Por Pedro Fay
Los jugadores de Cabo Verde que no nacieron en el país y que representarán al seleccionado en el Mundial que se desarrollará en Estados Unidos, México y Canadá son el reflejo más claro de una identidad construida a partir de la diáspora. En total, 26 futbolistas fueron elegidos por el entrenador Pedro Leitão Brito, nacido en la Isla de Boa Vista en 1970, quien dirige al seleccionado desde 2010 y que, por primera vez en la historia, lo llevará a una Copa del Mundo.
Más allá del logro deportivo, lo que define a este plantel es un rasgo común: casi todos sus integrantes nacieron fuera del territorio caboverdiano, pero eligieron representar al país de sus raíces familiares. Europa y América aparecen como los grandes orígenes de esta generación histórica.
Entre los futbolistas nacidos en Portugal y Estados Unidos se destacan Márcio da Rosa (Portugal, Chaves) y Carlos Santos (Estados Unidos, San Diego), dos ejemplos que reflejan cómo la selección se nutre de diferentes sistemas formativos alrededor del mundo. La base más numerosa del plantel proviene de Europa, especialmente de Francia, Portugal e Irlanda, donde la comunidad caboverdiana es históricamente muy fuerte.
En la defensa aparecen Steven Moreira (Francia, Noisy-le-Grand), Wagner Pina (Portugal), Sidny Lopes Cabral (Francia), Logan Costa (Saint-Denis) y Roberto Lopes (“Pico”, Crumlin). Este sector del equipo representa una mezcla de escuelas técnicas europeas, con fuerte disciplina defensiva y alto nivel de competencia desde categorías juveniles.
El mediocampo, uno de los puntos más fuertes del equipo, también está marcado por la diáspora. Allí se encuentran Jamiro Monteiro (Rotterdam), Telmo Arcanjo (Lisboa), Laros Duarte y Deroy Duarte, todos formados en academias de alto rendimiento en Europa, donde el desarrollo técnico y físico es constante desde edades tempranas.
En la delantera, Cabo Verde combina distintos estilos ofensivos y trayectorias internacionales. Integran el ataque Willy Semedo (Montreuil), Garry Rodrigues (Rotterdam), Nuno da Costa (Praia), Dailon Livramento, Gilson Benchimol y Hélio Varela. Cada uno aporta características distintas: velocidad, desequilibrio, potencia y capacidad de definición.

Cabo Verde logró la clasificación tras una gran campaña en las Eliminatorias Africanas, donde sumó puntos clave tanto de local como de visitante y en la fase decisiva mantuvo regularidad y consiguió el resultado necesario en la última jornada para asegurar su clasificación directa. De esta manera, los africanos compartirán el grupo H junto a España, Uruguay y Arabia Saudita.
Esa conexión fue determinante a la hora de elegir representar al país africano. Algunos incluso tuvieron la posibilidad de vestir otras camisetas nacionales, pero optaron por el origen de sus padres y abuelos, priorizando la identidad por encima de la conveniencia deportiva.
El resultado es una selección que representa mucho más que un equipo de fútbol. Es una construcción colectiva de historias migrantes, de sacrificio familiar y de pertenencia cultural. Cabo Verde demuestra que la identidad no depende del lugar de nacimiento, sino del lazo que se mantiene con las raíces.
Pedro Leitão Brito, mayormente conocido como Bubista, nació el 6 de enero de 1970. Es el entrenador del seleccionado africano desde el 2020 luego de ser asistente entre 2007 y 2013.
En este Mundial histórico, el equipo no solo competirá por resultados deportivos, sino también por algo más profundo: representar a millones de caboverdianos dispersos por el mundo que hoy ven en esta selección una forma de volver a casa, aunque sea a través del fútbol.



