Por Candela Guijo
El Indio Solari murió a los 77 años y dejó un vacío imposible de medir. Como Diego Maradona, fue mucho más que un ídolo: representó la rebeldía, la identidad y la voz de millones que encontraron en él una forma de sentirse parte de algo más grande.

Hay despedidas que pesan demasiado para convertirse en palabras. Hoy falleció Carlos Alberto Solari, miembro fundador y cantante de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y, más recientemente, El Míster y los Marsupiales Extintos. Murió en su casa de Parque Leloir, donde una cuidadora lo encontró cerca de la pileta techada. Los médicos constataron su muerte a las 8.30 y la Unidad Funcional de Instrucción N°2 de Ituzaingó, a cargo del fiscal Lucio Rivero, ordenó la realización de una autopsia para determinar las causas del fallecimiento.
Afuera de su hogar comenzó inmediatamente otra escena, que tantas veces había acompañado sus recitales. Fanáticos llegaron con banderas, remeras y objetos con el rostro de su ídolo, como si se tratara de una última misa ricotera.
El Parkinson, aquella enfermedad que él mismo había hecho pública durante un recital en Tandil el 12 de marzo de 2016, terminó apagando su cuerpo. “Se dice por ahí que tengo una enfermedad. Sí, es verdad, Mr. Parkinson viene pisándome los talones. Pero bueno, así es la vida”, había dicho aquella noche frente a miles de seguidores.
Pero hay figuras que no pertenecen únicamente a la música y terminan convirtiéndose en símbolos. Y cuando eso ocurre, el fútbol siempre aparece. Porque si hubo alguien que entendió la dimensión popular del Indio fue Diego Armando Maradona. Eran parecidos, no en sus profesiones, no en sus vidas. Sino en algo mucho más profundo: ambos construyeron una relación con el pueblo que ninguna estructura de poder pudo fabricar jamás. Dos hombres capaces de movilizar multitudes sin pedir permiso, nacidos desde abajo, compartían la misma raíz.
Por eso, el rockero definió alguna vez al futbolista con una frase que quedó grabada para siempre: “Es la venganza de los pobres, el vengador de los pobres”.
Tras la muerte de Diego en 2020, el Indio volvió sobre esa idea con una admiración intacta. “El tipo nació en una villa y ya de chico decía que quería ser campeón del mundo, jugar en la Selección. Hizo todo lo que quería hacer”. Para Solari, Maradona era mucho más que el mejor jugador de todos los tiempos. Era una bandera, un símbolo político y un acto permanente de rebeldía. “Maradona es intocable, yo a Maradona lo amo, realmente. Pero no solo como jugador de fútbol, me parece un tipo fantástico. Me gusta escucharlo hablar, los reclamos que hace. Hay que estar en esos calzones para ser Maradona”.
Esa admiración era mutua. En mayo de 1999, durante una recordada entrevista para Rolling Stone, Diego sorprendió hablando del líder ricotero. Mencionó que: “No escuchaba mucho a los Redondos, pero el bardo argentino me hizo acercar a ellos, a lo que dicen. Y me parece que, si nosotros queremos una realidad argentina distinta, los que entran son los Redondos. Y no entran los que nos mienten todos los días”. Y agregó otra definición que sonaba tan maradoniana como sincera: “Yo prefiero a los Redondos y no escuchar un debate entre políticos, en la televisión, donde está todo arreglado”.
El vínculo entre ambos estuvo lleno de gestos pequeños que terminaron convirtiéndose en postales imborrables. Hubo un desencuentro que el propio Indio lamentó durante años. En 2005, cuando Diego preparaba el debut de La Noche del 10, lo invitó al primer programa. El músico rechazó la propuesta. “Yo me porté mal con Maradona”, reconoció tiempo después. Explicó que habló con Claudia Villafañe para decirle que no asistiría porque no hacía televisión. Y recordó, con una mezcla de culpa y admiración, una frase que parecía resumir lo que Diego representaba: “Si está a tu alcance, no es Maradona”.
En 2019, cuando el Barrilete Cósmico asumió como entrenador de Gimnasia y Esgrima de La Plata, el cantante le envió un mensaje de apoyo destinado a los hinchas del Lobo. “Para los amigos triperos y para desearle lo mejor al Diego. Que venga, porque es lo mejor que puede hacer por los triperos”.
Poco después, Maradona apareció dirigiendo una práctica con una gorra del Indio. Y Solari le regaló un cuadro que decía: “Te agradezco todo lo que nos diste, no sólo en el fútbol. Gracias entonces”.
Incluso una de las frases más emblemáticas de la discografía ricotera estuvo vinculada indirectamente con el deportista. El propio Solari confirmó que “Se desgració el campeón del hiperfútbol”, de Noticias de ayer, nació inspirada en el asedio mediático que sufría Maradona, ya que veía en él a un igual.
Hoy, cuando la noticia del fallecimiento recorrió el país, Dalma Maradona compartió en sus historias de Instagram una ilustración de él con un texto que relataba: “Que en paz descanses Indio. Mandale saludos y decile que lo extraño”.
Más tarde, decidió poner un límite a quienes le pedían declaraciones. “Me parece que no corresponde porque yo no lo conocí y porque no tengo más que agradecerle sus canciones”. Y cerró con una despedida que abrazó a las dos historias: “¡Me quedo con que siempre se expresaron públicamente el cariño el uno por el otro! ¡Solo abrazo a su familia, seres queridos y a todos los ricoteros!”.
Como si fuera una última señal, en la cuenta oficial de Instagram del Diez apareció una foto del músico acompañada por la frase “A brillar, mi amor”.
Diego y el Indio volvieron a encontrarse y el rock y el fútbol, una vez más, hablaron exactamente el mismo idioma. No se fueron del todo, cambiaron de escenario a algún rincón imposible de explicar, donde los ídolos populares nunca envejecen, donde las tribunas no se vacían y donde las canciones siguen sonando para siempre.



