Por Emanuel Soste
El fútbol alemán durante la época del nazismo sufrió una gran cantidad de cambios drásticos, convirtiendo al deporte en una herramienta de propaganda y control social. Con el ascenso al poder de Adolf Hitler, el 30 de enero de 1933, el mundo se volvió sumergido en desastre, muerte y terror. El fútbol dentro del territorio no sería una excepción.
El proceso de “nazificación” abordó todas las estructuras del deporte. Una de las primeras medidas que adoptó el régimen fue la prohibición de que los judíos pudieran participar en clubes deportivos. Jugadores, entrenadores y dirigentes fueron expulsados del país, otros fueron forzados al exilio o enviados a campos de concentración.
Uno de los casos más recordados fue el de Kurt Landauer, expresidente del Bayern Munich en cuatro ocasiones, entre 1913 y 1951. En 1938 Landauer fue transportado al campo de concentración de Dachau. Debido a que el exdirigente del conjunto de Baviera fue parte del servicio militar durante la Primera Guerra Mundial, fue liberado al mes de estar aprisionado, el 15 de marzo de 1939 emigró a Suiza.
En 1940, el Bayern de Múnich fue a Ginebra para un partido amistoso contra la selección suiza. Cuando los jugadores vieron a Landauer, que estaba entre los espectadores, fueron a saludar a su expresidente. A la Gestapo (Policía Secreta del Estado que operó como el principal instrumento de terror del régimen nazista) no le gustó nada lo que hicieron los jugadores y amenazaron con que su comportamiento tendría consecuencias.
Otra de las medidas antisemitas implementadas fue la disolución total de clubes fundados por judíos, como lo fueron el Bar Kochba Berlín, Hakoah Viena y otros. También, fueron eliminados todos los equipos asociados a la izquierda política o absorbidos por otras instituciones afines a la dictadura.
La reorganización del fútbol fue llevada a cabo de la siguiente manera: la Federación Alemana de Fútbol (DFB) perdió su autonomía y fue subordinada a la Oficina de Deportes del Reich (NSRL), que era dirigida por líderes nazis. Se eliminó el campeonato nacional tradicional y se crearon 16 ligas regionales conocidas como la Gauliga. Su formato consistia en que cada ganador de su respectiva zona posteriormente competían entre sí en una ronda final para determinar al campeón nacional.
Tras la eliminación de Alemania en cuartos de final por los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 frente a Noruega y la decepción en el Mundial de fútbol de 1938, en la que quedó eliminada a manos de los suizos, internamente se abrió el debate en si era bueno el formato del torneo, ya que los logros a nivel selección no llegaban aún. De hecho, se organizó una reunión entre altos funcionarios del partido para definir la situación en agosto de 1939, pero con la invasión a Polonia y el inicio de la Segunda Guerra Mundial se suspendió el debate.
La última temporada que se disputó bajo este formato fue en 1945. En 1962 se fundó la Bundesliga (actual nombre de la máxima categoría del fútbol alemán). El equipo que más veces ganó la Gauliga fue el FC Schalke 04 entre los años 1934, 1935, 1937, 1938, 1940 y 1942. Un dato de color es que los dos equipos mas grandes de Alemania, como lo son el Bayern Munich y Borussia Dortmund, nunca pudieron consagrarse campeón de dicho torneo.
La militarización y propaganda para la tiranía nacionalsocialista era fundamental. El deporte pasó a verse como un medio para crear una juventud fuerte, disciplinada y preparada para el combate. Las ligas juveniles fueron reorganizadas bajo las Juventudes Hitlerianas. El seleccionado fue utilizado como un vehículo de propaganda política para demostrar la supuesta “superioridad aria” en el extranjero. La dictadura genocida de Adolf Hitler, quedará en la historia como un régimen manipulador, totalitario y siniestro.



