veces por semana con el seleccionado, cuatro veces con su club y los sábados juega dos partidos. El esfuerzo y sacrificio que hizo durante años, lo recompensaron al subirse a un podio suramericano con tan solo 19 años.

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