Facundo Fabello: la experiencia detrás de una cinta de capitán

Por Valentino Contrera

No necesitó una cinta para sentirse líder. Cuando habla de la capitanía, Facundo Fabello no la presenta como un premio ni como un cambio en su personalidad. La entiende como una responsabilidad que llegó de manera natural, después de muchos años en el fútbol argentino y de una forma de actuar que, según él mismo, nunca depende de un brazalete: “No es que cambie mucho mi forma de ser por tener la cinta o no. Siempre he tratado de ser líder y predicar con el ejemplo”, explicó. Esa frase muestra gran parte de su recorrido y también por qué hoy es uno de los referentes de Comunicaciones.

Con más de quince años de carrera en el ascenso, el nacido en Rosario conoce de memoria la rutina del futbolista que pelea en cada temporada por un objetivo distinto. Central Córdoba de Rosario fue el club donde comenzó a construir ese camino. Luego llegaron Sportivo Belgrano, Unión Aconquija, Sportivo Las Parejas, Villa Mitre, Independiente Rivadavia, Almagro, Agropecuario y, desde 2025, Comunicaciones. Distintas camisetas, diferentes categorías y ciudades, pero una misma manera de entender el fútbol.

Cuando recuerda cómo llegó a ser capitán, tampoco busca destacar un momento puntual. Explica que fue un proceso. La experiencia, la convivencia y la influencia dentro del grupo terminaron por darle la oportunidad. En Comunicaciones, contó que la decisión fue del cuerpo técnico, aunque aclara que la cinta puede cambiar de dueño según quién juegue cada partido.

Su relación con la capitanía no empezó en el “Cartero”. Ya había llevado la cinta en otros equipos. Incluso recuerda que en Central Córdoba de Rosario, club donde se formó, integraba el grupo de capitanes cuando algunos de los futbolistas más experimentados no estaban en cancha.

Su recorrido también le enseñó el valor que tienen ciertos partidos para quienes hacen gran parte de su carrera en el Ascenso. La Copa Argentina es uno de ellos. No solo porque brinda la posibilidad de enfrentar a clubes de Primera División, sino porque representa una vidriera para futbolistas y equipos que pocas veces tienen esa oportunidad.

Fabello todavía recuerda aquellas primeras ediciones del certamen, cuando volvió a disputarse en 2012. Habló de la ilusión que generan esos cruces y de cómo en encuentros de eliminación directa las diferencias entre categorías muchas veces se reducen: “Uno da un plus porque es un partido para eliminar y todo se equipara. Enfrentar a equipos como Boca o River significa medirse contra los mejores y comprobar hasta dónde puede llegar un plantel”, declaró.

Su carrera siempre estuvo ligada al ascenso y conoce las dificultades que implica sostenerse durante tantos años en un fútbol donde los proyectos suelen cambiar rápidamente. Por eso valora especialmente los ascensos que consiguió. Vivió ese logro con Central Córdoba y reconoce que, cuando era más joven, creyó que ese tipo de hazañas podrían repetirse con facilidad. El tiempo le enseñó otra cosa: “En ese momento uno piensa que es común, pero después pasan los años y te das cuenta de que no es tan fácil”, admitió. La reflexión deja ver una mirada ligada a su propia experiencia. Ascender no significa solamente cambiar de categoría; implica dejar una marca en la historia del club y premiar el esfuerzo de un plantel durante todo el año.

Esa experiencia acumulada es la que hoy busca aportar dentro del plantel de Comunicaciones. Después de tantos años en el Ascenso, Fabello entiende que el recorrido también implica asumir responsabilidades que van más allá de lo futbolístico. En una categoría que define como “muy pareja”, donde cualquier equipo puede ganarle a otro y la regularidad termina siendo determinante, considera que la experiencia puede ser un factor importante para sostener al grupo durante toda la temporada.

El presente del equipo también forma parte de esa responsabilidad. El capitán tiene claro que el objetivo es meterse en la pelea por los puestos de Reducido y mantenerse competitivo hasta el final del campeonato. Sabe que el margen de error es mínimo y que una buena o una mala racha puede cambiar el rumbo del torneo. Por eso insiste en la importancia de sumar fecha tras fecha y mantener una línea de trabajo que le permita a Comunicaciones llegar con posibilidades a la recta final.

Durante la entrevista, cada respuesta sobre la capitanía terminó llevando a la misma idea. Para él, el liderazgo no depende de una cinta ni de una decisión del cuerpo técnico. Es una construcción que se da con el tiempo, a partir de la experiencia, la convivencia y la forma de actuar dentro del vestuario. Por eso, sostiene que llevar el brazalete no modificó su personalidad.

A sus 37 años, luego de una extensa carrera, actualmente en Comunicaciones encontró la posibilidad de seguir aportando desde la experiencia y de asumir un rol que, según sus propias palabras, siempre intentó ejercer de la misma manera: liderando con el ejemplo. Más que un reconocimiento individual, para Fabello la capitanía representa una responsabilidad que fue construyendo a lo largo de toda su carrera.

 

El día que enfrentó a Boca

La Copa Argentina ocupa un lugar especial en la carrera de Facundo Fabello. Recordó que disputó la primera edición del certamen tras su regreso, en 2012, cuando defendía la camiseta de Central Córdoba de Rosario. Aquel recorrido llevó al conjunto rosarino hasta los dieciseisavos de final, donde se enfrentó a Boca Juniors. Para él, ese tipo de partidos representan una oportunidad única para los clubes de ascenso: permiten medirse con rivales de Primera, mostrar el nivel del equipo y vivir una experiencia inolvidable.

Más notas