Por Facundo Firbank
Adaptación, sacrificio y una historia que une dos culturas. Estas y otras características más definen a Fernando Moner, exfutbolista argentino que tuvo una extensa carrera en nuestro país, España y Japón, donde logró convertirse en uno de los primeros argentinos en dejar una huella en el fútbol de ese país. Nacido en Mercedes, provincia de Buenos Aires, el 30 de diciembre de 1967, comenzó su carrera en San Lorenzo, equipo en el cual hizo su debut como profesional y después de dos temporadas, apareció una propuesta que cambiaría completamente su vida: viajar a Japón para jugar en el fútbol amateur.
En 1988 llegó al país asiático para jugar en All Nippon Airways. El fútbol japonés todavía no era profesional y los propios jugadores tenían que realizar tareas que hoy parecen impensadas: llevar la ropa, inflar las pelotas, marcar las canchas y hasta correr los arcos. “Pensé que si me iba mal en el fútbol quería aprender el idioma para tener una posibilidad laboral el día de mañana”, contó. Después de tres temporadas llegó el turno de probar suerte en Europa. Pasó por el Atlético de Madrid B y posteriormente regresó a la Argentina, donde defendió las camisetas de Atlético Tucumán, Platense, Unión de Santa Fe y Huracán.
En 1993 volvió a Japón cuando el fútbol comenzaba a profesionalizarse. El equipo pasó a llamarse Yokohama Flügels y la realidad cambió por completo: pasó a disputar encuentros con los estadios llenos y compartir competencia con figuras internacionales como Ramón Díaz y Toto Schillaci. Moner disputó dos temporadas y consiguió ganar la Copa del Emperador. Incluso llegó a tener muñecos, camisetas, banderas y otros productos con su imagen.
Su relación con Japón tampoco terminó cuando dejó de jugar, ya que durante varios años trabajó para la televisión japonesa como periodista. En 2002 viajó para cubrir el Mundial de Corea y Japón y, posteriormente, volvió a jugar en el club que había marcado su carrera. Allí cerró definitivamente su etapa como futbolista y continuó vinculado a la institución como relacionista público. Actualmente, Fernando vive en su natal. Mercedes. y trabaja junto a sus hijos en “Moner Propiedades”, un emprendimiento familiar. Todavía mantiene vínculos con personas que conoció durante aquellos años y es consultado por medios argentinos. En 2025 recibió una invitación para participar de un evento en Hiroshima por los 80 años de la bomba atómica arrojada por los Estados Unidos contra esa ciudad.
Además, en este 2026 recibió otra invitación, pero para una gala en Japón en la cual se le rendía homenaje a los jugadores que fueron galardonados con el reconocimiento de pertenecer al 11 de mejores jugadores de la J1 League en sus primeros años, galardón que compartió junto a estrellas mundiales como Dunga, Gary Lineker y Zico. “Me hubiera gustado poder viajar para participar y encontrarme con viejos amigos, pero no pude porque se me juntó con otros asuntos importantes en ese momento”, recordó. Su relato demuestra que aquel viaje que comenzó como una oportunidad terminó transformándose en una parte fundamental de su identidad.





