Temperley: la historia de cómo un club volvió a abrir sus puertas

Por Valentina Quinteros

De la quiebra a ser el club con más infraestructura en la Primera B Nacional: así empieza la historia reciente de Temperley. Fundado el 1° de enero de 1912, el “Gasolero” atravesó uno de los momentos más difíciles cuando en 1991 los jueces del partido de Lomas De Zamora decretaron la quiebra por falta de solvencia económica. Tras la decisión judicial, el club cerró por completo sus puertas y permaneció sin actividades durante 2 años. “No se podía ingresar, los accesos estaban encadenados y el predio quedó totalmente abandonado”, recuerda el vicepresidente Diego Nowe. De esta forma Temperley se convirtió en el primer club del fútbol argentino al cual la AFA le negó participar de sus torneos durante las temporadas de 1991/92 y 1992/93.

El Gasolero volvió a competir en 1993, obligado a comenzar desde la Primera C, aunque evitó descender a la D por su condición de club profesional. Debió reconstruirse casi desde cero, con futbolistas sin cobrar salarios y sin divisiones infantiles, desarmadas durante el cierre. El 24 de julio de ese año quedó marcado como el día del regreso: en el Estadio Alfredo Beranger, el club volvió a los torneos de AFA con una victoria 1-0 ante Tristán Suárez, dejando atrás la quiebra.

La reorganización institucional continuó en los años siguientes y tuvo un hecho pionero en 1995, cuando Temperley se convirtió en el primer club del fútbol argentino en tener una mujer presidenta. Edith Pecorelli fue elegida el 20 de diciembre con el 62% de los votos, y su gestión resultó clave para garantizar la continuidad de la institución en uno de sus momentos más difíciles.

Esa etapa marcó el inicio de la reconstrucción del “Celeste”, que desde entonces creció hasta transformarse en la institución que es hoy. El apodo “Gasolero” nació de su identidad: un club humilde, de presupuesto corto, que aun así lograba competir, llegar a finales, semifinales y destacarse en la Copa Argentina e incluso enfrentó a equipos de Primera División como River. También fue históricamente formador de sus inferiores, de donde salieron jugadores que llegaron a clubes de Primera, como Ignacio Fernández el mediocampista que actualmente se encuentra en Gimnasia de La Plata.

Actualmente, las divisiones formativas reúnen a más  de 1.300 chicos entre AFA y Baby. La institución cuenta con una pensión como un hogar para jóvenes del interior y de zonas humildes que encuentran en el club una oportunidad deportiva y social: “La idea es darles un lugar donde vivir, entrenar y estudiar”, explica Nowe. La  organización deportiva también cuenta con una fundación sin fines de lucro cuyo propósito es promover la educación y el acompañamiento integral de los chicos. Bajo ese objetivo, funciona un jardín de infantes, una escuela primaria y se encuentra en construcción la escuela de nivel secundario, pensada para que los jugadores no abandonen sus estudios.

Ese desarrollo también se refleja en la infraestructura. Con una cancha auxiliar utilizada por el plantel profesional y un campo de juego que se mantiene como uno de los mejores de la categoría, el club hizo del cuidado de sus instalaciones una marca propia. “Nos caracteriza tener una de las mejores canchas, el año pasado fue elegida la mejor en varias categorías”, destacó Nowe. El trabajo es constante: corte, riego y mantenimiento todos los días. Incluso, el estado del campo se adapta a las preferencias de cada entrenador, depende del técnico, algunos la quieren más alta, otros más corta.

El estadio cuenta, con capacidad para 22.000 personas, suma tribunas nuevas, cabinas renovadas, pantalla digital y un campo de juego que es referencia que está hecho con semillas españolas para más calidad a la hora de jugar. Alrededor, el club crece con gimnasios modernizados, canchas sintéticas, pileta, espacios para atletismo, playones y salones que funcionan todo el día. La dirigencia actual busca consolidar un modelo de club social y deportivo: que Temperley crezca no solo desde el fútbol profesional, sino también desde todas sus disciplinas formativas y competitivas.

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