sábado, abril 20, 2024

Argentina pone primera en China con el objetivo de meterse en Tokio

Por Federico Ferster

Wuhan, capital de la provincia de Hubei. La ciudad más poblada de China central. Sábado 31 de agosto a las 9.30 (20.30 hora local). Una pelota ovalada de color naranja, dos aros, 10 jugadores en cancha, otros 14 sentados esperando entrar y un solo objetivo: lograr una
victoria en el Mundial de Básquet. De un lado Corea del Sur, equipo del continente asiático que es veloz, ordenado para defender y que cuenta con figuras a nivel local. Argentina, en frente, esperando el debut en este Mundial que tiene como objetivo la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio a jugarse el año próximo.

China será la sede del décimo octavo Mundial de Básquet. Para Argentina será la décimo tercera participación de un certamen que supo ganar en su primer edición en 1950, disputada en nuestro país, y ser subcampeón en el año 2002 en Indianápolis. Solamente perdió cinco veces en el debut, ninguna de ellas ante un equipo asiático. En las últimas cuatro citas mundialista salió 2° en 2002, 4° en España 2006, 5° en Turquía 2010 y se bajó de los primeros planos en España 2014 donde culminó en la undécima posición.

“El Alma”, así se le dice a esta generación de basquetbolistas argentinos. Muchos de ellos
figuras indiscutibles de las principales ligas del mundo. Tienen la presión, en primer lugar, de Sergio Oveja Hernández, entrenador del equipo, que los obliga a ser agresivos para defender y no distraerse ni un solo segundo. En segundo, de cargar con el peso de ser la camada de jugadores posterior a la más exitosa de la historia del básquet argentino. En tercero, de la ilusión que despertaron a su presente en Europa y en la Liga Nacional de Básquet.

Luego de un último Mundial donde Argentina se vio totalmente superada por Brasil en la instancia de octavos de final en el año 2014, el equipo se ha puesto como objetivo lograr a ser un equipo totalmente competitivo a nivel FIBA. En tiempos en que Estados Unidos siempre es amenaza, hay ciertos equipos que se perfilan como posibles rivales para destronar a los reyes del básquetbol, que poco interés le dan a la cita mundialista. Serbia, Grecia, Australia y El Alma, son quienes pelean por eso.


Claro está que para competir por subirse al podio, primero se deberá ganar en el debut para tener más chances de acceder a la ronda siguiente. Desde las 9.30 del sábado, Argentina se medirá ante Corea del Sur en un enfrentamiento que ya tiene antecedentes.

El único partido disputado en un Mundial fue en Canadá en el año 1994. Ese equipo argentino logró vencer 105 a 83 a un equipo coreano que recién aparecía en el horizonte basquetbolístico.

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