Por Nicolás Blum, Joaquín Cirigliano, Melina Kellmer, Tomás Lucero y Tomás Tesoriere

Referente, símbolo y compañero son algunos de los sinónimos que se le atribuyen a un héroe como lo es Chapu. Integrante del plantel que ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 batiendo a Estados Unidos, deleitó a propios y extraños con sus triples que lo llevaron a las mejores ligas. Remarcó la importancia de la Generación Dorada, dio un voto de confianza al grupo de jugadores actual, aunque afirmó que son dos conjuntos diferentes y no hay que compararlos, sino disfrutarlos.

Andrés Nocioni, ex basquetbolista que pasó por grandes clubes como Chicago Bulls, Saski-Baskonia, Real Madrid, también dejó una huella en la Selección Argentina: formó parte de la Albiceleste más ganadora de todos los tiempos. Aseguró: “Somos el equipo que cambió la historia por ser el primero que le ganó al Dream Team de Estados Unidos en Indianápolis 2002”. Ese encuentro le dio confianza a la plantilla, generó respeto en los rivales, principalmente de los norteamericanos que a partir de ahí los miraron con otros ojos.

“Nos han hecho entender que nuestra filosofía era positiva y como consecuencia para volver al plano mundial ellos tomaron de ejemplo nuestra escuela”, agregó el oriundo de Gálvez. Se mostró a favor de la frase de Emanuel Ginóbili que dice “primero está jugar bien, luego poner huevos”, opinó que solo con garra no se le gana a todo el mundo, sino que hay que hacer un complemento entre el talento, la capacidad y la personalidad de cada uno.

Por otro lado, refiriéndose a la camada actual de la Selección, el santafesino manifestó que le parece injusta la comparación con la Generación Dorada, ya que son contextos diferentes. De todas formas agregó que la cultura del básquet argentino continúa por la misma línea y es un aspecto positivo.

En relación a esto, el Chapu afirmó que no hay necesidad de comparar a los dos equipos ya que el presente es una realidad y hay que disfrutarlo: “Salimos segundos en China, que no es poca cosa. Sí hay que trabajar para generar mejores jugadores en el futuro, pero no es necesario estar continuamente demandándoles más a los que tenemos hoy en día”

En cuanto al plantel actual, el medallista olímpico destacó que es competitivo, de alto nivel con grandes figuras que tienen mucho potencial. “Facundo Campazzo es ídolo del Real Madrid, ahora llegó a la NBA. Seguramente lo sigan Luca Vildoza, quien también es reconocido en el Saski Baskonia, y Leandro Bolmaro es una proyección a estar entre los primeros 20 del próximo Draft”, concluyó el ex Chicago Bulls, Sacramento Kings y Philadelphia 76ers.

Frente a esta posibilidad, el alero de 40 años no quiso dejar pasar la oportunidad de recomendarles que si llegan a tener la chance de jugar en la liga más popular del mundo, ni lo duden. “¿Quién no quisiera trabajar en la mejor empresa donde uno pudiera estar?”, expresó y continuó: “Es la más fuerte porque están los mayores talentos, la economía más sobresaliente, maneja mucho más dinero que otras competiciones, por lo que despierta en todos el deseo de jugar allí”.

El Chapu estuvo 8 temporadas seguidas en la liga de Estados Unidos, con un paso muy importante en los Chicago Bulls, conjunto en el cual jugó 5 años seguidos y se ganó el cariño de la gente. Tal es así que todo el United Center coreó su nombre y esta fue la única vez que se ovacionó a alguien después de Michael Jordan en esa cancha.

“Me he sentido querido en todos los lugares, no tuve problemas en ningún club. La gente siempre me dio ese apoyo que el basquetbolista necesita”, agregó. Encontró su mejor versión en el Saski-Baskonia (Tau Cerámica en ese entonces), luego en la franquicia de Illinois, así como sus primeros años en el Real Madrid donde ganó la Euroliga, Liga ACB, Copa del Rey y Supercopa.

El subcampeón del mundo en 2002 aclaró que como la gran mayoría de jóvenes, tenía la ilusión de estar en las mejores ligas del mundo, pero que de todas formas no lo pensaba mucho. “Iba, jugaba, disfrutaba, trataba de ser mejor, nunca me puse un objetivo en la vida”, comentó y sumó: “Obviamente que jugar en la NBA o en Europa es el sueño de todos, pero eso se va dando paulatinamente, a su tiempo”.

En su largo recorrido, Nocioni vivió momentos que no va a olvidar, los cuales se llevará con él a la tumba: “Haber arribado al viejo continente, a la Liga Nacional y a la NBA, fueron cruciales. A nivel selección sería mi debut. Me gusta mirar mi camino en general, no centrarme en un torneo o un día en particular, todos son de igual importancia que recordaré por siempre”.

El santafesino no hace hincapié en cuál fue su punto más alto y bajo, sino que afirma: “Todo tiene su parte positiva y negativa. Pienso que decir que la medalla dorada fue lo más importante es injusto con muchas otras cosas que pasaron, como puede ser la primera liga española o el Súper 8 con Peñarol”. No le quita importancia a los títulos más resonantes como fueron el campeonato en Atenas y la Euroliga pero aclaró que todos tuvieron su valor trascendental dentro de su paso por el deporte.

-¿Te quedó algo por ganar?

-Creo que no, la verdad no me lo planteo. Lo que mejor puedo hacer es pensar en lo que he logrado. Al compararme con mis pares, uno se da cuenta que he estado en las ligas más importantes del mundo, enfrentado con los mejores jugadores, ganado los torneos más valiosos. Tengo que estar agradecido por lo que conseguí, darle valor. Pienso que mi carrera es muy buena, positiva, tiene muchas cosas increíbles, torneos importantísimos. Vista desde otra perspectiva, es una muy exitosa. Viendo a un deportista que logró lo mismo que yo, me parece que es una trayectoria para respetar y tener en cuenta.

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Recientemente fue analista de las finales donde salieron campeones Los Angeles Lakers y al respecto manifestó: “La verdad que cuando lo hice me gustó. Es la segunda o tercera vez que tuve la oportunidad de hacer algo así. Lo hice con la Selección, ahora con la NBA, en su momento también en la Euroliga. Me gustaría estar metido en este rubro porque me llama bastante la atención”.

Sobre la posibilidad de ser director técnico, se mostró negativo y aclaró que nunca se le presentó la oportunidad ni tampoco la buscó, además de que no tiene la vocación. Sí quiere formar parte del mundo del básquet en diferentes campus o eventos, pero no cerca del banco.

Del mismo modo expresó que pasó por equipos con muy buenos entrenadores de los que siempre rescató algo, aunque quienes más lo marcaron fueron León Najnudel (Racing Club), Dusko Ivanovic (Saski-Baskonia), Scott Skiles (Chicago Bulls) y Pablo Laso (Real Madrid). En la Albiceleste, destacó a aquellos con los que trabajó, ya sea, Sergio Hernández, Julio Lamas, así como Rubén Magnano: “Me siento privilegiado de haber sido dirigido por ellos”.

Andrés Nocioni tuvo una trayectoria intachable en la que vivió cosas muy importantes, ganó muchos torneos, pero su principal logro es el respeto y la admiración tanto de sus pares como de jóvenes con ambición.

-¿Qué te genera que te digan que sos un referente?

Es un orgullo, uno trata de hacer las cosas lo mejor posible para ser un ejemplo, aunque no me parece correcto que nos pongan arriba de todo. Somos personas normales, gente como cualquier otra que tuvo la suerte o el momento de trascender a nivel deportivo. No pienso que tengamos que ser los modelos de todo, pero sí es un honor que para muchos juveniles seamos los espejos de sus carreras.

El regalo de la Selección Argentina para Andrés Nocioni

La Generación Dorada, el conjunto de jóvenes basquetbolistas que consiguieron logros únicos e inolvidables como la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el subcampeonato del mundo en Indianápolis 2002 y el tercer puesto en Pekín 2008, no solamente fue un equipo que posicionó al baloncesto argentino en lo más alto, sino que también es un grupo de amigos.

Andrés Nocioni, parte fundamental de esta historia, recordó a sus compañeros con mucho cariño, asegurando que la relación con el plantel es espectacular. Comentó que siguen en contacto constante por las redes sociales, como por Whatsapp, donde tienen un chat muy activo.

En cuanto a lo que significa aquella camada, el Chapu mencionó: “Lo que nos representa son los valores, las maneras de enfrentar las situaciones”,  y agregó: “Me dan muchísimas razones para mejorar mi persona tanto a nivel individual como grupal, además de las virtudes para ver la vida de otra manera, las cuales son muy importantes y trascendentales en mi día a día”.