jueves, junio 11, 2026

El goleador detrás de la máscara

Por Tomás Rocha y Fabrizio Aicardi Gigena

“A nadie le importaba quién era yo hasta que me puse la máscara”, dijo. Si ves a un jugador taparse la boca con las manos entrelazadas después de un gol, probablemente no necesites mirar el dorsal. Es el delantero sueco: Viktor Gyökeres.

En una entrevista con la liga inglesa explicó que el gesto inspirado en Bane, el villano de Batman, nació por insistencia de sus amigos: “Siempre me decían que buscara mi propia forma de celebrar porque estaban hartos de que yo hiciera todo tipo de cosas cuando festejaba”.

Cuanto más goles hacía, más conocida se volvía la celebración. Primero en Coventry City, donde empezó a llamar la atención por su potencia goleadora. Después en Sporting de Lisboa, donde marcó 87 tantos en 96 partidos y transformó ese festejo en una imagen habitual. Su explosión fue tan grande que en 2025 el Arsenal pagó 66,9 millones de euros para ficharlo. En su primera temporada en este club ganó la Premier League y alcanzó la final de Champions.

La foto más viralizada de su sello personal es de cuando Suecia aseguró su clasificación al Mundial, porque fue una conexión jugador-hincha. Gyökeres corrió hacia la tribuna, posó junto al público y todos repitieron el mismo gesto. Su festejo dejó de ser solamente suyo: se convirtió en una señal que miles de personas identifican al instante. La bati-señal de que volvió a convertir.

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