Por Emanuel Soste y Lautaro Díaz
La historia de la camiseta número “10” en la selección argentina tuvo diversos genios que supieron portarla en su máxima expresión, cada uno con diferentes estilos, pero con su sello implantado en el verde césped. El primer campeón del mundo con este dorsal en la espalda fue Mario Alberto Kempes, quien se consagró campeón en el Mundial organizado en Argentina en 1978. Aunque encajaba con ese perfil para llevar la camiseta, se le asignó ese número por orden alfabético, ya que por aquel entonces se repartían de esa manera. Además,“El Matador” fue el goleador del torneo con seis goles y fue elegido como el mejor jugador del certamen.
Cuatro años más tarde, Diego Armando Maradona lució la camiseta “10” con la que también se consagró campeón del mundo en 1986 y convirtió el gol más recordado de la historia de los Mundiales frente a Inglaterra. “Pelusa” llevó esta camiseta hasta 1994, cuando jugó su último partido en la selección argentina. En 2009, Lionel Messi comenzó a usar este número por primera vez, y en 2022 ganó el Mundial de Qatar. “La Pulga” es el máximo goleador de la historia albiceleste con 116 tantos y es el que más Mundiales disputó, ya que esta va a ser su sexta participación.
También jugadores como Ariel Ortega, Marcelo Gallardo, Juan Román Riquelme y Pablo Aimar supieron llevar esta camiseta. Pero sin dudas, la que más pesaba era la que usó Marcelo Espina, ya que fue el primer jugador en usarla después del retiro de Maradona de la selección. En 1994 Daniel Passarella asumió como entrenador de Argentina y en su primera convocatoria incluyó al volante que jugaba en Platense y lideraba la tabla de goleadores del torneo argentino junto a Hernán Crespo.
“Fui de visita a la casa de mis viejos y nos pusimos a ver el noticiero. En un momento anunciaron que Passarella iba a dar a conocer su primera lista de convocados como técnico de la selección. Miré con la curiosidad del futbolero, sin ninguna expectativa. La imagen lo mostró sentándose y leyendo la nómina, en la que estaba yo. Era una época sin celulares y me empezó a llamar todo el mundo. No entendía nada y fue muy sorpresivo”, rememoró el actual comentarista de ESPN.
El mediocampista heredó el dorsal en el debut del “Kaiser” como director técnico el 16 de noviembre de 1994, en un amistoso frente a Chile, el cual terminó con una victoria argentina por 3-0. En esa ocasión, también portó la cinta de capitán y convirtió el segundo gol del encuentro, el que fue su único gol vistiendo la camiseta de la selección argentina en los 15 partidos que disputó.
“El día anterior, Passarella nos confirmó que íbamos a ser titulares y, cuando estábamos en el hotel, dijo que yo iba a ser el capitán. Vivía como una inconsciencia total, casi sin darme cuenta, pero el tiempo me dio la noción de lo espectacular que fue”, recordaba el exmediocampista en un reportaje. Su camino en la selección continuó en la Copa Rey Fahd 1995 con sede en Arabia Saudita, en la que siguió usando la “10”. En este torneo, el combinado nacional perdió la final ante Dinamarca. Ya para la Copa América que se disputó en Uruguay en ese mismo año, Marcelo Gallardo se adueñó del puesto y del dorsal.
Así como Espina tuvo la herencia de “D10s” en 1994, algo similar ocurrirá al término del Mundial 2026, ya que será el último de Lionel Messi, y quien sea el sucesor tendrá puesta la mirada no solo de un país, sino de todo el mundo.



