Hermanos mundialistas: cuando el sueño se comparte en familia

Por Gonzalo Codina

Llegar a una Copa del Mundo es una meta que millones de futbolistas persiguen durante toda su carrera. Alcanzarla ya es un privilegio reservado para unos pocos. Compartirla con un hermano, en cambio, es una experiencia todavía más extraordinaria. El Mundial 2026 tendrá varias historias familiares repartidas entre distintas selecciones, con hermanos que buscarán dejar su huella en el torneo más importante del fútbol.

Uno de los casos que más llama la atención es el de los Williams. Nacidos en la misma familia, crecieron juntos en Bilbao, pero el fútbol los llevó por caminos diferentes. Nico eligió representar a España, mientras que Iñaki se inclinó por Ghana. Ya coincidieron en Qatar 2022 y volverán a hacerlo en Norteamérica, demostrando que una misma historia familiar puede escribirse bajo banderas distintas.

Algo parecido sucede con los Doué. Désiré, una de las grandes apariciones del fútbol francés en los últimos años, es parte de la delegación gala. Su hermano Guéla, en cambio, representa a Costa de Marfil. Dos selecciones, dos realidades diferentes y una misma ilusión: jugar el Mundial.

La familia Hernández también tendrá motivos para celebrar. Lucas, campeón del mundo con Francia en Rusia 2018, compartirá la experiencia con Theo, quien se transformó en una pieza clave del seleccionado francés. Ambos heredaron la pasión por el fútbol de su padre, el ex futbolista Jean-François Hernández, y construyeron carreras exitosas que ahora vuelven a encontrarse en una cita mundialista.

Entre las historias más particulares aparece la de los Souttar. Harry se convirtió en uno de los referentes de Australia, mientras que su hermano John eligió defender los colores de Escocia. Aunque representan países distintos, el apellido volverá a tener presencia en el escenario más importante del fútbol.

Los Países Bajos también aportan varias historias familiares. Jurrien y Quinten Timber recorrieron prácticamente el mismo camino desde las divisiones juveniles hasta la selección mayor. Formados juntos y con una relación muy cercana, podrían compartir una nueva Copa del Mundo con la camiseta naranja.

También aparecen Brian Brobbey y Derrick Luckassen. Si bien no son hermanos biológicos, forman parte de una misma familia ensamblada y crecieron compartiendo gran parte de su vida. El fútbol los llevó a representar selecciones diferentes (Países Bajos y Ghana, respectivamente), pero la conexión familiar sigue siendo un rasgo distintivo de sus trayectorias.

La lista continúa con los hermanos Bacuna. Leandro es una de las caras más conocidas de Curazao, mientras que Juninho también supo representar al combinado caribeño. Su historia refleja cómo el fútbol puede convertirse en un proyecto familiar capaz de trascender generaciones.

A lo largo de la historia hubo varios hermanos mundialistas, desde los Charlton con Inglaterra hasta los De Boer con Países Bajos. En 2026 se sumará una nueva generación. Algunos compartirán vestuario, otros podrían enfrentarse dentro de la cancha. Lo cierto es que, cuando suene el himno antes de cada partido, todos tendrán un recuerdo en común: aquellos primeros partidos improvisados en casa, cuando el Mundial parecía un sueño demasiado lejano y la única competencia era entre hermanos.

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