sábado, marzo 21, 2026

A cuatro años del asesinato de Aramburú, entre el recuerdo y la búsqueda de justicia

Por Magalí Willems 

Se cumplen cuatro años de un hecho que sigue doliendo en el mundo del rugby y, sobre todo, en quienes conocieron a Federico Martín Aramburú. Aquel 19 de marzo de 2022, en las calles de París, la vida del ex jugador de Los Pumas se apagó de manera violenta tras una discusión que jamás debió escalar. Tenía 42 años.

Aramburú no fue solo un deportista destacado, con una medalla de bronce en el Mundial 2007, sino también una persona profundamente representativa de los valores del rugby: integridad, respeto, solidaridad, disciplina y pasión. Valores que, como remarcó L’Équipe, en una carta publicada junto a referentes del deporte, no terminan en la cancha, sino que forman parte de una manera de vivir.

Federico Martín Aramburú apoyando un try en el Mundial 2007.

Formado en el CASI, donde fue capitán desde joven, dejó su huella en clubes como Biarritz Olympique, USA Perpignan, US Dax y Glasgow Warriors, incluso liderando en contextos desafiantes. Dueño de un carácter fuerte dentro de la cancha y una calidez especial afuera, construyó amistades profundas y una vida ligada al rugby que trascendió lo deportivo, dejando recuerdos imborrables en cada lugar donde estuvo.

Ese mensaje, firmado por jugadores, ex jugadores y entrenadores, fue mucho más que un homenaje: fue un llamado a no naturalizar la violencia. A recordar que Aramburú actuó como vivía, defendiendo sus convicciones, sin mirar hacia otro lado. Porque en el rugby, y en la vida, el respeto por el otro es innegociable.

A cuatro años de su asesinato, el dolor convive con la espera, aunque en las últimas semanas hubo un avance clave en la causa. La justicia francesa ordenó el procesamiento definitivo de los principales acusados y confirmó que el juicio se realizará ante un tribunal de lo penal durante el primer semestre de 2026.

Procesan a los acusados del crimen

Entre los imputados, Loïk Le Priol será juzgado por asesinato (homicidio con premeditación), acusado de haber disparado por la espalda y causar la muerte del ex Puma. Por su parte, Romain Bouvier enfrentará cargos por intento de asesinato, tras haber herido a la víctima. En tanto, Lyson Rochemir será juzgada por complicidad.

La decisión, tomada por la Cámara de Instrucción de la Corte de Apelaciones de París, corrige además contradicciones previas señaladas por el Tribunal de Casación y marca un paso importante hacia el juicio que la familia espera desde hace años.

Pero más allá de lo judicial, su historia dejó una marca más profunda. Porque recordar a Aramburú también es sostener esos valores que lo definían: el compañerismo, el respeto por el otro, la defensa de las ideas sin violencia. En tiempos donde muchas veces eso parece ponerse en duda, su figura se vuelve aún más significativa.

Hoy no es solo un aniversario. Es un recordatorio. De quién fue, de lo que representó y de por qué su legado, dentro y fuera del rugby, sigue más vigente que nunca.

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