Por Thiago N. Etchegaray
Son casi las 9 de una mañana primaveral con aires invernales. El sol se filtra tímidamente entre las grises nubes del cielo de Villa Domínico. En el predio del Club Atlético Independiente, su luz encuentra un hueco para iluminar las escaleras donde él está sentado. Allí está Miguel Ángel Santoro, el arquero más ganador de la historia del Rojo, esperando a los pibes de las divisiones inferiores y charlando con cada uno de las personas que le preguntan cómo se encuentra.
Mientras el canto de las aves se entrevera con los gritos que llegan desde las canchas de las divisiones inferiores y los golpes secos de las pelotas contra el césped, Pepe, vestido con indumentaria deportiva del Rojo y con sus lentes negros característicos, reniega porque se le quemó la junta de tapa del cilindro de su coche: “Ya tendría que estar terminado, pero se ve que no y me estoy moviendo con Uber. Me agarró justo el cumpleaños de mi señora y el de mi sobrino. ¿Pero qué va a ser? Preferible que sean los autos y que nosotros sigamos duros”.
De 1962 a 1974, disputó 394 partidos como guardián del arco más ganador de América. En el trayecto cosechó 10 títulos: cuatro campeonatos locales, una Copa Interamericana, cuatro Copas Libertadores -el arquero más ganador de la competición- y una Intercontinental. Recorrió el mundo con Independiente.
“Esto (señala el escudo de Independiente en su pecho) me despierta vida, esperanza, ganas de seguir estando”, pronuncia con la voz quebrada. Ya sin los lentes, deja ver los ojos empañados y una sonrisa que delata cuánto significa ese escudo para él. Pasa el tiempo, pasan los dirigentes, pasan los jugadores, pero son los hinchas quienes con el cuerpo y alma defienden al club con su mejor alma: el amor. Y Pepe Santoro, a los 84 años, sigue al pie del cañón cuando Independiente necesita de los suyos.
-¿Qué lo mantiene motivado a venir todos los días desde Villa Elisa a esta altura de la vida?
-¿Sabes cuál es la motivación? Que tengo incorporado de nacimiento la parte futbolística. Siempre estuve al lado del fútbol, desde cuando jugaba con Rojitas y Bernau a los 8 años en los potreros cerca de casa. Practicábamos y jugábamos todo el día, siempre permanentemente con la pelota. Y eso te queda, es difícil de dejar. Yo soy el coordinador de los entrenadores de arquero. Si no estuviera acá ahora, estaría mirando a los arqueros que están entrenando, ver los defectos, las cosas que tenemos que corregir. Ese es mi incentivo.
-Después de tu retiro, siempre estuviste muy ligado a las divisiones inferiores del club. ¿Cómo te sentís hoy en el rol que ocupas?
-Me encuentro muy contento, feliz y orgulloso con el laburo que se viene haciendo. Cuando me retiré, estudié de preparador físico y de técnico porque quiero enseñarle a los pibes todo lo que recogí durante mi carrera. Es el vicio que tengo adentro. Yo podría estar tomando mate en mi casa con mi señora, pero además de elegir estar acá, también vivo la realidad de la jubilación del país que tampoco te permite quedarte sin hacer nada porque la plata no alcanza. De repente, si falta alguien en algún sector y hay que cubrirlo, cuando me vienen a buscar es gratificante.
-¿Cómo viene el laburo en inferiores?
-Tenemos 3 chicos de las divisiones inferiores en las selecciones juveniles. Quiere decir que el trabajo que se va realizando si se hace bien, da sus frutos. Que es muy distinto a lo de antes, no hay dudas. Antes los chicos venían solos, no necesitabas ir a buscarlos. Hoy en día es distinto, tenes que ir a buscarlos porque se los llevan otros. Hay competencia, no basta con ser Independiente. Todos los clubes tratan de salvarse con sus divisiones inferiores. ¿Y cómo te salvás con las divisiones inferiores? Si tenés buenos jugadores, que a la larga te traen los campeonatos y la plata necesaria para tener el club prolijo.
-Se menciona que las juveniles de Independiente no sacan buenos jugadores. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
-No creo que no salgan buenos jugadores de acá, para nada. Lo que sí pienso es que se tapan muchos proyectos interesantes al traer jugadores para cubrir posiciones que con las juveniles podrían cubrirse tranquilamente. Por ejemplo, yo no estoy de acuerdo en el procedimiento de tener 4 arqueros profesionales. Yo siempre pienso que tenés que tener 2, el tercero que sea del club, y en caso que el técnico de primera necesite otro, debe ir buscando, proyectando y dándole oportunidades a los chicos de inferiores. Pero hay comisiones directivas y hay cuerpos técnicos que quieren en el plantel de primera cuatro arqueros profesional andá a saber por qué. ¿Cuándo los vas a mostrar a los pibes? Si a los pibes los tenés estampado allá abajo, llega cierto momento en que todo lo que hiciste anteriormente, lo perdiste.
-Uno de los proyectos de jugador que más resultó fue el Dibu, con quien justamente tuviste mucho que ver en su salto a Europa. ¿Seguís teniendo trato con él?
-Charlamos seguido, mantuvimos el contacto. Es un tipo muy serio, jodón, pero centrado. Hizo todo para ser lo que es. Si quería mejorar en algo que no era su fuerte, lo estudiaba y practicaba. ¿Sabes que hizo? Fue a clases de canto, para tener voz de mando. Ayuda así a que el defensor crea en él, crea en lo que le transmite y le corrige desde su vista. La buscó, no fue casualidad.
-¿Desde chico destaca la personalidad ganadora que lo caracteriza?
-Hoy en día los psicólogos son titulares en los equipos. Y vos fíjate como se mentaliza él, tiene al suyo como si fuese un entrenamiento, lo toma como una prioridad. Fíjate esta anécdota: me lo crucé en Elche (España) previo a unos amistosos en 2019, cuando Scaloni recién arrancaba como técnico y lo convocó a Dibu por primera vez a la Selección. Y me dijo: “Pepe, en el momento que agarre el arco, no lo largo más”. Fíjate cómo ocurrió todo después cuando entró este loco. Gracias a Dios, es nuestro idolo ahora.
Pepe hace una pausa, charla con un empleado del club que interrumpió el relato y la charla vira para otro tema. Las elecciones en Independiente serán el domingo 13 de diciembre, y el socio del Rojo tendrá la oportunidad de votar el cambio que tanto anhela para dejar de navegar en la desidia.
-En 2027 se van a cumplir 10 años desde la consagración en Copa Sudamericana, el último título importante del club. ¿Qué se hizo mal para que se derrumbe un ciclo que parecía ilusionar al hincha?
-Hubo muchos factores, pero el principal es que se desarmó el equipo. Lo lógico sería mantener un equipo que traiga éxitos y en consecuencia, plata para sanear el club. Pero no se hizo. Se compró caro, se vendió barato y las deudas pasaron a ser el principal problema de nuevo, como pasa hace 25 años. Son situaciones que hay que sobrepasar para volver a despertar al monstruo.
-La política de Independiente vuelve a ser relevante con las elecciones a la vuelta de la esquina. ¿Qué sensación te genera?
-Siempre cuando hay cambios uno tiene esperanza, pero se está haciendo largo. Estamos todos bastante cansados. Saliste campeón con el Tolo Gallego, al año siguiente te desmantelaron el equipo. Saliste campeón con Holan, lo mismo. A los únicos que beneficia todos esos cambios es a los de arriba, a los dirigentes. Ya no son los viejos gallegos de Independiente de mi época, que te recibían a las 6 o 7 de la tarde aún con el delantal de las Barracas para negociar y aún así tenían el club impecable y cumplían su palabra. Lamentablemente todo cambió mucho. Independiente era el equipo argentino en el mundo.
-¿Qué esperas que cambie con la nueva dirigencia que voten los socios el 13 de diciembre?
-Espero que los próximos dirigentes sean mejores y cumplan. Ya he tenido la oportunidad de hablar con gente de distintos espacios, hay personas que parecen ser correctas. Incluso hay ex compañeros postulados a los que uno siempre les desea lo mejor. Todos hablan bien en campaña, pero después hacen poco y ejecutan mal. Lo que prometen no se cumple, se creen que son los dueños del club y se olvidan del socio que los votó. Y si los intereses son otros, es muy difícil así… Veo que acá hay tipos vinculados con AFA que se postulan, pero que cuando hubo que ayudar, no ayudó en nada. Te joden siempre. ¿Qué clase de hincha de Independiente son? Yo, como hincha de Independiente, ¿tirar en contra de Independiente? Nunca.





