Por Gastón Gayol
El fútbol tiene una curiosa manera de conectar épocas. A veces lo hace con récords, otras con protagonistas que vuelven a cruzarse en el camino. Pero en la previa del Mundial 2026 surge una coincidencia que parece escrita por un guionista: Sudáfrica y México volverán a verse las caras en un partido inaugural, exactamente 16 años después de la Copa del Mundo 2010, esta vez en el Estadio Azteca.
Aquel 11 de junio quedó marcado en la historia del deporte africano. El estadio Soccer City de Johannesburgo fue el escenario de la apertura del primer mundial disputado en el continente. Un torneo que dejó grandes recuerdos, y una atmósfera inigualable, con las vuvuzelas como protagonistas.
El primer gol de la noche llegó gracias a Siphiwe Tshabalala, que con un zurdazo colocó en el ángulo derecho del arco a la jabulani, y finalizó la anotación con un baile muy particular junto a sus compañeros, que muchas veces vemos en los videos que recuerdan la citas mundialistas.
Ya con el partido avanzado y faltando solo 11 minutos para el final, el capitán de la “Tri”, Rafael Márquez marcó el gol del empate tras un centro del centrocampista Andrés Guardado, y se convirtió así en el primer mexicano en marcar en tres campeonatos del mundo distintos (2002, 2006 y 2010). Finalmente, el encuentro finalizó 1-1.
Dieciséis años después, el destino vuelve a unir a estos dos países. Esta vez será México quien reciba al mundo. El país norteamericano será una de las tres sedes del Mundial 2026 junto a Estados Unidos y Canadá, y volverá a tener el honor de disputar el partido inaugural, convirtiéndose en la primera nación en hacerlo en tres ocasiones, tras haber organizado las ediciones de 1970 y 1986.
Este partido permitirá generar un puente entre dos épocas muy diferentes, pero con un punto en común: la pasión por el fútbol, que significa mucho más que 11 jugadores corriendo detrás de una pelota.
El Mundial todavía no empezó, pero ya tiene una de esas historias que hacen tan especial a este torneo. Porque entre miles de posibles cruces, el calendario volvió a juntar a Sudáfrica y México. Las mismas camisetas, los mismos colores, y el mismo escenario mundialista, aunque esta vez sin vuvuzelas.



