Por: Joaquín Lauko
El técnico de la Reserva de Independiente, Carlos Matheu, declaró, luego de la victoria 2-1 frente a Racing Club, que ganar el clásico para Independiente es algo normal. Pero ¿por qué considera que es una costumbre vencer a la Academia?

El ex defensor enfrentó en 10 ocasiones a Racing, de las cuales ganó 4, empató 4 y perdió 2.
Su primer clásico lo vivió desde el banco, en la octava fecha del Torneo Apertura 2004. El encuentro terminó 1-0 a favor del Rojo en la Doble Visera, con un tanto de Jairo Castillo. La primera titularidad del central frente al conjunto blanquiceleste fue en la jornada 8 del apertura 2007, que finalizó 0-0 en el estadio de la Academia.
El 27 de noviembre de 2009, en el Cilindro de Avellaneda, el conjunto dirigido por el Américo “Tolo” Gallego se llevó la victoria por 2-1 frente a su eterno rival, con dos goles de Darío Gandín. El defensor fue capitán y jugó los 90 minutos.
El quilmeño disputó otros dos clásicos como titular, ambos terminaron en empate. El primero fue el 31 de mayo de 2008, cuando Independiente igualó 0-0 ante Racing por el Clausura de ese año. Luego, tres meses después, el 28 de agosto, ambos equipos volvieron a repartir puntos tras empatar 1-1.
El clásico de Avellaneda del Clausura 2012 es recordado por muchas razones. Dentro de la cancha el partido terminó 4-1 a favor del Rey de Copas. En los vestuarios, Teófilo Gutierrez protagonizó una pelea con Sebastián Saja, que terminó cuando el colombiano sacó un arma y amenazó a sus compañeros. Aquel fue el último enfrentamiento para Matheu, quien permaneció en el banco los 90 minutos.
14 años después de su último clásico como futbolista, Matheu volvió a vivir un Independiente-Racing desde un lugar diferente. Esta vez no estuvo dentro de la cancha, sino al frente de la Reserva, acompañado por una generación que empieza a construir su propia historia en el clásico de Avellaneda.





