Por Lucas Valenzuela

Mario Jorge Lobo Zagallo logró ser campeón del mundo en cuatro oportunidades, ostenta un récord único que muy difícil de repetir: dos de ellas fueron como jugador, una como director técnico y la última como coordinador técnico.

Una vez finalizada la goleada de Brasil frente a Italia en la final del mundial celebrado en México en 1970, Zagallo se convirtió por primera vez en la historia, en la persona capaz de levantar el trofeo más importante del fútbol cumpliendo dos roles diferentes.

Nacido en 1931 en Maceió, ciudad ubicada en las costas centrales de Brasil, inscribió su nombre en lo más alto del deporte de su país. Luego de colgar los botines a los 34 años con dos mundiales ganados, el primero en Suecia y el segundo en Chile, decidió ser entrenador, por lo que su próxima aparición en un mundial, recién ocurrió en 1970.

Zagallo reemplazó a João Saldanha, técnico por ese entonces, a pocos meses del inicio de la competencia. Seis fueron los partidos que tuvo que transitar para quedarse con la copa, y, por otra parte, con su gloria personal. Muchos expertos aseguran que su Selección fue una de las mejores que se vieron en una cancha. Además, juntó a cinco números 10 en un mismo equipo: Tostao (Cruzeiro) jugó como delantero centro, a sus costados estuvieron Roberto Rivelino (Corinthians) y Jairzinho (Botafogo); Gérson (San Pablo) como mediocampista y Pelé (Santos) suelto por todo el frente de ataque para explotar su técnica al máximo. Entre ellos, marcaron 17 de los 19 goles de Brasil en el mundial.

Salvo la victoria contra Inglaterra por 1 a 0, todos los resultados fueron abultados: 4-1 frente Checoslovaquia, 3-2 a Rumania, 4-2 a Perú, 3-1 a Uruguay y 4-1 a Italia en la final. Con buenos toques de pelota, laterales desplegándose de forma ofensiva y correcta, y con contundencia de sus atacantes, Mario Zagallo maravilló a todos en el primer mundial emitido por color en televisión. Carlos Alberto, capitán de aquella selección, destacó el papel de su entrenador: “Cuando asumió, tuvo la inteligencia de no cuestionar lo que se había hecho, mientras aportaba su idea. Modificó el esquema táctico y puso orden. Organizó una nueva fase de preparación de diez encuentros. La confianza había vuelto y el equipo era otro. Fue fundamental en la conquista del título”.

Su figura se hizo un mito y perdurará a lo largo de la historia del deporte. Aquel Brasil que no le dio respiro a ninguna Selección, después de ser eliminada en fase de grupos en 1966, revolucionó el fútbol cuatro años más tarde.

Ado, Leao, Félix, Baldochi, Brito, Alberto, Everaldo, Fontana, Marco Antonio, Piazza, Zé María, Clodoaldo, Gérson, Camargo, Paulo Cesar, Pelé, Rivelino, Miranda, Dario, Edu, Tostao y Jairzinho, fueron los jugadores con los que contó Mario Zagallo para lograr la gran hazaña.

En 1994 Brasil fue campeón bajo el mando de Carlos Alberto Parreira. Zagallo fue incluido como “coordinador técnico”, viviendo así su cuarto campeonato del mundo.