Por Agustín Gayoso y Lucas Schiariti
El 14 de abril de 2007, el Racing de Santander recibió al conjunto “madrileño”, dirigido por Fabio Capello, por la fecha 30 de la liga local. Comenzó ganando el visitante a los 33 minutos del primer tiempo, con un gol del mítico delantero español Raúl González Blanco.
Desde ahí, el Madrid dominó gran parte del encuentro y, aunque el local intentaba imponer condiciones, el visitante era muy superior en jerarquía. Sin embargo, a los 73 minutos, Lionel Scaloni, actual director técnico de la Selección Argentina, fue derribado dentro del área. Los jugadores del Real Madrid protestaron, pero el árbitro Javier Turienzo Álvarez sancionó el penal. Ezequiel Garay, finalista años después con Argentina en el Mundial de Brasil 2014, convirtió el empate del local.
A los 87 minutos, Iván Helguera, futbolista del Madrid, fue expulsado por darle una patada en la cabeza a un jugador del Racing. Fue entonces cuando el local empezó a tener las mejores chances a través de centros y como producto de la presión de los delanteros.
Ya con el tiempo cumplido, Cannavaro cometió un penal sobre Nikola Zigic que nuevamente Ezequiel Garay ejecutó. El defensor argentino venció a Casillas desde los 12 pasos por segunda vez en la noche y le dio el triunfo al Racing de Santander. Antes de que terminara el partido, Álvaro Mejía, del equipo de Fabio Capello, también fue expulsado por doble amonestación.
Esta derrota fue un punto de inflexión para aquella Liga del Real Madrid: no volvió a perder y ganó siete de los últimos ocho partidos que quedaban en juego. Estos puntos le permitieron coronarse campeón de Liga, dejando segundo al Barcelona.
Por su parte, el Racing de Santander se alejó de la lucha por el descenso y consolidó a Ezequiel Garay como un defensor reconocido en España y en el fútbol europeo, lo que lo llevó, años después, a jugar en el Real Madrid y en el Valencia.





