martes, mayo 26, 2026

Antes y después de Pep

Por Gabriel Milian Scuri

En 2008, el Abu Dhabi United Group, fondo de inversión emiratí, compró al Manchester City por 250 millones de euros. Aquella adquisición resultaba un tanto arriesgada. A lo largo de su historia, el club había transitado distintas crisis económicas y cosechado once descensos. El último de ellos en 2001 y el más duro en 1998, cuando confirmaron su caída a la tercera división del fútbol inglés.

En la vereda de enfrente, el Manchester United no solo representaba a la ciudad, sino que conquistaba el Reino Unido y el mundo entero: tenía 20 ligas y 3 Champions Leagues en su haber. Algunos hinchas de los Red Devils, e incluso jugadores como Patrice Evra, llamaban al City “el vecino ruidoso”.

El ruido se hizo más fuerte para julio de 2016, cuando, tras la salida de Manuel Pellegrini, que obtuvo la Premier League 2013-14, Pep Guardiola se convirtió en el entrenador del Manchester City y, junto a la inyección millonaria del grupo propietario del club, transformó la sufrida historia de la institución en un montón de logros, ilusiones y esperanzas.

El catalán logró normalizar que él lo ganara todo. Que sus equipos no soltaran la pelota y que el rival corriera detrás de ella. El juego de posesión de Johan Cruyff que había adquirido en La Masia, divisiones formativas del Barcelona, lo trasladó a todas partes.

Para su segunda temporada en el Manchester City, se consagró campeón de la Premier League y en la temporada siguiente lo haría otra vez. El oriundo de Santpedor estaba logrando imponer su estilo en los Citizens.

2023 sería el año bisagra para ellos: la obtención de su primera Champions League. Estambul se transformó en el escenario del sueño mancuniano. El 1-0 ante el Inter, con gol de Rodrigo Hernández, puso un manto celeste sobre Europa.

Se podrían hacer libros sobre, solamente, el palmarés de Guardiola. Sus tripletes, su Barcelona y su Bayern Munich. Sobre la cantidad de dinero que ha gastado en futbolistas, pero también los ha convertido en estrellas y en excelentes deportistas. A cada uno de ellos. “Pep me hizo sentir como si no supiera nada. Me abrió los ojos a muchas cosas, como que reinventó mi cerebro”, dijo John Stones, emblemático defensor del conjunto inglés.

Y si de transformar se habla, la historia del Manchester City se escribió en una hoja aparte con su llegada. Como en la Biblia. Antes de Pep: 18 trofeos en las vitrinas mancunianas. Después de Pep: 38. Veinte títulos en diez años. Duplicó en logros lo conseguido previo a su arribo. Le ganó a todos y al tiempo.

Recibió la admiración y el respeto de sus colegas. “Para mí, es el mejor entrenador de todos los tiempos, no por el número de trofeos, sino por cómo ha cambiado el juego”, dijo Luis Enrique, director técnico del PSG, sobre su compatriota. Formó discípulos como Mikel Arteta y Enzo Maresca. Ambos campeones con sus respectivos clubes (Arsenal y Chelsea) y, en sus comienzos, ayudantes de campo del español.

Josep Guardiola anunció su partida del Manchester City a final de la temporada 2025/26. En su mensaje de despedida dijo que “nada es eterno”, aunque los diferentes equipos que ha construido con el paso del tiempo, los trofeos en las vitrinas y el legado que ha dejado en el deporte quedará por siempre en los amantes del fútbol.

La Tribuna Norte de la casa del City llevará su nombre, las puertas del estadio su estatua y las paredes de la ciudad, su cara.

Los Skyblues pasaron de ser defenestrados a respetados. Se vieron en el fondo y también en lo más alto. Tocaron el cielo con una identidad construida por Guardiola. “Hemos trabajado, sufrido y luchado. Y lo hemos hecho con nuestro estilo”, señaló el catalán en su adiós a los hinchas.

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