Por Lucas Grosso
En la ida de la serie de los octavos de final, disputada en el Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos en la comuna de Ñuñoa, Santiago de Chile, se publicaron fotos de sectores de ambas barras con sus respectivas banderas en lo que pareció una reunión:
“Un piño (peña), más vinculado al narcotráfico que a las barras, se había juntado con algunos de Independiente que venían. Y no iban a hablar de fútbol específicamente. Por el resto de sectores de Los de Abajo se consideró una traición muy grande por la buena relación que tiene la U con Racing y San Lorenzo. Los barristas más importantes los pusieron a correr, incluso les quisieron quemar las casas, a ese punto llegaron. Ahora están corridos a un costado, como que ya no opinan”. Palabras de una fuente cercana a la Unión Social y Deportiva Los de Abajo, asociación creada con el nombre de la barrabrava y el fin de promover actividades deportivas, sociales y culturales; de las que Azul Azul SA, empresa que dirige el fútbol de la U, no se encarga.

De hecho, luego de que se diera a conocer la existencia de aquel encuentro en Santiago, aparecieron fotos de una bandera de la peña de San Vicente colgada del revés con simpatizantes vestidos con ropa de la U a su costado, señal de que fue robada.
El miércoles 20 de agosto de 2025 se escribió otra página más en la lista de hechos lamentables sucedidos en una cancha de fútbol.
Esta vez, los equipos se enfrentaban en el estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini, casa del Rojo de Avellaneda.
En la Pavoni Alta, el estallido de los azulejos rotos causaba pánico y estragos en la tribuna de debajo y la Garganta Número 4, inundada por gritos de los socios de Independiente, que quisieron asistir a un partido de fútbol, pero terminaron yendo a una trinchera.
Ese no fue el origen del conflicto en Avellaneda: minutos antes del evento, dos micros de la parcialidad de “Los de Abajo” fueron atacados por algunos hinchas que arrojaron piedras en su llegada al estadio. Esto no iba a quedar así.

Esto no iba a quedar así dijeron también los integrantes de la barra llamada “Los Dueños de Avellaneda”, ubicada en la Santoro Baja, la tribuna local. Porque sí, en Independiente existen varias barras con intereses distintos.
“No nos defienden”, “Alientan por plata”, “Son unos cagones”, se gritaba en dirección al norte desde las dos plateas. El reclamo de una parte del hincha común era claro. Exacerbado tal vez por la adrenalina del momento y la incertidumbre de no saber qué le pasaba al amigo, familiar o conocido que estaba ahí debajo.

La orden de la voz del estadio ya era clara: “Le solicitamos a la parcialidad visitante que se retire del estadio”. Estaba a punto de cumplirse, hasta que la crueldad se hizo acceso. La policía no había permitido una zona liberada, como trascendió en muchos medios. De un lado de la reja que le da acceso a la Pavoni hacia la calle estaba Jonathan Lescano, representante de socios de la lista Gente de Independiente.
Sobre la supuesta liberación de la zona, Alejandro Fonseca, referente del equipo de comunicación del mismo espacio político, dijo: “No es que había una orden de no interrumpirles el paso, estaban liberados porque no había un protocolo de prevención para una situación así”.

Los de Independiente no se quedaron de brazos cruzados respecto al robo de banderas: después de perseguir en estampida a las familias que quedaban en el estadio esa noche fatídica, decidieron quedarse con trapos y la ropa de quienes permanecían allí. Fotos y videos fueron publicados con estos elementos como si fueran trofeos y recompensas obtenidas del sufrimiento y súplicas por piedad.
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Cicatrices desamparadas
Jaime Mora, quien iba por segunda vez al estadio a alentar a la U, esperaba participar de un día inolvidable junto a su hijo Pablo, de 22 años. Y así fue. En un diálogo con Meganoticias reveló las consecuencias: “Fueron por lo menos 50 millones de pesos desde que volvimos de Argentina (80 millones de pesos argentinos). Tengo un corte de más de una cuarta (5 a 7 centímetros), un hundimiento en la cabeza, tuve fracturas en los dedos y perdí el 80% de mi audición. El que quedó al debe fue la Universidad de Chile. Michael Clark (ex-presidente de Azul Azul SA) llevó su camiseta cuando estaba en la clínica y nunca más supe algo de ellos”.
Meganoticias se contactó con la Universidad de Chile para obtener su versión de los hechos pero como respuesta eligieron el silencio.
A las horas del hecho, Néstor Grindetti, a quien le cayó la presidencia del club de Avellaneda tras las renuncias repentinas de Fabián Domán y Juan Marconi, se presentó en Asunción, donde está la sede de la Conmebol, para suplicar el pase a la fase siguiente del torneo y una compensación económica por el destrozo de los baños, según sus propias palabras.
Inicialmente, la Universidad de Chile iba a encargarse del proceso de liberación de los hinchas que fueron ferozmente agredidos y que estaban internados en los hospitales públicos del sur de la Provincia de Buenos Aires. Pero al no recibir atención de ningún tipo, abogados del Club Deportivo y Social Los de Abajo se pusieron en contacto con los seguidores que habían quedado desamparados. Fueron ellos quienes se encargaron de que las víctimas dejarán de ser tomados como infractores de la ley en las comisarías aledañas a Avellaneda.
Desde el club formado por fanáticos del “Bulla”, lograron conseguir que la SA espere con una ambulancia el avión que transportaba a una de las víctimas de la golpiza.
“Fue algo bien importante. El contacto con ellos normalmente es muy malo. Con ocasión de esto hubo comunicación más que nunca y pudimos coordinar para algunas cosas bien relevantes. Con Conmebol el diálogo fue nulo” reveló una fuente del equipo trasandino. También hicieron los contactos para que los micros pudieran abrir el Paso Internacional de los Libertadores en Mendoza, la ruta que conecta a la provincia argentina con Chile, el cual estaba cerrado por una nevada.
Posteriormente el club social quiso continuar con un proceso legal para hacer las denuncias pertinentes por todos los perjuicios ocasionados, pero al ser un caso demasiado grande, su despacho de abogados no daba a basto. Consecuentemente, el tiempo y el descuido de la memoria colectiva de todo el público que se interesó en el caso cuando estaba fresco, hizo que el proceso se marchitara. La investigación está totalmente frenada, lo que provoca que la única posibilidad de hacer justicia y obtener una condena sea a través de la mano propia:
“Ya no se espera más nada (desde el proceso legal), más que venganza. Eso es lo peor. En cursos de seguridad de eventos deportivos te explican que la violencia funciona a través de humillaciones que van en escala: si te insultan, tú quieres escupir; cuando te escupen, tú quieres pegar; cuando te pegan, tú quieres apuñalar, y cuando te apuñalan, tú quieres disparar. Esto escaló a un nivel que ¿quién puede decir que ´Desescalemos esto´? Si no lo resuelves en el momento, más tarde se hace muy difícil”, el punto de vista de un asociado chileno que solicitó su anonimato.}
¿Quién se hace cargo de esto?
A fines del presente año hay elecciones en Independiente. Una de las listas que quiere ocupar el lugar de la comisión actual es, la ya nombrada, Gente de Independiente, liderada hace varios años por Claudio Rudecindo.
“La solución que le queremos llevar al hincha de Independiente no es otra que la organización y planificación, elementos de los que careció esta dirigencia en estos cuatro años, no tan solo en esa fatídica noche. Como agrupación pensamos que no podés gobernar ni hacer política de espaldas a los actores que intervienen en los eventos. Me parece un error darle prioridad a UP (seguridad privada contratada por el club) y darle la espalda a la policía de la Provincia”, criticó Alejandro Fonseca, referente de la comunicación de Gente de Independiente sobre la jerarquización impuesta por la comisión actual respecto de los organismos preventores.
Jonathan Lescano dijo: “Nosotros creemos en un método de gobierno que se base en la comunicación y la transparencia. Ese es nuestro principal fuerte. No existe ni un newsletter mensual, ni siquiera semanal te digo, en el que se informen las actividades del club. Hay un montón de cosas para comunicar sobre actividades culturales o deportes amateur que están en crecimiento. Con esto fomentas la involucración del socio, sabe lo que está pasando y le permitís pensar una idea o participar de alguna manera. Una de las cosas que venimos armando es una aplicación con una funcionalidad más directa con el socio y, a través de ahí, generar un canal de denuncias. Que el socio pueda decir, che, no anda la cadena del baño del piso dos, o, hay dos butacas rotas. Tal vez es a través de un factor negativo, pero lo estás convirtiendo en algo positivo escuchándolo y haciéndolo. Hay cosas que nosotros nos sentamos con la dirigencia y le decimos: Che, comuniquen esto, está bueno”.
En un cruce con el secretario general, a Jonathan le fue introducido un ingeniero informático:
SG– Vení, no te respondí en la reunión porque no quería generar quilombo y sé cómo te pones, pero acá te presento al ingeniero informático que tenemos: Gustavo.
JL– Ah mirá, tenemos un ingeniero informático. Gustavo ¿te tienen en oculto? porque si estás haciendo algo no se nota ni se ve.
Ambos rieron. Jonathan le prometió que su trabajo tendrá más visibilidad si Gente de Independiente gana las elecciones.
Respecto a la hinchada del club de Avellaneda, no es tan cierto que se respetó el derecho de admisión aplicado a quienes irrumpieron por la fuerza en la tribuna sur alta del Libertadores de América. En muchos partidos del año pasado y el presente aparecieron banderas, paragüas y simpatizantes vistiendo la ropa característica de Los Dueños de Avellaneda. “Hasta que no haya un reconocimiento biométrico, como lo hay en River Plate, en las entradas del estadio que permita una identificación de quien ingresa, es complicado asegurarse de que en cada acceso en el que solicita el documento, efectivamente se cumpla, sobre todo en partidos multitudinarios como lo puede ser un clásico o uno definitorio. La utilización de tecnología que permita la correcta identificación es una de las ideas que nos gustaría poder implementar en un convenio con el RENAPER (Registro Nacional de la Persona)”, cita extraída de una charla con Jonathan Lescano.
“Nosotros creemos que la barra tiene que ser socia y fanática del club. Así como era cuando existía la subcomisión del hincha, que la gente aportaba para la fiesta que se produciría en los partidos. Toda la gente que va a la Norte Baja (tribuna local del estadio, en la que Los Dueños de Avellaneda predominan) termina puteando porque la barra canta dos canciones nada más porque no conocen otras. Y sí, no son de Independiente. Yo no digo que vamos a ir contra la barra, pero sí que los que estén en nuestra grada principal, estén identificados con el club. Si no sos de Independiente y estás acá, vamos a tratar de que no sigas participando de esto”, Jonathan Lescano.
Un hincha Azul explicó su indignación con el fallo: “La sanción es absurda, no tiene sentido por donde se la mire”. La resolución de la entidad que regula el fútbol sudamericano fue descalificar al Club Atlético Independiente de la competencia, 250.000 dólares de multa y 14 partidos sin público (lo que sería el recorrido desde la fase de grupos hasta una eventual final) para ambos clubes. Es una herida que quedó abierta. El último Mundial Sub 20 se jugó en Chile y muchos compatriotas pagaban las entradas para putear a los argentinos. Tengo amigos en Argentina pero no te voy a negar que nos quedamos sentidos”.
“Aquí no se les pegó nada por esto. Al contrario, fue como un lavado de imágen”, dijo una fuente cercana al Club Social y Deportivo Los de Abajo. “Pusieron a Cecilia Pérez, quien era la cara visible de Piñera, es más, dicen que hasta fue la amante”. Sebastián Piñera, de ideales de centroderecha, fue presidente de Chile en dos períodos distintos (2010-2014 y 2018-2022). “Las autoridades políticas se movieron por lo mediático que fue el caso”.
Para esta recopilación de cómo avanzó el caso, se invitó a otros espacios políticos de Independiente a dar su visión y mirada del suceso, (lo que lo hubiera enriquecido) pero el único espacio que se predispuso fue Gente de Independiente.





