miércoles, junio 10, 2026

La Ligue 1 y su creciente influencia en el fútbol francés

Por Bruno Gómez y Tomas Golfo

La Ligue 1 atraviesa un período de crecimiento y consolidación dentro del fútbol europeo, situación que se refleja en la composición de la actual convocatoria de la selección francesa. De los 26 futbolistas convocados, ocho se desempeñan en el campeonato francés, lo que evidencia una mayor valoración del talento que compite en el ámbito local.

El principal aporte proviene del Paris Saint-Germain, que cuenta con cinco representantes en la lista: Ousmane Dembélé, Désiré Doué, Bradley Barcola, Warren Zaïre-Emery y Lucas Hernández. Además, otros clubes de la Ligue 1 también tienen presencia mediante Maghnes Akliouche (Mónaco), Brice Samba (Stade Rennais) y Robin Risser (Lens). Esta participación demuestra la relevancia que mantiene el torneo francés en la formación y consolidación de futbolistas de primer nivel.

A lo largo de los últimos años, en el camino hacia una nueva edición de la Copa del Mundo, los equipos franceses han tenido una destacada participación en las principales competiciones internacionales. El caso más representativo es el del Paris Saint-Germain, club que gracias a su poder económico y deportivo logró alcanzar instancias decisivas tanto en la UEFA Champions League como en el Mundial de Clubes. Estas actuaciones permitieron que numerosos futbolistas de la Ligue 1 incrementaran su visibilidad y protagonismo en el escenario internacional.

En paralelo, el mercado de pases también contribuyó al fortalecimiento del campeonato. Uno de los refuerzos con mejor rendimiento fue el mediocampista João Neves, procedente del Benfica, quien logró una rápida adaptación al fútbol francés. Asimismo, el Olympique de Marsella incorporó al experimentado Pierre-Emile Højbjerg, futbolista de amplia trayectoria internacional. Otra llegada destacada fue la de Renato Sanches, ganador del premio Golden Boy en 2016 y considerado durante varios años una de las mayores promesas del fútbol portugués.

Por otra parte, la Ligue 1 se caracteriza por ser una de las competiciones más importantes en la formación de jóvenes talentos. Grandes figuras del fútbol mundial como Zinedine Zidane, Thierry Henry, Karim Benzema y Kylian Mbappé surgieron o desarrollaron gran parte de su carrera en clubes franceses antes de alcanzar reconocimiento internacional.

La selección francesa continúa sustentándose en una base sólida de jugadores que compiten en las principales ligas de Europa. Sin embargo, la presencia de futbolistas provenientes de la Ligue 1 aumentó respecto a la Copa Mundial de Qatar 2022. En aquella convocatoria, solo seis jugadores pertenecían al campeonato francés, mientras que en la lista actual aparecen ocho representantes. Este incremento está impulsado principalmente por la nueva generación del Paris Saint-Germain, integrada por futbolistas como Bradley Barcola, Ousmane Dembélé, Désiré Doué y Warren Zaïre-Emery. La tendencia refleja una renovación del plantel nacional y una mayor confianza en los jugadores formados y consolidados dentro del fútbol francés.

Además del protagonismo de los clubes más tradicionales, otras instituciones han ganado relevancia en los últimos años. Un ejemplo es el Racing Club de Strasbourg Alsace, conocido comúnmente como Estrasburgo, que ha experimentado un importante crecimiento deportivo desde su adquisición por parte del grupo BlueCo. El club se ha destacado por apostar al desarrollo de jóvenes talentos y por consolidarse como uno de los proyectos más prometedores del fútbol francés. Su evolución reciente le permitió competir por puestos de clasificación a torneos europeos, fortaleciendo aún más la competitividad de la Ligue 1.

La historia de la liga francesa también respalda su importancia dentro del fútbol europeo. La máxima categoría del fútbol profesional en Francia fue creada en 1932 bajo el nombre de Division 1, convirtiéndose en una de las primeras ligas profesionales del continente. En 2002 adoptó oficialmente la denominación de Ligue 1. Desde entonces, el torneo ha servido como plataforma para el desarrollo de numerosos futbolistas de élite y ha contribuido significativamente al crecimiento del fútbol francés tanto a nivel de clubes como de selecciones.

 

JUGADORES QUE SE NACIONALIZARON PARA JUGAR EN OTRO PAISES

Por Matías Chiorazzo

En total, entre las selecciones clasificadas al Mundial 2026, hay 35 futbolistas nacidos en Francia que eligieron representar otra selección nacional:

Argelia: ● Luca Zidane (Granada CF) ● Housem Aouar (Al-Ittihad) ● Amine Gouiri (Olympique de Marseille) ● Farès Chaíbi (Eintracht Frankfurt) ● Yassine Benzia (Al-Fayha FC) ● Adam Ounas (Al-Sailiya SC) ● Victor Lekhal (Al-Qadsia) ● Rafik Guitane (Estoril Praia)

Senegal: ● Kalidou Koulibaly (Al-Hilal SFC) ● Abdou Diallo (Al-Arabi SC) ● Pape Gueye (Villarreal CF) ● Iliam Ndiaye (Everton F.C.) ● Yehvann Diouf (OGC Nice) ● Antoine Mendy (OGC Nice)

Marruecos: ● Sofíane Boufal (Union Saint-Gilloise) ● Romain Saïss (Al-Sadd SC) ● Amine Adli (Bayer 04 Leverkusen) ● Eliesse Ben Seghir (AS Mónaco FC)

Túnez: ● Hannibal Mejbri (Burnley F.C.) ● Ismaël Gharbi (F.C. Augsburg) ● Montassar Talbi (F.C. Lorient) ● Nader Ghandri (Ajam Club) ● Naïm Sliti (Al-Shamal SC)

Congo: ● Lionel Mpasi (Le Havre AC) ● Arthur Masuaku (RC Lens) ● Samuel Moutoussamy (Atromitos F.C.) ● Yoane Wissa (Newcastle United FC) ● Gaël Kakuta (AEL Larissa)

Ghana: ● Alexander Djiku (Fenerbahçe SK) ● Elisha Owusu (AJ Auxerre)

 

Luca Zidane

Uno de los casos más llamativos entre los futbolistas nacidos en Francia que disputarán el Mundial 2026 con otra selección es el de Luca Zidane. Nacido en Marsella, Francia, el arquero es hijo de Zinedine Zidane, considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos de la selección francesa. Desde pequeño creció en un entorno ligado al fútbol francés, formándose en las categorías juveniles del Real Madrid mientras también era convocado regularmente a las selecciones juveniles de Francia.

En su carrera, representó a Francia en distintas categorías inferiores, participando en equipos sub-16, sub-17, sub-19 y sub-20. Durante años, fue considerado una de las promesas de la portería francesa, siguiendo un camino similar al de su padre. Al acercarse al fútbol internacional absoluto, comenzó a evaluar la posibilidad de representar a Argelia, país con el que mantenía un fuerte vínculo familiar y cultural.

Luca siempre tuvo derecho a representar al país norteafricano gracias a la ascendencia de su familia paterna. Los padres de Zinedine Zidane emigraron desde Argelia hacia Francia durante el siglo XX, y esa herencia permaneció muy presente dentro de la familia. Luca creció con una identidad ligada tanto a Francia como a Argelia.

Su decisión de representar a la selección argelina fue interpretada por muchos como una forma de honrar las raíces familiares. A diferencia de su padre, eligió escribir su propia historia deportiva vistiendo los colores de Argelia. La elección generó una enorme repercusión mediática por el peso del apellido Zidane y el significado que tiene para ambas naciones.

Su presencia en el Mundial 2026 representa un hecho simbólico muy particular: un miembro de la familia Zidane participando en la máxima competición del fútbol internacional bajo una bandera distinta a la de Francia.

Housem Aouar

Otro de los casos más destacados es el de Housem Aouar. Nacido en Lyon, Francia, el mediocampista desarrolló toda su formación futbolística dentro del sistema francés. Surgido del Olympique Lyonnais, se convirtió en una de las mayores promesas del fútbol europeo gracias a su capacidad para desempeñarse en distintas posiciones del mediocampo.

Aouar representó a Francia en diversas categorías inferiores: sub-17, -18, -19 y -21, e incluso llegó a disputar un encuentro con la selección mayor en 2020. Todo parecía destinado a continuar su carrera internacional con Francia, especialmente teniendo en cuenta el nivel que mostraba en la Ligue 1.

Sin embargo, mantuvo abierta la posibilidad de jugar para cualquiera de las dos selecciones, aunque decidió comprometerse con el combinado argelino. La decisión fue recibida con entusiasmo por los aficionados, que veían en él a un jugador capaz de aportar creatividad y calidad técnica a la selección.

En el Mundial 2026, será una de las principales figuras del seleccionado. Su historia simboliza la relación histórica entre Francia y Argelia, así como la manera en que muchos futbolistas construyen su identidad entre dos culturas diferentes antes de tomar una decisión definitiva sobre la camiseta que desean defender a nivel internacional.

 

JUGADORES NACIONALIZADOS PARA FRANCIA EN EL MUNDIAL 2026

Por Mateo Tempone

Futbolistas con raíces en otros países que representarán a Francia en el Mundial
2026

Camerún

● Kylian Mbappé (Real Madrid CF) Nació en París, Francia.
● Aurélien Tchouaméni (Real Madrid CF) Nació en Ruan, Francia.
● Warren Zaïre-Emery (Paris Saint-Germain FC) Nació en Montreuil, Francia.

Mali

● Ibrahima Konaté (Liverpool FC) Nació en Paris, Francia.
● Moussa Diaby (Al-Ittihad Club) Nació en París, Francia.

República Democrática del Congo

● Jules Koundé (FC Barcelona) Nació en París, Francia.
● Marcus Thuram (FC Internazionale Milano) Nació en Parma, Italia.

Argelia

● Rayan Cherki (Manchester City FC) Nació en Lyon, Francia.

● Maghnes Akliouche (AS Monaco FC) Nació en Tremblay, Francia.

Nigeria

● Michael Olise (FC Bayern München) Nació en Londres, Inglaterra.

Guadalupe

● Kingsley Coman (FC Bayern München) Nació en Paris, Francia.

Angola

● William Saliba (Arsenal FC) Nació en Paris, Francia.

 

Estos jugadores eligieron vestir la camiseta francesa pese a tener la posibilidad de representar a otros países. Sus historias reflejan cómo la identidad, la cultura familiar y el recorrido deportivo influyen en una de las decisiones más importantes de la carrera de un futbolista.

Kylian Mbappé

Uno de los casos más emblemáticos es el de Kylian Mbappé. Nacido en Bondy, un suburbio ubicado al noreste de París. Su padre, Wilfried Mbappé, nació en Camerún y se desempeñó como entrenador y representante deportivo, mientras que su madre, Fayza Lamari, es una ex jugadora de handball francesa con ascendencia argelina.

Gracias a los orígenes de sus padres, Mbappé tenía la posibilidad de representar a Camerún o Argelia a nivel internacional. Sin embargo, desde pequeño se vinculó con el fútbol francés y fue considerado una de las mayores promesas de las divisiones juveniles del país. Su talento llamó la atención rápidamente y comenzó a integrar las selecciones juveniles francesas, donde destacó por su velocidad, técnica y capacidad goleadora.

Su explosión definitiva llegó en el AS Mónaco, donde se convirtió en una de las grandes revelaciones del fútbol europeo. Posteriormente fue transferido al Paris Saint-Germain y más tarde al Real Madrid, consolidándose como una de las principales figuras del fútbol mundial.

A nivel internacional, debutó con la selección absoluta de Francia en 2017 y apenas un año después fue una de las grandes estrellas del Mundial de Rusia 2018, torneo en el que Francia obtuvo su segunda Copa del Mundo. Su actuación lo transformó en uno de los jugadores más importantes de su generación y en el símbolo de una selección caracterizada por la diversidad de orígenes de sus futbolistas.

La decisión de representar a Francia estuvo ligada tanto a su formación deportiva como a su identidad personal. Aunque siempre manifestó orgullo por sus raíces camerunesas y argelinas, eligió defender al país donde nació, creció y desarrolló toda su carrera. De esta manera, Mbappé se convirtió en un ejemplo de cómo muchos futbolistas pueden sentirse conectados a distintas culturas sin dejar de identificarse plenamente con la nación que representan.

En el Mundial 2026 será nuevamente una de las máximas figuras del seleccionado francés y uno de los futbolistas más observados del torneo.

 

Rayan Cherki

Otro caso muy representativo es el de Rayan Cherki. Nacido el 17 de agosto de 2003 en Lyon, Francia, el mediocampista ofensivo es hijo de una familia con raíces argelinas. Desde muy joven fue considerado uno de los talentos más prometedores surgidos del fútbol francés gracias a su habilidad técnica, creatividad y capacidad para desequilibrar en el uno contra uno.

Durante su formación en las divisiones inferiores del Olympique Lyonnais se destacó como una de las grandes joyas del club. Su evolución llamó rápidamente la atención tanto de Francia como de Argelia, país que seguía de cerca su desarrollo y soñaba con incorporarlo a su selección nacional.

Debido a la nacionalidad de sus familiares, Cherki tenía la posibilidad de representar a Argelia en el ámbito internacional. Esta situación generó numerosos debates entre aficionados y periodistas, ya que se trataba de uno de los futbolistas jóvenes con mayor proyección de Europa. Durante varios años mantuvo abiertas ambas opciones mientras continuaba participando en las categorías juveniles francesas.

A medida que fue creciendo futbolísticamente, se consolidó como una pieza importante dentro de los seleccionados juveniles de Francia. Sus actuaciones reforzaron el interés de la Federación Francesa de Fútbol, que lo consideraba parte del futuro del equipo nacional. Finalmente, decidió comprometerse con Francia y continuar el camino que había recorrido desde sus primeros años como futbolista.

Su elección fue muy comentada tanto en Francia como en Argelia. Para muchos aficionados argelinos representó una oportunidad perdida de incorporar a un jugador de enorme calidad, mientras que para Francia significó la confirmación de una de las promesas más importantes de su nueva generación.

La historia de Cherki refleja una realidad cada vez más frecuente en el fútbol moderno: jóvenes nacidos en Europa que mantienen fuertes vínculos familiares con otros países y que deben tomar una decisión trascendental sobre la selección que representarán. En su caso, optó por Francia, el país donde nació y se desarrolló deportivamente, convirtiéndose en una de las nuevas figuras del seleccionado que disputará el Mundial 2026.

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