miércoles, febrero 25, 2026

Fin de ciclo: Gallardo dio un paso al costado

Por Celeste Benítez

Marcelo Gallardo anunció su renuncia como director técnico de River Plate, a través de un sentido video dirigido a los hinchas, este lunes por la tarde, en el predio de entrenamiento. Ocurrió luego de una racha de cuatro partidos sin ganar en el Torneo Apertura –tres de ellos como visitante y uno como local–, resultados que fueron tan solo las últimas gotas que derramaron un vaso cargado de malos desempeños deportivos y un retorno fallido.

“Volver a recorrer el mundo River me hace sentir en casa y eso es una emoción interna que me reconforta y me da felicidad”, había expresado el Muñeco. Con estas palabras daba inicio a su segundo ciclo en la institución, que comenzó el 10 de agosto de 2024 con una igualdad 1-1 ante Huracán y un estadio repleto de fanáticos que lo recibieron con una inmensa euforia y una gran ovación. El panorama no fue cómodo: tuvo que afrontar los octavos de final de la Copa Libertadores contra Talleres a contrarreloj y con un grupo sin juego que había dejado la gestión anterior. Sin embargo, Gallardo formó el equipo y consiguió el pase a la siguiente ronda. La ilusión resurgió en los hinchas millonarios, que una vez más depositaron su confianza y anhelo en la persona que les dio tantas alegrías. 

Para mediados de octubre, nadie hubiera imaginado que el camino hacia la gloria eterna se vería interrumpido con la caída del club de Núñez frente a Atlético Mineiro en la semifinal, a tan solo un paso de poder jugar nuevamente una final internacional en su casa. A partir de ese momento empezó una temporada deportiva irregular, con victorias, empates y derrotas, algunas con mayor impacto que otras. Los dos triunfos en tres Superclásicos fueron un punto a favor dentro de ese proceso; aun así, la participación insuficiente en el Mundial de Clubes, la eliminación ante Palmeiras y la no clasificación a la edición de la Copa Libertadores 2026 no fueron determinantes para poner fin a la dirección del entrenador, pero sí para cuestionar su continuidad.

Con el inicio de un nuevo año, energías renovadas y un mercado de pases a su disposición, el Muñeco armó el plantel que quiso. No obstante, el rendimiento futbolístico no fue el esperado. Luego de un 2025 adverso, fue la ocasión de volver a barajar y tirar las cartas sobre la mesa para arrancar otra competencia con nuevas metas. Los primeros encuentros fueron correctos: los jugadores mostraron un mejor funcionamiento en la cancha y todo parecía indicar que el equipo había encontrado la forma de afirmarse en el campeonato. Hasta que sufrió una inesperada goleada como local frente a Tigre, seguida de dos derrotas consecutivas en la Liga Profesional y un triunfo agónico en la Copa Argentina que dejaron más dudas que certezas y confluyeron en el fin de una etapa.

Las segundas vueltas no siempre son buenas. Los futbolistas no son los mismos, ni siquiera el técnico es el de antes y este último período no estuvo a la altura de las expectativas de los hinchas. Marcelo Gallardo es parte de River y lo ha demostrado en más de una ocasión con palabras y hechos que se vieron reflejados en la obtención de títulos importantes. El futuro no está escrito y quizás haya otra vuelta en el Monumental para el Muñeco, porque el fútbol siempre da revancha.

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