Por Juan José Porras
Tadej Pogačar no deja de sorprender al mundo del ciclismo, con 28 años, el esloveno no solo es el mejor del mundo, sino que ya construyó una carrera que lo ubica entre los corredores más destacados de la historia. Con cinco Tours de Francia y un Giro de Italia, su rendimiento es superlativo y en la carretera, parece un rival casi imposible de vencer.
Este deporte hacía muchos años que no veía un corredor tan superior. El ciclista hace cosas que solo él puede realizar, como atacar a 40 kilómetros de la meta en solitario o combinar dos especialidades que no siempre aparecen juntas en un mismo pedalista: ser un escalador de alto nivel y al mismo tiempo, un especialista en contrarreloj.
Para alcanzar ese nivel de rendimiento, el líder del UAE Team Emirates-XRG convirtió el entrenamiento en una parte fundamental de su preparación. Detrás de sus ataques, sus victorias y sus títulos existe una planificación que combina horas sobre la bicicleta, trabajos de intensidad, fuerza y recuperación.
Leandro Novillo, preparador físico y exintegrante de la Selección Pampeana de Ciclismo, explica: “Pogačar tiene una combinación muy poco común de factores. Posee una gran capacidad aeróbica, con la que puede mantener esfuerzos muy altos durante mucho tiempo. También tiene una habilidad para repetir esfuerzos: atacar, recuperar parcialmente y volver a producir una intensidad muy alta, y me gusta su eficiencia, debido a que produce mucha potencia sin gastar energía de manera innecesaria”.
En los campamentos de preparación de su equipo, las jornadas pueden superar las cuatro horas sobre la bicicleta, la planificación también contempla gimnasio y jornadas de recuperación activa. El objetivo es desarrollar las distintas capacidades que necesita un corredor para afrontar etapas de hasta 150 kilómetros y al mismo tiempo, responder positivamente a cambios de ritmo durante la competencia.
Pero solo acumular kilómetros no es suficiente. El entrenamiento del campeón mundial también incluye sesiones específicas para tener un equilibrio entre potencia y resistencia. Los trabajos utilizados por el UAE son intervalos de bloques de alta intensidad, como esfuerzos de 40 segundos alternados con 20 segundos a menor fuerza.
“El ciclismo consta de un 70% de entrenamiento, combinado con un 30% de talento”, opina Novillo. Sin embargo, la preparación tampoco termina cuando Pogačar baja de la bicicleta, la recuperación, el descanso y la alimentación forman parte del mismo proceso. En el ciclismo profesional, una carga de entreno tan elevada requiere controlar constantemente el esfuerzo para evitar que el volumen y la intensidad terminen perjudicando el rendimiento.
La alimentación no es un complemento del entrenamiento, es parte de él. Un corredor como Pogačar, necesita llegar a cada sesión con los depósitos de energía adecuados y recuperarse rápidamente después.
El preparador físico explica que en la alimentación existen tres momentos claves. Antes de entrenar, principalmente se busca disponibilidad de carbohidratos para afrontar los esfuerzos intensos. Durante el entrenamiento, es necesario reponer líquidos y energía mediante productos como geles y bebidas deportivas, lo que permite sostener la potencia y retrasar la aparición de la fatiga. Después del entrenamiento, el objetivo es recuperar el glucógeno, aportar proteínas para la reparación muscular y la rehidratacion.
El rendimiento de Pogačar puede parecer extraordinario cuando se lo observa durante una carrera, pero para él y su equipo los resultados son solo la recompensa de días, meses y años de trabajo. Sus entrenamientos demuestran que la preparación de un campeón no consiste simplemente en pedalear más, sino en saber cuándo aumentar la intensidad, cuándo acumular kilómetros y cuándo recuperar.





