¿Qué priorizan las nuevas generaciones a la hora de buscar empleo?

Por Julieta Nicodemo, Lucas Svaluto y Solange Pizarro

El salario sigue siendo un factor central, pero el crecimiento, la flexibilidad, el tiempo libre y la posibilidad de independizarse también pesan al momento de elegir un trabajo. Especialistas en recursos humanos y una jóven que estudia y trabaja, cuentan cómo cambiaron las expectativas de quienes ingresan al mundo laboral. 

Actualmente, se suele escuchar que “los jóvenes no quieren trabajar”. Esta idea abrió una discusión entre generaciones: mientras algunos consideran que los jóvenes tienen menos compromiso, otros creen que buscan establecer un equilibrio entre la vida laboral y personal. El home office, los horarios flexibles y la posibilidad de desarrollar proyectos propios transformaron las formas en las que las nuevas generaciones buscan empleo y piensan su futuro laboral.   

Paola González tiene 61 años y trabaja en una empresa Internacional. Hace 25 años se desempeña en el área de Recursos Humanos (RR.HH) y en 2020 se convirtió en gerenta de RR.HH. Su experiencia le permitió observador todos los cambios del mercado laboral a lo largo de los años y las nuevas demandas de generaciones que ingresan hoy en día al mundo del trabajo. 

–Desde tu experiencia en Recursos Humanos, ¿qué diferencias notas entre los jóvenes que hoy ingresan al mercado laboral y las generaciones que lo hicieron hace diez o veinte años atrás?

–Los chicos de hoy ingresan al mercado laboral con una mayor valoración del equilibrio entre vida personal y trabajo. También suelen tener más acceso a información sobre salarios, beneficios y cultura organizacional, lo que los vuelve más selectivos en sus decisiones.

–¿Qué es lo que más suelen priorizar los jóvenes cuando reciben una propuesta de trabajo? ¿Qué aspectos preguntan o quieren conocer antes de aceptar un puesto?

–Principalmente salario competitivo, flexibilidad, posibilidades de desarrollo profesional, clima laboral y modalidad de trabajo. Antes de aceptar una propuesta suelen preguntar por home office, capacitación, crecimiento y beneficios.

–¿Qué expectativas tienen los jóvenes cuando ingresan por primera vez a una empresa y cuáles de ellas suelen ser difíciles de cumplir?

–Esperan recibir acompañamiento, feedback frecuente, oportunidades de crecimiento y un ambiente colaborativo. Lo más difícil de cumplir suele ser la expectativa de crecimiento rápido o ascensos en plazos muy cortos.

–Actualmente se usa mucho el home office. ¿Qué peso tiene esto para un joven a la hora de aceptar o rechazar una propuesta laboral?

–Creo que tiene bastante peso y es un aspecto que los candidatos suelen querer conocer. La modalidad de trabajo forma parte de las condiciones que evalúan al considerar una propuesta y, en general, el home office es percibido como un beneficio. De todas formas, por lo que observo, no suele aparecer como el único factor para decidir, sino junto con otras cuestiones como las tareas, el horario, el crecimiento y la propuesta en general.

–¿Y crees que tiene más pro que contras o por qué afirmas que influye mucho?

–Porque los jóvenes valoran mucho el tener tiempo libre, y el home office al no tener que gastar tiempo en viaje hace que puedan realizar varias actividades extra laborales, como ir al gimnasio, realizar alguna actividad artística o estudiar.

–¿Hasta qué punto estas nuevas formas de trabajar pueden convivir con las necesidades de una empresa? ¿Dónde aparece el límite entre ofrecer flexibilidad y mantener la productividad?

–La clave está en el equilibrio. La flexibilidad funciona cuando existen objetivos claros, herramientas adecuadas y responsabilidad individual. El límite aparece cuando afecta la coordinación, la atención al cliente o los resultados del negocio. 

–A veces se dice que los jóvenes “no quieren trabajar” o que tienen menos compromiso con las empresas. Desde tu lugar, ¿qué hay de cierto en ese pensamiento?  

–No es algo que vea reflejado en las entrevistas. Por el contrario, muchos jóvenes manifiestan ganas de aprender, adquirir experiencia y desarrollarse profesionalmente. Lo que sí noto es que hoy prestan más atención a las condiciones en las que van a trabajar y se permiten preguntar por horarios, modalidad, entre otras cosas. Creo que eso puede interpretarse como una menor disposición a aceptar cualquier condición, pero no necesariamente como falta de ganas de trabajar o de compromiso.

– Y yendo para lo salarial. ¿Notas que las expectativas están relacionadas con el costo de vida y con la posibilidad de independizarse? ¿O cómo se plantea esta cuestión durante las entrevistas laborales?

–Si, claramente. Muchos chicos analizan cuánta plata necesita más o menos para independizarse, para poder alquilar o para cubrir gastos personales. Es un tema que se da frecuentemente durante los procesos de selección. 

–¿Crees que los salarios actuales permiten que un joven que recién comienza su carrera laboral pueda proyectar cuestiones como mudarse solo, alquilar o sostener sus propios gastos? ¿Cómo influye esa realidad en sus decisiones laborales?

–No podría generalizar porque no solemos indagar sobre la economía personal de los candidatos ni sobre si pueden independizarse con determinado salario. Sí creo que la remuneración es una variable importante en sus decisiones laborales, pero cuánto condiciona sus proyectos personales depende de la situación particular de cada persona.

–¿Qué lugar ocupan hoy los emprendimientos y los proyectos personales?

–Cada vez tienen más relevancia porque los jóvenes apuestan a los emprendimientos por dos razones: una porque es una salida laboral más rápida, y la otra porque cada vez desean menos tener jefes. 

–¿Notas que hay jóvenes que prefieren trabajar por su cuenta antes que construir una carrera dentro de una empresa?

–Hay muchos que ven el emprendimiento como una alternativa complementaria y quizás tienen mayor rapidez en los ingresos. Ya no consideran que estar mucho tiempo en una empresa sea beneficioso para su desarrollo profesional. 

–¿Qué pensás que buscan cuando piensan en su futuro laboral? ¿Estabilidad, crecimiento económico, tiempo libre, independencia, experiencia, posibilidades de viajar?

–Generalmente buscan el conjunto de todo eso que se menciona en la pregunta, tener crecimiento económico, desarrollo profesional, conseguir una estabilidad razonable y poder independizarse. Y además, que todo eso sea lo más rápido posible, en estos tiempos donde la inmediatez es lo más relevante. 

–¿Cuál creés que es el principal error que cometen las empresas cuando intentan atraer a empleados de esta generación?  

–Yo veo que el error está en que crean que solo el salario es suficiente y no comunicarles de manera clara las oportunidades de desarrollo, cultura y propuesta de valor que pueden llegar a tener a la larga. 

–Y ahora al revés, ¿qué errores suelen cometer quienes se postulan cuando buscan su primer empleo o cuando se presentan a una entrevista?

–Algo que sucede mucho es que se presentan sin investigar la empresa a la que se están postulando, no preparan ejemplos concretos de sus experiencias o van con expectativas poco alineadas con su nivel de experiencia.

–Si tuviera que darle un consejo a una persona de 20 o 23 años que está buscando trabajo y quiere construir un futuro, ¿qué le recomendaría priorizar?

–Les aconsejaría, desde mi lugar, que prioricen el aprendizaje, que desarrollen habilidades blandas, como la buena comunicación y la empatía, y que mantengan una actitud flexible y elijan oportunidades que les permita crecer profesionalmente más allá del salario inicial.

Para sumar una mirada diferente sobre este tema, Sofía Velasco aporta una perspectiva desde otro punto de vista. Tiene 29 años y trabaja en la misma compañía que Paola González. Ingresó a Intertek en 2019 como analista de RR. HH. y participa en los procesos de selección.  Por su edad y su experiencia más reciente en el área, permite ver las nuevas demandas desde un lugar distinto. 

–¿Qué es lo que priorizan los jóvenes cuando reciben una propuesta de trabajo? ¿Qué aspectos preguntan o quieren conocer antes de aceptar un puesto?

–Depende mucho de cada candidato, pero se repiten bastante las posibilidades de aprendizaje y crecimiento, la modalidad y los horarios. En estudiantes también es muy importante que puedan compatibilizar el trabajo con la facultad. Además, suelen interesarse por el equipo y el ambiente de trabajo.

–¿Crees que cambió la idea de lo que significa tener un “buen trabajo” para las nuevas generaciones? ¿Qué características tiene ese concepto hoy en día?

–Por lo que observo, hoy un buen trabajo no parece definirse solamente por el salario. En las entrevistas aparecen mucho el crecimiento, el aprendizaje, un buen clima laboral, el respeto y la posibilidad de tener un líder cercano que acompañe y dé feedback.

–¿Qué observas respecto de los horarios? ¿Buscan jornadas más cortas, horarios flexibles o la posibilidad de organizar su tiempo de otra manera? ¿Cómo reciben las empresas esas demandas?

–En los perfiles que entrevistamos, especialmente cuando todavía están estudiando, el horario tiene bastante importancia. Buscan poder compatibilizar el trabajo con la facultad y por eso suelen consultar sobre la jornada y la flexibilidad. No veo necesariamente que busquen trabajar menos, sino poder organizar ambas responsabilidades sin que una les impida continuar con la otra.

–Más allá de la flexibilidad y los beneficios, ¿qué lugar ocupa hoy el salario en las decisiones de los chicos a la hora de elegir un trabajo?

–El salario sigue siendo una parte importante al momento de evaluar una propuesta. En los procesos de selección solemos consultar la remuneración pretendida y ahí podemos ver si existe una diferencia importante entre las expectativas del candidato y lo que la empresa puede ofrecer. De todas formas, no parece ser el único factor: también se evalúan las tareas, la modalidad, los beneficios y las posibilidades de aprendizaje y crecimiento.

–¿Qué ocurre cuando un joven tiene una expectativa salarial que la empresa no puede ofrecer? ¿Es habitual que rechace una propuesta aunque el puesto tenga otros beneficios?

–Cuando la diferencia de plata es importante, puede hacer que una persona decida no continuar con el proceso, independientemente de que la propuesta tenga otros beneficios. También hay candidatos que evalúan el paquete completo y pueden darle mayor valor a otros aspectos, como la experiencia que van a adquirir, la modalidad o las posibilidades de desarrollo. Depende bastante de las prioridades y del momento profesional y personal de cada persona.

–¿Qué importancia tiene para ellos la posibilidad de crecer dentro de una empresa? ¿Buscan construir una carrera a largo plazo o tienen una mirada más de corto plazo sobre los trabajos?

–Por lo que suelo ver, tiene mucha importancia. En las entrevistas aparece frecuentemente el interés por aprender, adquirir experiencia y tener posibilidades de desarrollo. Incluso en perfiles que buscan una primera experiencia o una pasantía, muchos quieren saber si existen oportunidades de continuidad o crecimiento dentro de la empresa. No sé si necesariamente proyectan toda su carrera en una misma compañía, pero sí buscan que cada experiencia les aporte herramientas para seguir desarrollándose.

–¿Es habitual que cambien de trabajo rápidamente si encuentran una propuesta que consideran mejor? ¿Cómo ven las empresas esa rotación?

–Es algo que vemos bastante seguido en los CV. Creo que hoy cambiar de trabajo forma parte del desarrollo profesional y no necesariamente se interpreta de manera negativa. De todas formas, cuando hay muchas experiencias de muy corta duración, sí solemos indagar durante la entrevista cuáles fueron los motivos de esos cambios para entender mejor el recorrido del candidato.

–¿Qué factores hacen que un joven decida quedarse en una empresa durante varios años? ¿El salario alcanza para retenerlo o hay otros elementos que resultan igual o más importantes?

–Creo que el salario es importante, pero no alcanza por sí solo. Por lo que escucho en las entrevistas, también tienen mucho peso el ambiente laboral, el vínculo con el equipo y con el líder, las posibilidades de crecimiento, el aprendizaje y sentirse valorados. Son aspectos que los candidatos mencionan mucho cuando les preguntamos qué esperan de una empresa y del lugar en el que les gustaría trabajar. 

–¿Cómo cree que van a ser las relaciones entre empleados y empresas dentro de diez años si estas tendencias continúan?

–Es difícil proyectarlo, pero creo que la relación va a ser cada vez más recíproca. Así como las empresas evalúan qué puede aportar una persona, los candidatos también evalúan qué puede ofrecerles la organización en términos de desarrollo, condiciones de trabajo, y crecimiento. Probablemente las empresas tengan que prestar cada vez más atención a estos puntos para atraer y retener talento. 

–En las entrevistas que realizas, ¿hay alguna pregunta o pedido que hace unos años hubiera sido impensado y que hoy sea completamente normal entre los jóvenes?

–No podría compararlo directamente con hace muchos años porque mi experiencia haciendo entrevistas es más reciente. Hoy sí es totalmente natural que los candidatos pregunten por la modalidad de trabajo, los días de home office, la flexibilidad, los beneficios o las posibilidades de crecimiento y continuidad. Son temas que forman parte de una entrevista y que también les permiten evaluar si la propuesta se ajusta o no a lo que buscan.

–¿Qué habilidades pensás que van a ser cada vez más importantes para los jóvenes que ingresen al mercado laboral en los próximos años?

–Creo que la capacidad de adaptación, la comunicación, el trabajo en equipo y la predisposición para aprender van a seguir siendo fundamentales. También saber pedir ayuda, recibir feedback y poder desenvolverse frente a situaciones nuevas. En las entrevistas buscamos bastante estas competencias porque los conocimientos técnicos pueden adquirirse, especialmente en una primera experiencia, pero la actitud frente al aprendizaje también es muy importante.

–Si tuviera que darle un consejo a una persona de 20 ó 23 años que está buscando trabajo y quiere construir un futuro, ¿qué le recomendarías priorizar?

–Le recomendaría que al principio priorice las oportunidades que realmente le permitan aprender y sumar experiencia, y que no tenga miedo de empezar desde las tareas más básicas. También que investigue antes de una entrevista, pregunte, muestre interés y sea sincero respecto de lo que sabe y lo que todavía necesita aprender. La primera experiencia no tiene que definir toda su carrera, pero sí puede darle muchas herramientas para empezar a descubrir hacia dónde quiere desarrollarse.

A los 22 años, pensar en el futuro también implica ver qué lugar va a ocupar el trabajo en la vida que cada persona quiere construir. El salario, la posibilidad de independizarse, el tiempo libre y estabilidad aparecen como  factores principales a la hora de elegir un trabajo. Desde su experiencia como joven que estudia y trabaja como profesora de danzas, Iara Nicodemo cuenta que es lo que busca actualmente en una propuesta laboral, cuanto pesa el aspecto económico en sus decisiones y cómo imagina su futuro. 

–¿Qué priorizas a la hora de de recibir una oferta laboral?

Hoy en día es difícil poder tomarte tiempos libres porque en eso también necesitas dinero, por ejemplo ir a merendar. Pero está bueno poder equilibrar ambas.

–¿Vivís sola? 

No.

–¿Cuánto crees que necesitás ganar aproximadamente para poder vivir sola?

Aprox 1.900.000/2.000.000 para estar en un lugar lindo, cómodo y seguro.

–¿Sentís que con los salarios de los trabajos a los que podés acceder hoy podrías independizarte?

Podría, pero tendría que trabajar mucho más y eso quizás hace que no tenga tanta libertad para darme algunos gustos o tener momentos de ocio.

–¿Qué gastos tendrías que afrontar si te mudaras sola?

Principalmente el alquiler, las provisiones necesarias para vivir, expensas si tiene e impuesto, transportes y gastos de clases que tome.

–¿Preferirías ganar más y trabajar más horas o ganar menos y tener mayor flexibilidad?

Prefiero ganar más.

–¿Qué significa para vos tener estabilidad laboral?

Hoy en día es importante para poder mantenerse en condiciones que para uno sea accesible y dónde pueda vivir en términos de una estabilidad coherente, dónde no implique tener que hacer de más para poder estar tranquilo económicamente.

–¿Qué cosas no estarías dispuesta a resignar por un trabajo?

La sociabilidad por estar sumergido en un trabajo donde el horario es impredecible y tenes que estar siempre disponible en cuanto a horarios y otras cuestiones.

–¿Qué lugar ocupa el trabajo dentro del futuro que imaginás para vos?

Todo, es lo principal. 

–¿Sentís que el mercado laboral actual te permite proyectar la vida que querés tener?

No, la verdad es que conseguir un trabajo estable y que también te guste es difícil dentro de un mundo capitalista y dónde el sistema laboral es escaso. Dónde no hay ofertas laborales que se reediten y por el contrario está cada vez más presente los despidos, cierre de negocios o empresas y los no aumentos de sueldo.

Hoy en día los más chicos se enfrentan a un mercado en el que el salario convive con otras demandas, como la posibilidad de crecer, aprender y organizar los tiempos mayor. Quienes aportaron su punto de vista en estas entrevistas, muestran que las decisiones laborales están atravesadas tanto por las condiciones de cada empleo como por el proyecto de vida que cada persona busca construir.

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