Por Bruno Muto
Grecia es sinónimo de deporte, esto seguramente se deba a la relación histórica que existe con los Juegos Olímpicos, pero el foco hoy en día está en otro lado y en otra disciplina. El fútbol no es el fuerte de la República Helénica, tuvieron que pasar más de 20 años para que el país europeo vuelva a estar en boca de todos. El 4 de julio de 2004 en Lisboa, “El Barco Pirata”, apodo que recibió la selección griega en ese torneo, se consagró campeón de la Eurocopa ante Portugal gracias al gol de Angelos Charisteas, pero la pregunta es ¿Por que esta generación dorada no siguió en la cima de Europa?, la respuesta es fácil, hubo una serie de problemas estructurales que afectaron al fútbol del país.
Los problemas económicos golpearon a los clubes más importantes de Grecia. Un ejemplo de ello fue la crisis financiera que sufrió el AEK Atenas, que llegó a estar al borde de la bancarrota. La mala organización y gestión también explican el declive: la UEFA, un año anterior al título de la Eurocopa, ya había señalado los problemas de gobernanza y liderazgo. Pero la principal razón por la que el país helénico no volvió a pelear títulos fue por la falta de infraestructura. Giorgos Karagounis, capitán de aquel equipo, sostuvo que había un gran equipo, pero no la estructura necesaria para aprovechar el éxito.
Sin embargo, en los últimos años, el fútbol griego ha experimentado una evolución favorable. El auge es consecuencia de la creciente inversión en el desarrollo de jugadores jóvenes. Olympiacos fue uno de los clubes que más apostaron por el talento propio y, gracias a ese trabajo, el “Thrylos” logró el trofeo de la UEFA Youth League en 2024: esto marcó un hito histórico para el fútbol, ya que era la primera vez que un club griego levantaba un título UEFA en cualquier categoría.
¿Qué llevó a Grecia a la posición en la que se encuentra hoy? La Federación Helénica de Fútbol lanzó el proyecto “Anagennisi”, que significa “revivir”. El objetivo es reorganizar el proceso de formación y desarrollo de jugadores desde las categorías juveniles. El éxito del proceso de la Federación no solo ocurrió en las selecciones juveniles, sino que también ayudaron a la selección mayor de Grecia. El equipo que actualmente dirige Ivan Jovanovic logró el ascenso por primera vez a la Liga A de la Nations League tras vencer a Escocia 3-0.
Los nombres de esta nueva generación ya juegan en las mejores ligas del mundo, y la lista de jugadores a seguir en 2026 es extensa. Konstantinos Tzolakis, actual arquero del Hull City, es el próximo guardián del arco griego. Giannis Konstantelias y Konstantinos Karetsas, ambos en el Borussia Dortmund, son las joyitas de la ofensiva. Christos Tzolis, del Arsenal, es la flecha por la banda. Y en el Brighton están Charalampos Kostoulas y Stefanos Tzimas, dos centrodelanteros de gran potencia.
El desafío para Grecia ya no es repetir el pasado, sino construir el futuro. Porque, como dijo Aristóteles: “La excelencia no es un acto, sino un hábito”.





