martes, junio 2, 2026

Adrián Ciliberto, vicepresidente de Riestra: “Tenemos el main sponsor que quisiera cualquier club”

Por Ariel Negri

“Nos dijeron que en 10 años íbamos a estar en Primera y nos reímos, nosotros no aspirábamos ni a la B”. Así relata Adrián Ciliberto, actual vicepresidente de Deportivo Riestra, la llegada de la empresa Speed Unlimited al club en 2014. El Malevo de Pompeya pasó de la última división de la AFA a la Primera, con su último ascenso en el 2023. Con la reciente participación en la Conmebol Sudamericana, el directivo analiza la actualidad del club, comenta cuáles son los roles de su patrocinador principal y explica las polémicas curiosidades relacionadas -o no- al marketing, desde las famosas pretemporadas hasta el debut del streamer Spreen.

Adrián forma parte de la comisión directiva de Riestra desde 2006, con el mismo grupo que continúa hasta la actualidad. En ese momento, el club estaba en la D y peleaba por no ser desafiliado de la AFA, pero desde lo anímico (porque plata no tenían) pudieron acomodar al equipo y mantener la categoría. A partir de ahí empezaron a buscar sponsors y a intentar profesionalizar la institución de alguna forma. Sin embargo, se mantuvieron en la categoría más baja de la Asociación del Fútbol Argentino hasta la llegada de Víctor Stinfale, ex abogado de Diego Maradona y la cara visible de la marca de energizantes Speed.

-¿Cuál fue la clave de esta gestión para pasar tan rápido de la D a la Primera y poder mantenerse allí?

-El proyecto grande arrancó en el 2014, que es cuando se sumó el main sponsor Speed. Hasta ese momento nosotros éramos los utileros, los que hacíamos el comedor y los que armábamos todas las listas de los equipos, todo lo hacíamos nosotros. A partir de ese momento se empezó a notar un cambio porque vino una empresa. Se armó otra estructura de entrenamiento y pasamos de entrenar en el predio de acá o alquilar alguno cerca a entrenar en La Candela, histórico predio de Boca. Notamos un cambio muy grande, hasta te puedo contar que mi mamá lavaba la ropa, por ejemplo, y vos ahí ya tenías la utilería armada, dos preparadores físicos, de todo. Pasamos de ser cuatro personas a un equipo que se dedicaba directamente al fútbol profesional. Fue un orden de trabajo. Y de ahí en más empezó la escala ascendente hasta llegar acá. La empresa en un momento nos dijo: “En 10 años vamos a estar en Primera”, y nosotros nos mirábamos. En 2014 dijo eso. Nos reíamos nosotros, no aspirábamos ni a la B. Tuvimos un descenso en el medio, pero siempre la respuesta de Speed fue decir: “Vamos a seguir adelante, vamos por la revancha”. La empresa siempre fue positiva en esto. Usa Adidas porque Adidas es líder.

-¿Qué importancia tuvo Víctor Stinfale en todo este cambio?

-Toda la importancia es de él. Él es un líder en todo sentido. Es el número uno en marketing, pero también sabe mucho de fútbol. Nosotros como comisión directiva tenemos bajo perfil, no nos interesa lo que nos ponen, sabemos lo que hacemos y lo importante que somos para el club en el trabajo diario, desde arreglar el baño, que esté bien la cancha, atender juveniles y eso también es la esencia del club. Justamente lo que yo siempre defiendo, que no somos una SAD. El Club Riestra es eso. Tenemos un gran main sponsor que se ocupa del fútbol y a nosotros que somos hinchas, más allá de dirigentes, nos salvó. Nunca esperábamos estar en Primera, y gracias a la mentalidad ganadora que tiene Víctor estamos donde estamos, porque tiene un empuje y un cerebro para esto. Ahora estamos trabajando con los refuerzos. Sabemos que nos jugamos seis meses importantísimos de estos diez años porque si caemos, no sé si después sigue habiendo esa energía para retomar el ascenso. Entonces sabemos que en estos seis meses nos jugamos los diez años de líder que fue Riestra ascendiendo.

-De la mano de Stinfale viene la figura de Maradona. ¿Qué se siente que haya quedado de alguna forma identificado con Riestra?

-Es hermoso. Maradona es ídolo mío, ídolo de todos. Cuando vino acá a la cancha me temblaban las piernas de verlo, saber que él hablaba de Riestra. Aparte era una persona dentro del fútbol muy distinta a la que era afuera. Acá cuando venía y no entraba el periodismo, era feliz. Él era feliz dentro de la cancha y nosotros lo queríamos ahí. Lo tenías acá frente a frente y lo mirabas y no sabías ni qué decirle. Tenía un aura, un respeto. El tipo lo más bien, se reía y siempre contaba anécdotas. Me pasó una vez estando en La Candela que estaba él hablando, yo llegué y no lo fui a saludar. Pasaron dos horas y ni me acerqué hasta que vino Víctor y nos dijo: “Dale, vayan a saludarlo”. Verlo con la chombita de Riestra cuando estuvo allá pateando los tiros libres, enseñándole a los jugadores, y compartir un asado con él, con las anécdotas que tiene, es increíble. Para nosotros fue lo máximo.

-Jugaron la Copa Sudamericana, algo histórico para el club. ¿Fue importante en cuanto a ingresos económicos?

-No, los ingresos parecen importantes, pero también los gastos son importantes. Los viajes, pero también el operativo, que están arriba de los 100 millones de pesos. Para nosotros es un montón porque no recaudamos mucho en entradas. Por ejemplo, en San Lorenzo hubo que tapar todos los escudos de San Lorenzo. Lo vieron todos que estaba la bandera blanca y negra tapando el escudo, y mucha gente del Ciclón nos criticó: que éramos unos maleducados, que era una falta de respeto decían en las redes. Pero eso era reglamentario. También pasás de dos ambulancias a cuatro con diez socorristas, que nosotros acá tenemos un gasto de 600 mil pesos por partido y pasamos a tener un gasto en ambulancia de 8 millones. Va sumando y son gastos. Igual nadie te quita jugar una Sudamericana, íbamos felices a jugarla, pero te entra plata y te sale también. Después tenes que tener cuidado con las multas porque las multas son bravas. La única multa que recibimos fue por un puntero láser apuntándole al arquero. Hicimos el descargo diciendo que un puntero láser es un lapicito chiquitito, ¿cómo lo divisas entre toda la gente?

-Las famosas pretemporadas durante los veranos, ¿es marketing? ¿Es decisión de Speed, de la comisión directiva o del cuerpo técnico?

-Las pretemporadas son decisión del cuerpo técnico de la empresa que maneja esto, porque se hacen desde el primer año que llegaron. Siempre hacen la pretemporada, por una cuestión que tienen ellos de logística, en Pinamar, entonces siempre una semana se va al mismo lugar. Lo que llama la atención es siempre ese día especial que se hace el turno, la rutina esa que empieza a las 3 de la mañana. Eso no es parte del marketing, eso es una rutina que la hace el BOPE, que es la policía de Río de Janeiro. Es una rutina más psicológica que física, porque arrancan a las tres de la mañana con silbato, todos corriendo, yo te levanto a vos, vos me levantas a mí, y si hay alguno que se queda la idea es que ayuden al otro. Es como un día de supervivencia. Es un trabajo a conciencia todos los años que después explota como marketing porque es llamativo y sirve llamar la atención, pero el trabajo es un trabajo psicológico, anímico y supervivencia.

-¿Qué importancia tuvo ese marketing y que tan bien le hizo al club?

-El marketing sabemos que es llamar la atención, que hablen bien o mal, pero que hablen. A mí me pasa a veces que digo, tanto marketing que tenemos, se me da en visualizaciones y Tiktok número uno, pero en socios no me lo representa. ¿Es bueno o malo? Y hablan de Riestra… ¿Estoy conforme? Sí, porque el main sponsor no se queja y seguimos adelante. Como club no logramos hacer crecer la masa societaria y el objetivo es que si tenemos 10 millones de seguidores, que tengamos el 1% de socios, pero no lo logramos. Estamos en una zona también que no es fácil de recursos. Entonces nosotros lo tomamos también como una asistencia social, que la gente venga a la cancha, le damos la tribuna visitante a la gente de la zona para que venga gratis a compartir un partido. No ganamos plata pero buscamos en algún momento generar hinchas, porque es un club doble casaca: la mayoría son de Huracán, de San Lorenzo, de River o de Boca y que cuando estábamos en el ascenso venían a ver a Riestra. Hoy tenemos que lograr que sean de Riestra, sacar esa doble casaca. Apuntamos a que el fútbol juvenil y sobre todo los infantiles tengan ese sentido de pertenencia y mañana sean hinchas de Riestra. Apuntamos a que la tercera generación sea de Riestra solamente, no los doble casaca como son ahora. El eslogan nuestro no es de marketing, sino es del club: Riestra es familia.

-¿Y qué opinas sobre el debut del streamer Spreen en 2024?

-Spreen sí fue un tema de marketing y decisión de la empresa. No sé si estábamos de acuerdo o no, pero se hizo. Duró lo que duró y pasó lo que pasó. No me pareció una falta de respeto a los juveniles como dijeron porque fue una acción de marketing y el pibe no le quitó el trabajo a nadie, desapareció, no jugó más. Si vos me decís eso, entonces también es una falta de respeto que hoy los jugadores sean periodistas, y no estudien periodismo, porque todos los que te criticaban son pseudo periodistas. Entonces es lo mismo, los ex jugadores que hablan sí le están quitando el trabajo a los periodistas, este pibe no le quitó el trabajo a nadie. Se habló de Riestra hasta en Malasia o en África y bueno, que sigan hablando de Riestra, mal o bien pero que hablen, eso es marketing.

-Riestra convive con la etiqueta del “equipo del poder” por las supuestas ayudas arbitrales. ¿Cómo recibe esto el club?

-Lo de las ayudas arbitrales es discutible. Nos juzgan porque somos chicos. ¿Si este equipo chico tiene poder, entonces los grandes qué tienen? Me da bronca porque nosotros nos rompemos el lomo por el club, que tiene solo cuatro empleados pagos. Nosotros trabajamos todos ad honorem y nadie se lleva plata de Riestra ni nos interesa. Laburamos las 24 horas por el club porque nos gusta, entonces nos duele cuando nos critican. Nunca salimos a contestar porque sabemos que en las redes podemos ser 5 contra millones. Por ejemplo, las medidas de la cancha son iguales, pero te dicen “el cajoncito”, y bueno, que vengan a ganar al cajoncito.

-¿Qué opinás de la gente que dice que Riestra es una Sociedad Anónima? ¿Por qué no lo es?

-Claramente Riestra no es una SAD. Riestra tiene el main sponsor que quisiera tener cualquier club que te solucione todos los problemas y que no participa tanto del día social. Ahora estamos con el tema de los refuerzos, pedimos los refuerzos y ellos los buscan, saben lo que quieren y nosotros acompañamos, pero las decisiones del club son nuestras y ellos no nos objetan nada, tenemos el mejor de los diálogos. Todos dicen que Riestra es una SAD, pero Riestra tiene su presidente y tiene su estatuto. Speed no participa de ninguna decisión del club, solamente en el trabajo en Primera.

-¿Qué pensás sobre los 30 equipos en Primera División?

-A nosotros obviamente los 30 equipos nos favorece. A mi me parece que está bien porque hay más competencia, inclusive estos torneos cortos le favorecen a todos los equipos, compiten todos por igual. Todos hablan de los torneos de Europa de 20 equipos pero en España salen siempre campeones el Barcelona y el Real Madrid, nunca un equipo medio, entonces acá tenés esa chance. Aparte desde Riestra nos dio la posibilidad de llegar a primera, no se si en 20 equipos hubiese llegado, entonces no estoy en contra de esto.

-¿Cómo lo ves a Riestra en las divisiones juveniles?

-En juveniles se notó mucho el cambio y lo sufrimos bastante jugando en Primera. Cuando arrancamos la mayoría de nuestra estructura era de Nacional B o de Primera B. Recién este año incorporamos un ayudante y al preparador físico y sumamos nutricionista y kinesiología, pero el primer año en Primera era el técnico y nada más. Se nos hace muy difícil en cuanto a estructuras y presupuestos porque tenemos muchos viajes, ir a Santiago del Estero o Mendoza ya te implica casi 16 millones de pesos entre hotel y micro. Estos gastos salen del club, de la cuota social de los chicos. Nosotros seguimos manteniendo el pago de cuota en juveniles: séptima, octava, novena e infantiles siguen pagando cuota. Hoy por hoy no podemos cambiar eso. El sponsor ayuda también. Cuando no tenemos, tenemos que recurrir arriba. La idea nuestra es en algún momento proveer jugadores a primera como cualquier club normal. De a poquito estamos logrando incorporar juveniles en el fútbol grande, como Benja Pérez, Sánchez Dari, Tiago Romero y Duarte. La idea es ser semillero, yo quiero como hincha y dirigente poder decir mañana jugamos con 11 chicos salidos del club, sé que estamos lejos pero obviamente que como club queremos eso.

-¿Cuál es el principal objetivo de Riestra de acá a fin de año?

-Salvarnos del descenso. Veníamos bien y este último semestre fue muy flojo, creo que muchos jugadores tocaron su techo y perdieron el nivel que tenían el año pasado. Estamos buscando refuerzos, estamos pidiendo bastante. No son baratos los jugadores de Primera, eso es lo que más nos sorprendió cuando subimos. Por ejemplo, sin decir nombres, si vos pagás 3, fuimos a buscar uno y nos pidió 50, y no pudimos traer ninguno de 50. Tampoco los vamos a traer, no tenemos un presupuesto muy grande y no podemos abrirlo más. Ahora el sponsor se va a arriesgar un poquitito sabiendo que nos jugamos mucho y va a buscar algún jugador con el sueldo más alto, pero es difícil también. Para mí son muy altos los valores del fútbol argentino.

Entre el equilibrio de mantener esa esencia de club de barrio y de seguir creciendo cada día con ayuda su sponsor, Deportivo Riestra atraviesa el mejor momento de sus 95 años de historia. El Malevo de Pompeya buscará mantenerse en Primera el próximo semestre y así seguir escribiendo su propia historia, con el objetivo de que en un futuro puedan aumentar su cantidad de socios e hinchas.

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