Por Juan Franco Gomez Sacks
“Belgrano debe ser uno de los pocos equipos del mundo que salió campeón en el masculino y en el femenino. Anótenlo eso”, sentenció Luis Fabián Artime, presidente del Pirata, rodeado de cámaras y periodistas en pleno festejo por el campeonato obtenido ante River Plate en el Mario Alberto Kempes de Córdoba, estadio que lleva su apellido en una de las dos cabeceras. Hijo del histórico Luis Artime, quien fue cuatro veces el máximo artillero del fútbol argentino y otras tres en la liga uruguaya, Luifa, visiblemente en estado de algarabía, se tomó un momento para recordar que el plantel femenino también forma parte de este glorioso momento deportivo. Poner al fútbol jugado por mujeres en el mismo plano. De eso se trata. Y el mandamás, también goleador con la camiseta celeste en torneos de AFA, lo entendió a la perfección.

Luis Fabían Artime, tras la obtención del título ante River Plate.
Nicolás Uvita Fernández acababa de empujar la pelota, que se dirigía en cámara lenta hacia el arco, mientras la hinchada de Belgrano coreaba que “el día menos pensado, yo voy a estar a tu lado, porque tengo la ilusión de salir campeón”, una versión adaptada de la canción “No Me Olvides”, de La Beriso. Y ese día, quizá el menos pensado, había llegado. El balón tocó la red y la tarde cordobesa parecía no tener otro desenlace que no fuera al equipo celeste dando la vuelta olímpica. El hit que bajaba desde las tribunas Artime y Gasperini sonó hasta que Yael Falcón Pérez cerró el telón del encuentro. De inmediato, con el sueño ya cumplido, los fanáticos cambiaron el rumbo y entonaron el tan ansiado “Dale, campeón”. Pero no fue la primera vez que lo hicieron.
El 14 de diciembre de 2025, con un estadio Julio César Villagra que registró la presencia de 38.500 personas -tercer partido en el ranking de mayores asistencias en el fútbol femenino en Argentina-, Belgrano dio vuelta la serie de la final del Torneo Clausura y se coronó campeón del fútbol argentino. Lo hizo tras vencer 2-0 a Racing, luego de una caída por 1-0 en el Cilindro de Avellaneda. Así como Leonardo Morales y Nicolás Fernández fueron los artífices de una jornada soñada para el conjunto de Alberdi ante River, Mayra Acevedo y Alaides Paz se vistieron de heroínas para que uno de los dos clubes más populares de la provincia bautizara un grito tan ansiado. Las Piratas escribían su nombre entre las campeonas de la máxima categoría en AFA y ponían en marcha un sueño que, poco menos de cinco meses después, terminó concretándose: tener a ambos planteles en la cima del plano local.
Si hablamos de las gestas, debemos hacerlo también de los próceres. Ricardo Zielinski, entrenador del plantel masculino, es uno. Ex mediocampista con trayectoria en el ascenso y DT desde antes de los inicios del siglo XXI, El Ruso logró sus primeras hazañas con las subidas a Primera División de Chacarita en 2009 y del Pirata en 2011, con una promoción en la que condenó a River al descenso. Su carrera continuó en muchos clubes de la máxima categoría, pero su destino parecía estar escrito para continuar en un solo barrio. Regresó a Alberdi en febrero de 2025 con un objetivo claro: llevar al club a lo más alto. “Tratar de ser competitivos y llegar a los mejores logros. No hay institución que no pueda lograr ciertas cosas”, declaró en su vuelta a casa. Poco más de un año después, consiguió el anhelado campeonato, otra vez frente al Millonario, y superó la mejor campaña: el segundo lugar en el Torneo Inicial 2012, también con él en el banco. Vivió el último compromiso en el Kempes como uno más, con aspecto calmo. Mientras sus colaboradores se abrazaban ante cada gol, él se mantenía firme dentro de su área pintada. Todo un señor.

Ricardo Zielinsky, el mejor entrenador de la Liga Profesional.
Hablar de Mariana Pomu Sánchez es también decir Belgrano. Ella, la otra prócer de esta historia, fue la primera en obtener un título en Primera División dirigiendo al club. Mientras se desempeñaba como defensora del plantel, trabajaba en el área de relaciones públicas de la institución. Caminaba por los pasillos del Julio César Villagra y le consultaban cómo había salido el equipo en la Liga Cordobesa. Pero consideraba que estaban para mucho más. Empezó a alzar la voz, a hacerles creer a compañeras y dirigentes que podían competir en AFA. Y así fue. En 2021, las Piratas se estrenaron en la última categoría y consiguieron el ascenso a Segunda División con un desempeño brillante: marcaron 107 goles en 12 partidos y obtuvieron el título tras imponerse 5-4 sobre Claypole en el Mario Alberto Kempes. Al año siguiente, con otra actuación memorable, subieron a Primera tras golear 6-0 a Puerto Nuevo. Además, llegó el primer subcampeonato: en la Copa Federal -formato similar al de Copa Argentina-, cayeron 2-0 ante River. Pero ya había síntomas de que algo aún más grande podía gestarse. Tras retirarse en Minas de Brasil, regresó al club de sus amores en 2024 para encargarse de la coordinación de las juveniles. En 2025, asumió como DT del primer equipo. Era hora de dar el golpe definitivo sobre la mesa. Tras un segundo lugar en el Apertura, sus dirigidas dominaron el Clausura, eliminaron a River en semifinales y alcanzaron la gloria ante Racing en Alberdi. Una semana después, alzaron el segundo título: el Trofeo de Campeonas ante Newell´s, laureado en el Apertura. Un broche de oro para una líder absoluta. Una luchadora y referente del fútbol femenino en la provincia. Una ídola. Con todas las letras.

Mariana Sánchez festeja la primera estrella del equipo femenino.
“No todo es negocio. El fútbol es pasión. Entonces, no todo es plata. A veces hay que invertir y perder muchos años, pero después le das la alegría a esta gente”, manifestó Artime tras la consagración del femenino. Él fue el encargado de profesionalizar al plantel y de otorgarle los mismos recursos que al equipo masculino. El crecimiento resultó exponencial. Hubo piedras en el camino, claro. “Tarda en llegar. Y al final, al final, hay recompensa”, escribió y cantó alguna vez Mercedes Sosa. Belgrano logró dos ascensos consecutivos. Se guardó el grito dos veces, pero creyó en el proyecto y terminó en lo más alto.
Las campañas
El equipo de Ricardo Zielinski finalizó la fase regular en el sexto escalón de la zona B. Cosechó un total de 26 puntos tras siete triunfos, cinco empates y cuatro derrotas. Este puntaje posicionó a su conjunto en la novena ubicación de la tabla anual, en zona de Copa Sudamericana. Pero el brillo llegó en los playoff. Allí, Belgrano rompió una racha negativa de 20 años sin poder ganarle un clásico a Talleres y lo dejó en camino en octavos. Luego, superó 2-0 a Unión en Alberdi y avanzó a semifinales, su momento bisagra. Cuando el partido moría y Argentinos ya picaba el boleto a Córdoba, Uvita Fernández se encargó de mantener viva la ilusión, que también estuvo a punto de desmoronarse en la tanda de penales con tres match point en contra. Luego de un histórico pase a la final, en un Kempes que se vistió de fiesta, venció 3-2 a River en los últimos minutos del encuentro y provocó una revolución en la ciudad.
Las dirigidas por Mariana Sánchez fueron las grandes candidatas desde el principio. En la fase regular del Torneo Clausura, Belgrano disputó ocho compromisos, en los cuales consiguió los tres puntos en seis oportunidades, mientras que cayó e igualó una sola vez. Los buenos resultados le otorgaron la posibilidad de evitar unos siempre difíciles octavos. En cuartos, sufrió mucho ante Ferro. Todo campeón tiene que tener su partido clave. Nunca pudo romper el cero en casa y logró la clasificación a semifinales gracias a una gran actuación de la arquera Agustina Sánchez. Contra River tampoco fue sencillo. Igualó sin goles en Ezeiza y triunfó por la mínima en condición de local. Llegaba una nueva final. Ahora no se podía escapar. La serie decisiva ante Racing empezó torcida: una derrota 1-0 en Avellaneda dejaba a la Academia cerca de la medalla dorada. Sin embargo, con un Julio César Villagra que hizo sentir la localía, el conjunto de Pomu dio vuelta el resultado en los primeros 45 minutos. Fue la primera estrella para Belgrano como institución en AFA. Un equipo glorioso, con futbolistas que acompañaron el proceso desde el debut en la última división y que grabaron sus apellidos para siempre en la memoria de los fanáticos.
La chance de seguir creciendo
Tras la obtención del Clausura, Belgrano venció en penales a Newell´s en San Francisco, Córdoba, y se quedó con el Trofeo de Campeonas. Con esta segunda medalla, recibió el único boleto de un equipo argentino a la Copa Libertadores 2026, a disputarse del 15 al 31 de octubre en Ecuador. El plantel masculino, por su parte, también clasificó a la máxima competición internacional del continente, aunque disputará la edición de 2027. Asimismo, deberá jugar el Trofeo de Campeones ante el equipo que se consagre en el segundo campeonato de 2026. Ambos conjuntos ya plantaron la primera semilla tras conseguir la gloria. Ahora, la institución tendrá más oportunidades para seguir sumándole estrellas a su escudo.



