Por Ludmila Lazo García
El equipo femenino de Quilmes A consiguió el ascenso a la máxima categoría del hockey metropolitano después de casi una década en Primera B. La campaña terminó con el título de campeón y el regreso a Primera A, en una temporada que quedó marcada por la regularidad y el trabajo de un plantel que volvió a poner al club en la élite.
Quilmes volvió a ocupar un lugar en la Primera A del hockey metropolitano después de una campaña que tuvo como premio principal el ascenso y el campeonato de Primera B. El conjunto femenino del Quilmes Atlético Club logró quedarse con el primer puesto de la fase regular y obtuvo de manera directa el boleto a la máxima categoría, cerrando una etapa de varios años lejos de los principales equipos del hockey de Buenos Aires.
El ascenso tuvo un significado especial para la institución. Quilmes había pasado casi una década en Primera B y el objetivo de regresar a la máxima categoría se convirtió en una meta sostenida durante varias temporadas. Este año, el equipo consiguió finalmente concretarlo. La campaña le permitió terminar en lo más alto de la tabla y evitar la definición por el segundo ascenso, reservado para los equipos que debían disputar los playoffs.

La confirmación del regreso a Primera A también tuvo una dimensión histórica para el club. Quilmes cuenta con una larga tradición dentro del hockey sobre césped y fue una de las instituciones que tuvo una participación importante en los primeros años de la disciplina. De hecho, la historia oficial del club destaca la presencia de numerosas jugadoras que llegaron a integrar la Selección Argentina.

Uno de los nombres destacados de la campaña fue Guadalupe Adorno. La jugadora quilmeña tuvo un papel determinante en la consagración y terminó como goleadora del certamen. En el partido frente a CUBA que definió el ascenso, Adorno marcó los cuatro goles de la victoria por 4-0. Su actuación fue reconocida con una convocatoria a Las Leoncitas para disputar el Mundial Junior de Sudáfrica.

El camino iniciado con el ascenso marcó un punto de recuperación para el hockey femenino quilmeño. Después de años en Primera B, Quilmes volvió a Primera A con un campeonato bajo el brazo y con el desafío de mantenerse en el nivel más alto. Una vuelta a la elite que tuvo como protagonistas a un plantel, un cuerpo técnico y una institución que encontraron en la regularidad la llave para recuperar su lugar.





