jueves, julio 25, 2024

Perón decía: concepto, definiciones y miradas sobre el deporte

 

  • “Es probable que el año que viene se empiecen a instalar las destinadas a la fabricación de pequeños automóviles de carrera, para que ustedes puedan disponer de máquinas de velocidad. Así con marcas argentinas, trataremos de que comience a levantar nuestra propia industria. También estamos preparando desde hace tiempo la idea de traer fábricas de automóviles al país y es probable que antes de cuatro años podamos ofrecerles a ustedes los primeros automóviles que las permitan emprender carreras con motores más o menos especiales, no con los de serie, ya que con estos es un poco más difícil participar en este tipo de competencias”. (Ante los corredores que participaron en el Gran Premio de América del Sud sobre la evolución de la industria automotriz nacional, 13 de noviembre de 1948).
  • “Yo no sé si existe ya una asociación de corredores; pienso que sería interesante constituirla, de modo que todos los corredores, acompañantes y personal que participa, se agrupara en una asociación exclusivamente deportiva. […] Nadie los va a defender a ustedes y a sus intereses mejor que ustedes mismos organizados en esa asociación”. (En una reunión con pilotos en referencia a la organización de competencias automovilísticas, 28 de noviembre de 1949).
  • “Comprometo aquí mi palabra de echar las bases para que los próximos juegos a realizarse en la República Argentina puedan disponer de las instalaciones más completas. Me comprometo a eso, pero también quiero comprometer a todos los deportistas argentinos (…) para que pensando en esa comunidad organizada de que tanto hablo diariamente, formen también la falange de esa organización para el deporte de nuestro país, porque pienso que a los deportistas argentinos estarán confiados en el futuro los destinos del deporte argentino. (…) Sé bien y he aprendido a lo largo de mi vida que el deporte no se arregla con un funcionario; se arregla con todos los deportistas o no se arregla”. (En el acto inaugural de la Casa del Deporte, 18 de julio de 1950).
  • “Mi satisfacción como argentino y como presidente de la República, es que estos muchachos, que llevaron la representación argentina a las pistas de Europa, lo han hecho como verdaderos caballeros del deporte, dejando una legión de amigos con su proceder y su manera tan honrada y honorable de vencer o de perder. Cualquiera de las dos cosas es lo mismo para un deportista de corazón y de honor. Es fácil saber ganar, pero lo difícil es saber perder con dignidad y con honor”. (En ocasión de recibir al piloto Juan Manuel Fangio en la Casa de Gobierno, 6 de octubre de 1950).
  • “Hemos querido brindar a los más pobres la obra más rica, será éste el centro ciclístico de Buenos Aires y estará abierto a todos los ciclistas argentinos, sin condición alguna. Solo les pido, muchachos, que lo cuiden y lo conserven porque es de ustedes; que hagan de él un lugar deportivo y que tengan los beneficios que el deporte brinda a los hombres sanos de cuerpo y sanos de mente. Que sean muy felices y lo disfruten muchos años”. (En el acto inaugural del Velódromo de Buenos Aires, 27 de febrero de 1951).
  • “Constituimos un pueblo de hombres humildes, La única gloria que aspiramos es hacer una Argentina justa, libre y soberana, los llanos en todas las actividades de la vida para capacitarnos más, para hacer una Argentina feliz y una Argentina próspera. En cada uno de estos muchachos que terminan de luchar por vencer en el Campeonato Evita, está la escuela que yo anhelo para la Argentina: una escuela de hombres sanos, de cuerpo y de mente; de hombres buenos, que luchan por la grandeza de la patria sin pensar en otro objetivo que esa misma grandeza. El deporte, cuando se realiza con honor, es la mejor escuela para la formación del carácter de los hombres. En él se encuentran todas las virtudes de un pueblo y en él confluyen todas esas virtudes para coronarse en una sola: la virtud suprema del hombre, la de saberse vencer asimismo antes de vencer a los demás”. (En ocasión del Acto de Clausura de los Juegos Panamericanos en 1951, al entregar el premio para el equipo vencedor del campeonato de fútbol infantil Evita, 9 de marzo de 1951).
  • Señores: Para mí el deporte tiene un significado mucho mayor que el que se había asignado hasta estos días en nuestro país. Yo creo que el deporte es una actividad creadora que completa y reafirma el alma de los pueblos. Sin el deporte, los pueblos no llegan jamás a tener un alma perfeccionada, como ambicionamos nosotros para el pueblo argentino (…) Por esa razón creo que hemos estado en deuda con la juventud deportiva del país. No hemos hecho todavía todo cuanto el Gobierno tiene obligación de hacer por ello (…) Ese espíritu es el que yo quiero que tenga toda la República; ese espíritu de hombres francos, abiertos que, aunque tenga sesenta años, todavía son muchachos, que son hombres jóvenes a pesar de los años. Eso es lo que nosotros necesitamos para luchar con la vida y para luchar por la vida y por la grandeza de la Nación. Ese espíritu que yo quisiera ver en todos los argentinos, jóvenes o viejos, grandes o chicos, ricos o pobres, sabios o ignorantes, será el único capaz de unirnos a todos los argentinos y hacernos hablar un idioma semejante, para que todos entendamos, sin segundas intenciones y sin reservas mentales, sin el engaño y sin cosas que no caben en el corazón de un hombre honrado y que no entran jamás en la mentalidad de un deportista de verdad. Esa es la escuela que yo anhelo para toda la República y para todos los argentinos. Cuando extendamos en todo el país ese espíritu que vivimos”. (Discurso durante el almuerzo en la Quinta Presidencial en el acto de entrega de los premios a los campeones argentinos de los Juegos Panamericanos, 10 de marzo de 1951).
  • Este sector de la actividad nacional ha sido poco propugnado, nosotros tenemos la convicción de la necesidad de llevarlo adelante por todos los medios; no porque queramos satisfacer a algunas personas, sino porque, indudablemente, con ello cumplimos con una obligación ineludible que tenemos frente a nuestro pueblo y sus necesidades. Nosotros no creemos que el deporte sea una cosa que deba realizarse en los ratos perdidos porque pensamos que ésta es una parte Integrante, profundamente integrante de la personalidad de los hombres. No hay comunidad dentro del mundo desde los tiempos de los griegos, qué pudiera constituir un pueblo fuerte y sano, si no ha practicado los deportes, si no ha conseguido modelar su alma a la luz maravillosa de moral a que se ha referido el señor Valentín Suárez. De manera que entendiendo así el deporte no creemos que estamos haciendo ninguna gauchada; estamos cumpliendo, lisa y llanamente, con nuestro deber que nos impone propugnar esta actividad tan noble y grande de la comunidad argentina”. (En un discurso pronunciado ante los representantes de clubes de fútbol, 28 de junio de 1951).
  • Siempre he pensado que en esta tarea en común como es el asegurar para el país su grandeza futura, sin sacrificar la felicidad del presente sino en un grado mínimo; en este de llevar adelante a un país, que es como llevar adelante cualquier otra empresa, la camaradería, la verdadera amistad y la hermandad que debe existir entre todos, es un factor preponderante para poder realizar una labor en común (…) Juancito’ Gálvez nos trae, juntamente con su hermano, el aire de toda la tierra argentina y, en ello, el recuerdo y la mirada cariñosa de toda esa patria grande que nosotros queremos con orgullo y satisfacción”. (Discurso al recibir a los hermanos Galvez en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, 2 de agosto de 1951).
  • “Yo en este aspecto y en estas consideraciones soy un deportista más y todo lo que mi palabra pueda dar en ese sentido es el aliento y el estímulo de un hombre que ama profundamente el deporte, que lo ha practicado toda su vida y que sabe lo que es el deporte, cuáles son sus beneficios y sus sacrificios”. (Discurso en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno ante deportistas, 7 de marzo de 1952).
  • “Yo creo que el mérito está en los deportistas argentinos que, sin otro apoyo que su propio entusiasmo, han podido mantener en alto la bandera deportiva argentina, sin haber recibido el apoyo por el que todavía hoy estamos nosotros en mora con la población argentina que se dedica a los deportes”. (Discurso en el almuerzo ofrecido a los pelotaris argentinos el 28 de noviembre de 1952).

Producción y textos: comisión 2 B tuno tarde

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