Brian Steccato, un capitán que surgió bajo los tres palos

Por Valentino Ambrune

Una cinta de capitán vuelve a aparecer en el brazo de Brian Steccato, esta vez en el Club Social y Deportivo Pinocho. A sus 35 años, el arquero cumple el rol de capitán, acorde a la experiencia y el liderazgo que marcaron su carrera en el futsal profesional. Llegó a la institución en 2025 y rápidamente se convirtió en una referencia para sus compañeros. Desde el arco Steccato ordena, transmite tranquilidad y, según él, “ve cosas del partido que solo un arquero puede ver”.

Momentos de su etapa en San Lorenzo entre 2017 y 2021 que ayudan a entenderlo son las repetidas veces en las que el que el juego se detiene, Steccato reúne a sus compañeros, los ordena y les recuerda que todavía queda mucho por jugar. Sin gritos, sin culpables, solo el intento de concentrar a su equipo. “Cuando jugaba de chico era el único que se mantenía tranquilo todo el partido, hasta cuando los chicos que jugaban con él perdían la cabeza o el partido se les iba de las manos, pegaba unos gritos y calmaba a todos”, recordó Graciela Steccato, hermana del arquero.

San Lorenzo anunció a Steccato como refuerzo el 2 de enero de 2017, cuando tenía 25 años, proveniente de Jorge Newbery. Llegó para ocupar el lugar de Nicolás Pacheco y, en una entrevista luego de su debut, explicó que lo había convencido el proyecto de Facundo Ruscica, director técnico del ciclón en ese momento, y que era un club que apostaba a pelear todos los campeonatos.

Su llegada al club de Boedo no fue fácil ni acompañada por títulos. El propio Steccato recordó años después que el comienzo fue difícil: “Cuando arrancamos, en 2017, nos costó bastante. No pudimos llegar lejos en los torneos que jugamos y tuvimos que trabajar mucho para cambiar eso y hacerlo notar en la cancha”. La modificación empezó a verse en 2018. San Lorenzo comenzó a ganar y el arquero pasó a tener un rol importante en el equipo de Ruscica, que rápidamente se transformó en protagonista del futsal argentino.

El punto más alto de aquella etapa llegó en 2021. Steccato fue titular en el equipo de San Lorenzo que conquistó la Copa Libertadores. Enfrentó a clubes brasileños en tres ocasiones (Carlos Barbosa, en fase de grupos y en la final, y Corinthians, en semifinales), venció en dos de ellas, recibió siete goles en toda la competencia y registró una valla invicta ante Alianza Platanera de Colombia en los cuartos de final. El título internacional significó la confirmación de que podía responder cuando la exigencia aumentaba, demostrado en la máxima competencia continental a nivel clubes.

En 2022, finalizada su etapa de siete años en San Lorenzo, llegó a Gimnasia y Esgrima de La Plata para comenzar un nuevo ciclo después de la primera transferencia de su carrera, a sus 31 años. Ahí conoció a Mariano Martini, actual vocal dirigencial de Gimnasia, quien sugirió el nombre del arquero al departamento de futsal y facilitó su fichaje. “Me interesó que Brian llegara a Gimnasia; vi que desde lo económico era posible y hablé con la gente de futsal. Convenció la idea de tener al arquero titular del actual campeón de la Libertadores con nuestra camiseta”, contó Martini.

El cambio lo llevaría a un escenario todavía mejor: la camiseta celeste y blanca apareció en su camino cuando fue convocado para representar a la Argentina en los Juegos Sudamericanos Odesur 2022, donde no solo consiguió la medalla dorada al vencer a Paraguay en la final, sino que además fue el capitán. Para un jugador argentino de futsal profesional, jugar para la selección representa uno de los reconocimientos más importantes de su carrera y, en su caso, se convirtió en el primer jugador del club platense en defender oficialmente al seleccionado nacional.

Los Juegos Sudamericanos no habían sido su primera aparición en la Selección Argentina. Steccato había sido seleccionado para formar parte del plantel que disputó dos amistosos frente a Ecuador previo a la Copa América 2019 en Buenos Aires: en el primero no sumó minutos, completó el segundo y después Matias Lucuix, entrenador de argentina, lo dejó fuera de la lista de seleccionados para disputar el torneo.

Pero con el pasar de los años como arquero de futsal profesional, Steccato obtuvo una gran experiencia y marcó un gran liderazgo en los planteles en los que perteneció, que en conjunto con su personalidad bajo los tres palos, lo llevaron a portar la cinta de capitán con cuatro camisetas diferentes, a ser el arquero del mejor equipo del futsal sudamericano en 2021 y a disputar la máxima categoría del futsal argentino a sus 35 años. 

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